VITAMINA F
DRA BEATRIZ NICOTRA—DR LUIS DETINIS
El déficit de vitamina F está muy generalizado en nuestros días, debido
fundamentalmente, al consumo de aceites comerciales, que poseen sustancias
químicas y que además fueron sometidos a altas temperaturas para su
extracción. Estos aceites comerciales ( de maíz, uva, girasol, o mezclas,
etc.) contienen ácidos grasos "trans" que destruyen a los ácidos grasos
buenos, como así también a la vitamina E.
Entre los aceites comerciales se encuentran también, las margarinas y aceites
hidrogenados.
Síntomas producidos por la carencia de vitamina F:
1. Displasia mamaria.
2. Síndrome premenstrual.
3. Sequedad de piel.
4. Uñas frágiles.
5. Caída de cabello.
6. Síntomas del climaterio.
El déficit de vitamina F contribuye también en la producción de enfermedades degenerativas como el cáncer, arteriosclerosis, infarto de miocardio y a la disminución de la inmunidad. La Dra. Kousmine de Suiza, ha logrado con vitamina F la curación de enfermedades autoinmunes, tales como, esclerodermia, esclerosis en placa, lupus eritematoso sistémico, artritis reumatoidea, etc.
Fuentes de vitamina F
La vitamina F ó ácidos grasos esenciales se encuentra en los aceites
poliinsaturados: girasol, lino, sésamo, etc.
Los ácidos grasos esenciales son tres : ácido linoleico, linolénico y
araquidónico, de la familia Omega 3 y Omega 6. Son precursores de las
prostaglandinas, sustancias semejantes a las hormonas, que intervienen en la
inmunidad, el control de la tensión arterial y el nivel de colesterol.
Conservación
Los aceites poliinsaturados verdaderos se conservan en frascos oscuros, de 250
ó 500 cm en la heladera, manteniéndolos cerrados para preservarlos de la luz,
el calor y el aire que los enrancian provocando la pérdida de sus propiedades.
Necesidades diarias:
El consumo habitual de nueces, avellanas, almendras, sésamo, etc. previenen en general de la avitaminosis F. Pero cuando se presentan síntomas que indican su carencia, es necesario el consumo de una cucharada sopera diaria de aceite de girasol de 1ª presión en frío, en ensaladas; y una cucharada sopera diaria de aceite de lino de 1ª presión en frío, que puede utilizarse también en ensaladas o según el paladar, en un jugo de zanahorias y/o manzana.