VETERINARIA
FLOR SEPIA.
DR HORACIO DE MEDIO
No sabemos si esta perra nos quiere...
La llegada
de "Flor" G. al consultorio parecía no diferir demasiado de otras tantas. El
motivo de la consulta y preocupación de sus dueños, tampoco.
Que les preocupa de Flor?, pregunté . "Y doctor, lo que más nos preocupa es su
obesidad, Florcita está muy gorda, y se mueve muy poco, se queda todo el día
echada, a veces la confundimos con un almohadón!"
Flor tenia 7 años, era de talla pequeña, según su dueña mestiza de maltés con
"delmo" ( del montón ) y adjuntaron el resultado del último análisis de
tiroides, que volvía a confirmarla claramente como una hipotiroidea. La
medicación que venía recibiendo desde cuatro meses atrás, un compuesto
hormonal para esa enfermedad, parecía no haberle surtido efecto positivo
alguno.
Cuando Flor fue revisada, se entregó mansa y tranquila a todas las maniobras
de costumbre. Y al margen de grandes depósitos de grasa en su abdomen, caderas
y bajo toda su piel, nada extraño fue encontrado. Pesaba en ese momento 13.200
Kg.
Lo más interesante comenzó cuando pregunté a sus dueños. Y cómo es Flor?.
En ese momento la señora, con un dejo melancólico en su voz, comenzó su
relato: "mire doctor, Florcita es muy rara, en realidad no sabemos si nos
quiere... hace mucho años que la tenemos y la adoramos, pero ella casi diría
que nos ignora todo el día... Pasan días enteros en lo que no nos lleva el
apunte.
Incluso esta apatía se manifestó en la única vez que tuvo cría: en primer
lugar para servirla " por poco hubo que forzarla, ya que no se sentía atraída
por el macho " quizás ella lo haya vivido como una violación..."
Además - opinó su amo, esta perra es bastante cascarrabias, cuando la echamos
de algún lado nos gruñe ¡ ahí se le va la indiferencia!
Preguntando sobre sus gustos y disgustos, tampoco Flor era " muy expresiva ".
La sacaban de su parquedad, eso sí, los huevos ( duros y crudos) y la carne de
cerdo: " le encantaban pero le caían como la mona!" - dijo su ama- "en dos
oportunidades luego de comer lechón asado, quedó como intoxicada y no comió
por varios días y eso que ella es una tragaldabas de película!"
Finalmente, sus dueños agregaron que Flor siempre veranea con ellos y cuando
esta en el mar, " queda más aplastada aun, no corre ni le gusta caminar por la
playa y menos
meterse al mar, como hacen otros perritos".
En base a estos síntomas le fue prescripto un medicamento de origen animal,
sepia, para ser administrado en tres dosis de microglóbulos de azúcar. También
se sugirió administrar un preparado a base de polvo de tiroides bovina.
Evolución
1) Al mes siguiente, Flor estaba mucho más animada, alegre, juguetona, corría
de un lado
a otro de la casa, " parece haber salido de su apatía" dijeron sus amos. Gran
vitalidad, muy mejorada en sus interacciones con el medio ambiente y además ha
disminuido de peso, ahora pesa 13 kilos. Queda sin medicación.
2) A la semana, retornó al consultorio, con gran alarma de su dueña, dado que Flor presentaba un gran eccema costroso amarillento, en el nacimiento de su cola, lo cual fue interpretado como un positivo retorno de su antigua sarna, que había sido suprimida, con antisárnicos cuando era apenas una perra " adolescente ". Queda sin medicación.
3)Tres meses mas tarde, Flor reapareció en la veterinaria acompañada de su dueña, quien dijo claramente que " ese retorno de la sarna suprimida se prolongó por más de un mes y medio y fue impresionante " ( por la extensión que alcanzó), pero no hubo prurito, ni ardor y se le curó sola " .Mantuvo la mejoría general y anímica hasta quince días atrás, en que " volvió a caer en la apatía de antes ". En consecuencia, se le prescribió nuevamente sepia, en una dinamización más elevada, también en tres dosis de microglóbulos de azúcar. De modo similar se le recomendó administrarle a Flor el preparado a base de polvo de tiroides bovina por tres semanas
4) Vista nuevamente a los tres meses, conserva su buen estado general y anímico. Sus dueños le han hecho nuevos análisis de laboratorio, que no obstante su mejoría ostensible, muestran la persistencia de signos alterados de su tiroides. En consecuencia se prescribe nuevamente sepia en una dinamización un mas alta que la vez anterior y se agrega el preparado a base de polvo de tiroides bovina, por dos meses .
5)Flor
vuelve a la consulta a los dos años y medio de la anterior. Sus dueños dicen :
"... este tiempo lo pasó muy bien, sin enfermedades, está mucho mas alegre y
pegote, dinámica, corre, juega y salta a la cama, y ha perdido bastante la
aprehensión a salir a la calle"-Aunque continua gorda, pesa 12 kilos. No le
han hecho nuevas determinaciones de tiroides y dado su óptimo estado
sanitario, queda sin medicación.-