HOMEOPATIA VETERINARIA
Dr. Nestor H. Bonomi
Creer que los animales carecen de síntomas mentales claros para facilitar el estudio homeopático y la repertorización correcta de los mismos, es aceptar lisa y llanamente que después de tantos años de alarde escolástico, el hombre no ha sido siquiera capaz de comprender que aquellos tiene sentimientos, que sufren, tienen mi3edos y, seguramente, muchos de ellos, algún tipo de razonamiento. No han podido entender aún el psiquismo de los animales. La enorme mayoría de los veterinarios utiliza exclusivamente remedios de la medicina oficial, la alopática.
Pero ya hay una cantidad de ellos interesados en saber mucho más del animal y saber más de ellos; es sin duda conocer aspectos relacionados con su mente.
Profesionales de la Facultad de Veterinaria estudian hoy la disciplina médica que creara Hahnemann.
Como es obvio, con su estudio y trabajo fecundo sabrán comprender síntomas que nosotros, por tratar exclusivamente con humanos, tenemos dificultad en entender.
Imagino, por supuesto, los problemas que les aguardan. Pero tengo la certeza que en poco tiempo captarán los estados anímicos de animales que el hombre trata a diario, como el gato, el perro, el caballo, los vacunos, etc.
Pero no sólo de mentales, por supuesto, se nutre la Historia Clínica Homeopática.
También importan síntomas tales como calurosidad, o frialdad, deseos alimenticios, sed, sudoración, menstruaciones y tantos otros, que tomados con habilidad darán la pauta del medicamento más indicado para el caso en cuestión.
Pasaré a narrar algunos casos interesantes que traté a consecuencia de pertenecer los animales, a pacientes míos.
Primer caso.
Royalty Horse – Equino Zaino -4 años caballo de carrera de L.P
Cuando en Junio de 1977 me dirigía al Hipódromo de San Isidro para atender a Royalty
No esperaba, dada mi inexperiencia con animales, tener la menor posibilidad de mejorar a mi flamante paciente. Más aún, esperaba de acuerdo a lo avanzado de su enfermedad, esperaba. hallarlo tirado en su box imposibilitado para caminar.
Pero, fuera del box y bien plantado, casi diría con aire de orgullo, estaba el equino, quien entró rápidamente en confianza conmigo. Padecía artritis en ambas manos, que comenzara hacia meses por su miembro derecho y se extendió luego al izquierdo.
Tratado con medicina alopática, el pobre animal empeora día irás día, de lo cual me informa su dueño y su cuidador, por lo que se decide el abandono del tratamiento, intentando mejorar al animal con otra medicina, en momentos que el caballo sólo puede caminar dificultosa y lentamente.
Tengo la suerte de contar con un cuidador muy observador y que comprende perfectamente el tipo de síntomas que yo necesito conocer.
Es así como me informa que se trata de un animal muy orgulloso, ya que pese a su dolor intenta correr. Al llegar a la pista, donde corría, siempre transpiraba en forma notable, síntoma que puedo corroborar y que tomo como anticipación. El cuidador agrega que Royalty se levanta de mal humor todas las mañanas, es intolerable a la contradicción y cuando se enoja transpira. Y hasta me dice que cuando lo trata mal, se ofende y que es fino, delicado y limpio. La descripción de este hombre me parece espectacular. A esto debemos añadir que desea intensamente los dulces y empeora por el frío húmedo.
Gracias al profundo de los síntomas mentales que me transmitir, un hombre que yo creía que sólo bañaba y paseaba a Royalty, diagnostico y medico finalmente al animal.
Utilizo la potencia 1 Mil y a los dos meses la 10 mil. Es con la segunda prescripción que la mejoría se hace notable. Como índice de la disminución de su dolor, su paso se hace más firme, llegando a las pocas semanas a galopar. No observándose agravación de ningún tipo y considerando suficiente el tiempo transcurrido se intensifican las practicas en la pista y considerándolo completamente curado, continua corriendo, logrando un brillante triunfo en su segunda carrera. Respecto de su esfera psíquica el cuidador me informa que se encuentra mucho más tranquilo y que ya no se enoja, observando también que ha disminuido su terrible anticipación, que se manifestara por intensa sudoración antes de una corrida.