VERRUGAS 

Dr. Carlos A. Distilo

 

Los virus son parásitos intracelulares (se alojan dentro de las células),  formados por un genoma que contiene ácido nucleico: DNA o RNA. En este genoma el virus lleva suficiente información para su propia replicación y para formar su cubierta protectora.

Pues bien, las verrugas son tumores benignos que afectan la piel y con menor frecuencia otros tejidos.

Son producidas por el virus del papiloma humano. Este famoso HPV por sus siglas en inglés o PVH (Papilomavirus humano), VPH (virus del papiloma humano) por sus abreviaturas en español es un virus que contiene DNA y afecta las zonas de la piel de los miembros inferiores, principalmente las plantas de los pies, las palmas de las manos, la piel y mucosas de los genitales, laringe y mucosa oral.

Se han clasificados de acuerdo a sus características inmunológicas o genéticas en distintos grupos. Así el VPH1 se lo encuentra en palmas de las manos y plantas de los pies, mientras que VPH 16 y 17 tienen preferencia por áreas genitales y el VPH 11 y 17, genitales y laringe.

Los papilomas causados por VPH son inicialmente benignos, pero un pequeño porcentaje puede progresar a displasia o neoplasia, según el tipo de virus involucrado y la localización de la infección principalmente cuello uterino.

Estas afecciones pueden ocurrir a cualquier edad pero son más frecuentes entre los niños en edad escolar con un pico entre los 12 y 16 años.

Las Verrugas Genitales (VG) o condilomas acuminados son más frecuentes en los adultos y adolescentes que iniciaron su actividad sexual.

El grado de contagio es variable y depende fundamentalmente de la cantidad de virus y del estado inmunológico del huésped.

Transmisión: es por contacto directo o indirecto (piletas, duchas, afeitado, onicofagia o hábito de comerse las uñas, factores relacionados con el trabajo: manipuladores de carne, pescados, aves). Recordemos además, que cualquier alteración  de la función de la barrera epitelial (lastimaduras, etc.) predispone a la inoculación.

No existe información suficiente sobre la infectividad de las verrugas vulgares y plantares, pero parecería ser menor que las Verrugas Genitales que son altamente infectantes. Quizás se deba a que la superficie mucosa es más delgada y presumiblemente más susceptible a la inoculación.

El principal mecanismo de defensa contra los virus es la inmunidad mediada por células (inmunidad celular) y por lo tanto en alteraciones de la misma, la incidencia y severidad de los virus y la incidencia de HPV, relacionado a malignidad está aumentada.

Los VPH no parecen inducir directamente el desarrollo de un tumor maligno; lo más probable es que el potencial oncogénico de los HPV predisponga a la malignización de la célula infectada, previamente predispuesta por ciertos agentes que, actuando como cofactores, facilitan el proceso de mutación celular (tabaquismo, infecciones de transmisión sexual reiteradas, estados de inmunosupresión, etc.). De todo ello se desprende la importancia que tiene el tratamiento homeopático ya que es un auténtico estimulador de la inmunidad y sobre todo de la inmunidad celular.

VERRUGAS GENITALES

Los condilomas acuminados conocidos popularmente como “cresta de gallo”, son producidos principalmente por HPV 6 y 11, pero en ocasiones pueden hallarse HPV 16, 33 y 34.

La localización más frecuente en el hombre es el surco balanoprepucial, mientras que en la mujer no existe una localización predilecta.

Las VG y las anogenitales suelen coexistir con infecciones de meato uretral, uretra, vagina o canal anal.

La forma habitual de contagio es la transmisión sexual. La pareja debe ser examinada y tratada simultáneamente.

Las VG en lactantes, niños y adolescentes nos obligan descartar:

a)     abuso sexual

b)    verrugas vulgares en el mismo paciente o en familiares o personas encargadas del cuidado del niño

c)     infección a través del canal del parto.

El paciente con VG debe ser examinado durante 4 meses una vez obtenida la cura clínica, con el objetivo de evitar recurrencias.

Se han detectado mediante estudios especiales los siguientes tipos y porcentajes en las VG:

HPV 6 y 11 en el 90 % de las VG benignas

HPV 16 y 18 en el 5 %

HPV 31, 33, 35 y 43 en el 5 % restante.

En casos de displasia cervical severa (CA, in situ del cuello del útero):

HPV 16 y 18 en el 90 %  

Todos los demás tipos en el 10 %.

Las Verrugas Vulgares son causadas por HPV 2, 1 y 4. Localización: en el dorso de manos y dedos; rodillas.

Las Verrugas Plantares se deben a HPV 1, 2 y 4. Localización: áreas de presión: talón y cabezas de los metatarsianos (pies).

Son verrugas que suelen presentar puntos negros en su superficie debido a  capilares pequeños trombosados. Con frecuencia el enfermo o el familiar creen que “se ha clavado una astilla”, al observar esos puntos negros y por el dolor que le ocasiona la verruga al caminar. Es única en el 60- 70 % de los casos o bien pueden ser múltiples y a veces agrupadas formando una placa, donde se observa la verruga madre inicial y varias verrugas satélites más pequeñas (verrugas en mosaico).

Las Verrugas Planas son causadas por HPV 3 y 10. Localización: cara, dorso de manos, rodillas, cresta tibial (piernas).

PAPILOMATOSIS LARINGEA

Ocasionada por HPV 6 y 11.

Son tumores benignos no invasores, localizados en la mucosa de laringe, orofaringe o incluso el epitelio broncopulmonar. Son frecuentes en los lactantes que adquieren la infección de una madre infectada, a través del canal del parto. Producen ronquera y estertor.

VERRUGAS DE LA CAVIDAD ORAL

Provocadas por HPV 6 y 11. Se observan con cierta frecuencia lesiones en la mucosa oral o semimucosa de los labios, ocasionalmente producto del contagio de verrugas localizadas en los dedos al mordérselas. El HPV 16 puede encontrarse en casos de leucoplasia oral y en algunos carcinomas escamosos orales.

Como he dicho más arriba, dado que la inmunidad celular juega un papel preponderante, es la homeopatía el tratamiento de elección en este tipo de patologías.

Hace varios años asistí a un paciente del sexo masculino que presentaba verrugas en el dorso de las manos, cosa que por su aspecto desagradable constituían un problema para relacionarse socialmente. Desempeñaba un cargo gerencial y esto agravaba la situación. Le dije que la curación, pensaba yo, le iba a llevar bastante tiempo, pero he de aquí que al mes de iniciado el tratamiento el paciente acudió con las manos sin verrugas. Hasta a mí me costaba creer lo que veía. El medicamento homeopático había restablecido el equilibrio de su inmunidad de una forma rápida y duradera sin ocasionar efecto colateral alguno.

Otro paciente que me consultó por rinitis alérgica y asma bronquial, tenía en sus manos algunas verrugas pequeñas a las cuales no les daba importancia en comparación con el problema principal que lo traía, al cabo de 3 meses de iniciado el tratamiento, me comentó “sabe doctor, no sólo el asma y mi rinitis no me molestan tanto como antes, sino que las verrugas que tenía en mis manos han desaparecido como arte de magia”. Efectivamente esa fue la evolución de un paciente a cual se le estaba restaurando el equilibrio de su fuerza vital alterada por problemas personales diversos.

Un paciente de 8 años fue traído por su madre, por padecer de verrugas en distintas partes de su cuerpo. Inclusive tenía una verruga plantar que lo molestaba mucho. Al mes de iniciado la toma de su medicación casi la totalidad de sus verrugas habían desaparecido, pero la plantar persistía y lo molestaba mucho. No obstante ello decidió seguir con su tratamiento, pues estaba contento que con sólo tomar unos globulitos pequeños y “ricos” (pues los glóbulos son dulces) se había limpiado casi todo el cuerpo. Confiaba en mí por lo anteriormente relatado y por suerte al cabo de 4 meses de comenzado el tratamiento, la verruga plantar también desapareció alegrando al niño, a sus padres y a mí.

Al analizar estos casos comprobamos que varios son los factores que predisponen a un paciente a tener una respuesta única, individual frente al mismo virus. El organismo reacciona produciendo la verruga porque hay un terreno que lo favorece y es precisamente tratando todo, el terreno, la constitución, el modo de responder ese paciente frente a noxas varias, es que llegamos al ideal del médico, “llegar a la curación de una manera suave y duradera” tal cual lo enseñaba el padre de la Homeopatía: el Dr. Samuel Hahnemann.