Dra. Norma E. Pereyra
El
vaginismo
es la
pérdida del manejo de la capacidad voluntaria de los músculos del periné que
rodean a la vagina. Cada vez que se intenta la penetración, estos "músculos
guardianes se cierran". Muchas son las sensaciones que aparecen en este momento,
asociadas a un real dolor de los mismos: miedo, bronca, rechazo (inconsciente,
pero real). Como muchos trastornos de la sexualidad, el vaginismo responde a
numerosos factores que se relacionan e intrincan con la historia, los valores,
la educación de la mujer.
Debe ser diferenciado de la dispareunia: en este caso hay penetración,
pero el dolor es intolerable.
Esta disfunción sexual no se relaciona con una fase sexual específica: deseo,
excitación, orgasmo, sino que ocurre cada vez que se quiere intentar la
penetración vaginal.
Las consultas sobre vaginismo eran más frecuentes hace algunos años, cuando al iniciar sus relaciones sexuales, las jóvenes "se cerraban" por: miedo al embarazo, miedo a desobedecer el mandato familiar, miedo a lo desconocido (era infrecuente la información sobre sexualidad que se brindaba en esa época).
La no consumación del acto sexual se debe, entonces, al vaginismo o dispareunia en la mujer, y/o a la eyaculación precoz en el hombre.
Descartando las causas orgánicas que pueden dificultar la penetración, generalmente el vaginismo aparece en mujeres que presenta causas psíquicas (y que son las más numerosas): le temen a la sexualidad, a veces por fantasías terroríficas; por miedo a ser dañadas, o castigadas, o despreciadas; por asco (antiguamente la sexualidad para la mujer fue considerada como sucia, denigrante, indigna; sólo se accedía a ella para procrear); o por rechazo al acto sexual (algunas tienen algún motivo específico que ocasiona cierta agresividad hacia un hombre determinado, y otras veces hacia otros hombres), al tamaño del pene, que les resulta monstruoso. Tienen miedo a tener hijos, miedo a su propio placer. Pero detrás de todos estos miedos está la culpa, que suele provenir de conflictos viejos, probablemente de su infancia.
También el vaginismo puede deberse a la falta de lubricación vaginal. Esto puede suceder por desarreglos psíquicos u orgánicos. Una de las causas orgánicas podría ser por la falta de estrógenos, que son hormonas femeninas que lubrican la vagina, mantienen su trofismo, y producen la descamación de las capas superficiales de la misma (proceso totalmente normal). Esta falta de estrógenos ocurre normalmente después de un parto o en la menopausia. En otros casos, esta falta es por alguna enfermedad orgánica de origen ovárico o hipofisario. Una de las causas psíquicas de la falta de lubricación, puede deberse a que la pareja desconoce los secretos de los juegos amorosos, desconoce la necesidad de crear situaciones eróticas para despertar las ganas: el darse los tiempos necesarios para disfrutar con placer la relación.
La
visita al Ginecólogo/a es para descartar cualquier problema orgánico: en
la entrada de la vagina, en la misma vagina, en la pelvis menor. A veces, pero
no es frecuente, se pueden encontrar hímenes gruesos que son imposibles de
penetrar y desgarrar. Esto se soluciona con anestesia y una pequeña incisión.
Antiguamente era una práctica ginecológica realizada por el médico. La pareja
consultaba porque no conseguían la penetración. El facultativo se erigía en el
"salvador" de la misma efectuando la defloración con un bisturí. Hoy existen
muchas terapias alternativas y eficaces: homeopatía, psicología,
terapias sexuales breves, trabajo corporal concientizado.
En la entrada de la vagina puede haber una cicatriz dolorosa debida a un
parto anterior, o a una violación. También puede estar infectada una de las
glándulas de Bartholino (situada en los labios menores de la vulva), que produce
mucho dolor. En la menopausia el orificio vaginal pierde elasticidad por la
falta de estrógenos.
En la vagina misma el médico puede encontrar una infección, una reacción
alérgica o una insuficiencia hormonal.
En la pelvis menor puede haber congestión pelviana debida a una
infección, retroversión del útero, endometriosis, bridas peritoneales por
cirugías abdominales previas, etc.
La consulta, la mayoría de las veces a la Ginecóloga y no al Ginecólogo, es debida a la fantasía que tiene la mujer de que el hombre intentará destruirla. La presencia de una mujer, la madre permisiva, le permitirá crecer y aceptarse como mujer, y no rechazar al hombre. Esto siempre y cuando la Ginecóloga tenga una disposición adecuada para ganarse la confianza de la paciente, contenerla, interpretarla, ayudarla, y además, que esté libre de prejuicios.
ENFOQUE HOMEOPÁTICO.
Muchas mujeres de hoy han descubierto que el tratamiento médico convencional causa mayor perjuicio que beneficio, a corto y a largo plazo. Vemos también que los médicos recetan el doble de medicamentos a las mujeres que a los hombres, ya sea para dolencias físicas o psíquicas.
El
médico homeópata hace un enfoque de la totalidad de la paciente, y la medica con
su remedio constitucional o de fondo,
según la tipología individual. Los resultados son muy buenos, sin
necesidad de llegar a utilizar los métodos invasivos y tóxicos de la medicina
tradicional. La elección del remedio homeopático correcto es un proceso
sistemático y delicado. El enfoque holístico es inherente a la asitencia
homeopática. La mujer que presenta vaginismo no es porque su vagina está enferma
(salvo casos orgánicos), sino que ése es "un síntoma" de algo más profundo que
le está pasando. Para ello, entonces, es necesario confeccionar una exhaustiva
historia clínica, que en la primera consulta dura alrededor de una hora. Es
necesario conocer a la paciente en su totalidad.
Asimismo se debe hacer una consulta psicológica
conjuntamente.
Pueden
recomendarse terapias sexuales breves,
donde se pondrá énfasis en el conocimiento del propio cuerpo con
técnicas corporales; se tomará conocimiento de cómo funciona el aparato genital,
tanto del hombre como de la mujer, etc. En estas terapias sexuales breves se
trabaja con ambos miembros de la pareja.
Y otra alternativa muy interesante para el conocimiento del propio cuerpo es
la eutonía.
Es un trabajo de autoconocimiento que se realiza
por medio de caricias, masajes, posiciones posturales, teniendo siempre presente
el eje del cuerpo, que es desde donde se van a trabajar todas las posturas y
posiciones de relajación.
MN 40.646
Ginecología – Especialista en Obstetricia
Médica Homeópata
Ayudante de Cátedra de AMHA
Consultorios
Núñez – Paternal
4703-2467 / 15-5756-6688
e-mail:
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