URETRITIS NO GONOCÓCICAS

DR NORMA. PEREYRA

 

La uretritis es la inflamación de la uretra (la mayoría de las veces de origen infeccioso), la última porción del aparato urinario, después de la vejiga, que elimina la orina al exterior. Se denominan uretritis no gonocócias (UNG) o inespecíficas, ya que están producidas por otros gérmenes que no son el gonococo (germen de la blenorragia o gonococia). Esta inflamación se acompaña de secreciones anormales que no tienen nada que ver con la orina y con el semen. Son más frecuentes en el hombre que en la mujer, debido a que ésta tiene una uretra mucho más corta que el hombre; en éste la uretra ocupa todo el pene.
En muy raras ocasiones la uretritis es causada por la fricción durante la relación sexual o la masturbación.
Las uretritis no gonocócicas están consideradas también Infecciones de Transmisión Sexual (ITS).  
A diferencia de la gonococia, las UNG se ven en niveles socioeconómicos más elevados y con menor promiscuidad sexual.
El periodo de incubación es de 2-5 semanas.

AGENTES CAUSALES:

·         Estreptococos B, C y G

·         Escherichia coli

Estos agentes causales pueden encontrarse en aguas contaminadas, también en los genitales: en la vagina o en el recto.

DIAGNÓSTICO:

Debe obtenerse una muestra adecuada de las secreciones uretrales y de la región anal. Para ello pueden recogerse las primeras gotas de orina al iniciarse la micción, o realizar una toma de secreciones directamente de la uretra. Éstas deben ser obtenidas por raspado, ya que la Clamydia es una bacteria intracelular.
En las muestras se pueden detectar leucocitos (glóbulos blancos de la sangre) y los microorganismos responsables de dicha infección se detectan mendiante cultivos.
La detección de los gérmenes responsables de las uretritis no gonocócicas no es sencilla, debido a los costos no accesibles en todos los centros sanitarios. Además hay que tener en cuenta que alrededor del 10% de los varones sexualmente activos poseen Clamydias en sus uretras, sin presentar, en la mayoría de casos, sintomatología alguna. 
Existen diagnósticos basadas en técnias de diagnóstico genético, como
la Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR), o la Reacción en Cadena de la Ligasa (PCL), que pueden facilitar el diagnóstico de estos procesos (son caras). Estas técnicas pueden ser especialmente útiles en pacientes asintomáticos que han tenido contactos sexuales con mujeres infectadas.

SINTOMATOLOGÍA:

Se desarrolla dentro de la primera semana de la infección, aunque algunos irritantes como el jabón pueden acelerar la aparición de los síntomas. El síntoma fundamental de la uretritis es la emisión de secreciones por la uretra, mucopurulentas o serosas, raramente hemorrágicas. El color de las secreciones puede ser claro, verdoso o amarillento; manchan la ropa interior. Pueden presentarse sólo por la mañana o a lo largo de todo el día. Otros síntomas propios de esta enfermedad son:

TRATAMIENTO:

La respuesta al tratamiento de la uretritis no gonocócica es peor que el de la gonocócica, y en su evolución ocasiona complicaciones urogenitales. De ellas, la más común es la epididimitis.
El tratamiento de la orquiepididimitis debe ser efectivo frente a la Clamydia trachomatis, y con la posibilidad de que el antibiótico alcance niveles aceptables en la próstata también.

Los antibióticos más empleados son:

En la uretritis recurrente o persistente, debe volver a tratarse con el régimen inicial, si no se realizó correctamente el primer tratamiento o si los pacientes se expusieron al contacto con el compañero sexual no tratado.

En el momento de la consulta debe realizarse la serología VDRL para sífilis y el ELISA para HIV.
Los contactos sexuales de los pacientes también deben recibir el mismo tratamiento.
El riesgo de reinfección es alto. Ya sea por el mal cumplimiento del tratamiento, o porque los compañeros sexuales no cumplen con el mismo, o porque han tenido un contacto nuevo. Por ello, dos semanas después de concluido el tratamiento, debe repetirse el análisis de una muestra de secreciones obtenida directamente de la uretra del paciente.
Es esencial detectar a los contactos de los pacientes para que reciban tratamiento y se les realice el seguimiento adecuado.

SEGUIMIENTO DEL PACIENTE:

1. Se debe indicar la abstinencia de relaciones sexuales hasta después de una semana de la iniciación del tratamiento (ni siquiera con preservativo).

2. Descartar otras enfermedades de transmisión sexual asociadas (sífilis, VIH).

3. El control debe hacerse entre los 7 y 14 días de finalizado el tratamiento para realizar cultivo y comprobar curación clínica y microbiológica.

4. Es necesario examinar a todos los contactos sexuales que tuvo el paciente durante los 60 días previos. Las prejas deben realizar el mismo tratamiento.

HOMEOPATÍA:

Cuando un paciente está tratado con HOMEOPATÍA tiene su sistema inmunitario en perfectas condiciones como para enfermar lo menos posible. El sistema inmunitario es a lo que se denomina vulgarmente "las defensas". Además de un buen tratamiento homeopático, es necesario tener una vida sana, no promiscua, respetando al cuerpo de uno y al de los otros. Cada ser humano es único e irrepetible, no hay otro igual. Por eso el remedio único que le corresponde a ese paciente lo va a poner en condiciones inmunológicas de bienestar y de armonía con él mismo y con el medio que lo rodea. Cuando se realizó el diagnóstico, ya sea en el hombre como en la mujer, desde mi punto de vista se impone indicar el tratamiento antibiótico (peligro de esterilidad), juntamente con el tratamiento homeopático.
El tratamiento homeopático es importantísimo para evitar las uretritis recurrentes o persistentes, ya que si inmunológicamente está en condiciones, no tiene por qué volverse a enfermar.
Desde el punto de vista alopático, la ciencia se desespera tratando de encontrar por qué recurren algunas infecciones, "a pesar de que los tratamientos antibióticos atacan al germen con todo". Ellos se preguntan por qué hay recurrencia en algunos pacientes y en otros sólo casos esporádicos.
La HOMEOPATÍA lo puede explicar bien: algunos pacientes tienen su sistema inmunitario (de defensa) en perfectas condiciones, lo que favorece para que los gérmenes no se instalen ni se hagan patógenos. Otros están inmunológicamente deprimidos, y cualquier bacteria o virus puede colonizarlos y enfermarlos.
 Ya lo dijo el Dr. Claude Bernard a fines del siglo XIX: "el germen no es lo importante, lo importante es el terreno". El terreno para la homeopatía es el paciente, único e irrepetible, con su predisposición a enfermar de determinada enfermedad. A esto los Homeópatas lo llamamos: MIASMA. Por ello es necesario muchas veces tratar primero el MIASMA y luego reforzar la energía vital con su
remedio único. 

Existen muchos remedios homeopáticos que se pueden utilizar en el caso agudo, como es en una infección como la que estamos tratando. La gran mayoría de las veces se resuelve la misma sin necesidad de recurrir a antibióticos "para atacar al germen", sino que con el remedio único lo ayudamos al paciente para que él mismo se defienda de su enfermedad. Son remedios que han sido experimentados en el hombre sano (único experimentador en Homeopatía) y que ha sido probada su eficacia. Al evitar prescribir antibióticos estamos evitando suprimir los síntomas, ya que haciendo esto estamos provocando en el paciente una reacción del organismo, que en corto o largo plazo le producirá esa reacción una enfermedad más grave y más profunda. Y la supresión se establece alopáticamente con la mayoría de los remedios que suprimen síntomas, tales como todos los "anti" (antinflamatorios, antipruriginosos, antiespasmódicos, etc.).
También los médicos homeópatas tenemos el recurso de otros remedios complementarios, como ser el  autonosode,
es decir una especie de "autovacuna homeopática", que se realiza con material extraído de la lesión o de la infección del paciente, pero preparada farmacológicamente bajo las estrictas leyes de la homeopatía: diluido y dinamizado.
Demás está decir que los tratamientos homeopáticos son tratamientos no agresivos, no destructivos, y
con mejores resultados, a corto y a largo plazo, no son onerosos, y son fáciles de realizar. Y lo más importante de todo, es que se logran evitar las recidivas.

                                           T.L. 4703-2467-/-15-5756-6688