NEURALGIA DE TRIGÉMINO
Dr. Néstor Bonomi
Primer caso
La Sra. W.B de 49 años me consulta en Octubre de 1971 porque sufre desde hace tiempo terribles neuralgias del trigémino, intolerables, que en forma de punzada le afectan toda la zona de su cabeza y cara, impidie3ndole su trabajo y aún su descanso ya que sólo duerme 2 o 3 horas por día. “Cuando mi tortura me lo permite”, dice ella. También padece crisis repetidas de vesícula biliar, con vómitos y agravación de todo el cuadro. Ha consultado varios especialistas. Deciden hacer una colecistomia, para lo que le piden una serie de estudios. Es en ese intervalo que una amiga le habló de Homeopatía, evitando de este modo la intervención quirúrgica.. Ya en mi consultorio, a los síntomas mencionados agrega también que sufre de molestia otitis a repetición y que tampoco han logrado curar.
Se trata de una mujer friolenta, que no tolera el olor al tabaco, las flores, los perfumes etc. que agravan sus cuadros dolorosos. Los deseos alimenticios son casi exclusivamente las pastas.
Pero ningún médico intento averiguar como era profundamente a la ENFERMA que padece la ENFERMEDAD que debía curar, sus reacciones frente al medio, captando así síntomas mentales importantísimos para conocer a la ENFERMA
De yodas maneras, al no conocer la Homeopatía, de nada hubiera servido conocer a la ENFERMA, ya que lo único que podrían haber hecho, era enviarla a un especialista en psiquiatría, dejando así vía libre a su dolorosa enfermedad. Se quedaron, por suerte, con los síntomas más importantes, que si bien eran espectaculares, no servían en absoluto para curar a sa señora. Frente a media docena de mentales, que aunque parezcan banales, sí servían para el diagnostico del medicamento que podía curarla. Frente a media docena de mentales, que aunque parezcan banales, sï servían para el diagnostico de nuestra terapéutica.
Se tratata de una paciente acostumbrada a llorar fácilmente por una película, una novela o una poesía.
Sumamente irritable, es capaz de explotar por cualquier contradicción y tan autoritaria que sus familiares y amigos la llaman: el general. Pero también es muy cariñosa.
Sabiendo que el desorden de la FUERZA VITAL, provoca modificaciones de la esfera psíquica,, el homeópata utiliza fundamentalmente los síntomas mentales para el diagnóstico del medicamento curativo.
A los 30 días de iniciado el tratamiento, la paciente me comenta que se siente mejorada en un 50%. La trato durante varios meses y mejora notablemente su carácter, que se hace apacible, disminuyendo su irritabilidad y sus desagradables explosiones. Sus neuralgias del trigémino desaparecen por completo, lo mismo que sus dolorosas cistitis. Como ya he dicho, se ha evitado la intervención quirúrgica que nada hubiera
Solucionado.
Hoy más de 20 años después, su estado psíquico y físico continúan siendo muy buenos, saqlvo las consecuencias que todos padecemos por el paso del tiempo.
SEGUNDO CASO
La Sra. L.G. de 52 años padece de una fuerte neuralgia del trigémini que le afecta el lado derecho de la cara. Hace 20 años que sufre est y no encontró solución en la medicina clásica, y jura que hará todo el tratamiento que fuera necesario para solucionar su problema que la tiene desesperada.
Tiene un carácter fuerte, es muy irritable y emocional. Cuando “explota” se pone muy mal. No tolera las injusticias y tiene falta de confianza en s¨misma. Es poco demostrativa en sus afectos. En cuanto a su meticulosidad es maniática, es muy sensible a los ruidos, podría decir que es sensible a todo.y hubo una época que no podía viajar en subterráneos porque le producía intensa claustrofobia.
El 26 de Agosto de 1996 la medico con la potencia 9 L:M La paciente no concurrió má sal consultorio ni se comunicó conmigo. No supe nada más de ella hasta que me encontré con el amigo que le había recomendado tratarse con Homeopatía, el cual me hizo saber que la enferma se curó de inmediato no sufriendo nunca más de su terrible neuralgia del trigémino. Por supuesto que de su esfera mental no sé absolutamente nada. Pero SÍ sé que no está totalmente curada, por su falta de educación conmigo y si vuelve a la consulta, yo trataré determinar mi trabajo, curando a la ENFERMA. :