NEURALGIA DE TRIGÉMINO

Dr. Néstor Bonomi

 

Todo impacto psíquico capaz de conmover al ser humano, es suficiente para provocar, y provoca casi siempre, enfermedades que pueden ser graves, como los tumores, las úlceras, la epilepsia, la hipertensión arterial, el infarto, etc., o angustiantes, como la esterilidad, la impotencia sexual, los miedos y  centenares de problemas patológicos más, incluso terribles cuadros dolorosos que llevan a tratamientos SUPRESORES por la medicina oficial. Casi todos los tratamientos de las enfermedades por la “medicina de los contrarios”, provocan desastres peores en la salud de los pacientes, a pesar de los brillantes conocimientos y profundos estudios de la patología humana que tienen los médicos alópatas y que nadie puede negar. Pero estos excelentes médicos en su lucha contra la enfermedad, son equiparables a un gran ejército, perfectamente disciplinado, defendiendo la mejor de las causas, pero que carece de arma alguna. Jamás ganarán. En el mejor de los casos SUPRIMIRÁN enfermedades o síntomas, destruyendo quizás células o tejidos, pero esas enfermedades volverán al tiempo y a veces con más fuerza todavía. La medicina oficial carece de remedios, y mientras los médicos no se pongan firmes y exijan fármacos que en verdad curen y no intoxiquen y dañen en absoluto ni la mente ni el cuerpo de sus enfermos, no podrán solucionar el problema de la ENFERMEDAD y menos aún el problema del ENFERMO. Pero los laboratorios deberán cambiar su enfoque, cosa que no creo posible porque redundaría en una disminución de sus ingresos.

La paciente a la que me referiré es la Sra. M.M.A., de algo más de 60 años de edad, que llega a la consulta en diciembre de 1992, con intensos dolores en su cara a consecuencia de una neuralgia de trigémino que tolera ya hace 8 años. El terrible dolor llega hasta sus muelas, que por supuesto no se salvan de ser extirpadas.

El factor desencadenante de su neuralgia de trigémino es una discusión violenta entre su esposo y uno de sus hijos, que le produjo, dice, terrible angustia. Por supuesto había un terreno psicológico propicio y el cuadro doloroso se instala.

Se trata de una Sra. que ha sufrido INTENSAS PENAS, que la han afectado profundamente: padeció la muerte de sus padres con gran dolor, luego el secuestro de su esposo, que fue causal de una gran aflicción y miedo. Otros problemas familiares de importancia colaboran también para que estalle su enfermedad. Es sumisa y tímida. Todo lo ve negro. Muy cariñosa y demostrativa. Es dulce y sumamente agradable su trato. Dice que a veces llora sin causa. Lo dudo.

Ha sufrido cólicos renales izquierdo y derecho. Hace unos años le extirpan la vesícula biliar por cálculos.

Sus deseos alimenticios consisten en ensaladas y mariscos. Es de poca sed.

Como tratamiento le han indicado Tegretol, 3 comprimidos por día.

En diciembre de 1992 la medico con la potencia 9LM. En enero de 1993 toma solo un Tegretol y medio por día. En el mes de marzo solo necesita un Tegretol diario, por temor según creo. Más o menos en mayo, después de un empeoramiento, desaparece la neuralgia y en poco tiempo más mejora completamente hasta curar. Por supuesto no toma ya ningún medicamento de la medicina tóxica.

Hoy, en agosto de 1997 sigue magnífica, sin sufrir nunca más aquellos terribles dolores.

Aunque pude curar la ENFERMEDAD, no pude lograr curar la ENFERMA, porque los problemas familiares seguramente continúan. Pero ella no toma más “remedios”que intoxican y hace ya años que ha dejado de sufrir.