REPORTAJE al Dr. Luis Alposta
Periodista: Creo que una buena pregunta para comenzar esta entrevista sería la siguiente: ¿Qué es la homeopatía?
Dr. Alposta: Estoy de acuerdo. Es una buena pregunta, dado que, en la actualidad, es mucho lo que se habla de ella y muy poco lo que se sabe.
Se trata de un método terapéutico desarrollado alrededor de 1790 por el médico alemán Samuel Hahnemann.
Con su empleo, lo que se busca es estimular la fuerza vital del organismo para curar así la enfermedad.
La Homeopatía no sólo sirve para curar enfermedades, sino, también, para producir cambios profundos en la esfera emocional y afectiva.
Se trata de un método terapéutico, como ya dije, (medicación única, previamente experimentada, diluida y dinamizada) que trata las enfermedades con sustancias similares a las que provocarían en el hombre sano la misma enfermedad que se busca curar.
Periodista: ¿Cuál es la diferencia fundamental entre la homeopatía y la medicina alopática?
Dr. Alposta: La medicina llamada oficial es la que busca curar los síntomas sin ver al enfermo como una unidad, como a un todo. Es la que receta para la enfermedad y no para el enfermo. La homeopatía, en cambio, no trata síntomas sino a la persona, en su totalidad, y busca descubrir cuál es el remedio fundamental de cada uno. De ahí lo de homeopatía unicista. Se trata de encontrar y prescribir un único remedio. El que le corresponde al paciente que está ante nosotros. Si la prescripción es la correcta se va a poner en marcha el proceso de curación. El de la auténtica curación. El enfermo cambia después de ingerir esta medicina. Pero... tiene un inconveniente “grave”.
Periodista: ¿Cuál es?
Dr. Alposta: Es barata. (sonrisas de la redacción)
Periodista: Con respecto a lo que estábamos hablando, ¿la Homeopatía trata únicamente las enfermedades llamadas psicosomáticas?
Dr. Alposta: En principio la homeopatía es la que dio origen a la medicina psicosomática. Pero es importante destacar que al llamar así a una patología se está aceptando que en una persona enferma están en juego muchísimos factores, que no hay que ver sólo el síntoma.
La Homeopatía no trata enfermedades sino enfermos.
Periodista: Pero el paciente consulta por una enfermedad. En ese caso ¿cuáles son pasibles de ser tratadas con la homeopatía?
Dr. Alposta: Tanto las enfermedades agudas como las crónicas, ya sean mentales o corporales. Por supuesto, sin dejar de lado ni quitarle prioridad a la intervención quirúrgica u otras medicinas cuando estén indicadas.
Periodista: ¿Y en las llamadas enfermedades rebeldes o incurables?
Dr. Alposta: En caso de enfermedades graves y orgánicas, el hecho de que se manifiesten en “tal o cual” parte del cuerpo nos está indicando que ahí fue el lugar donde la enfermedad encontró la menor resistencia de los tejidos. Sin embargo, para que una persona desarrolle una enfermedad de este tipo, siempre debe existir un terreno predispuesto o susceptible. Es por eso que, en ciertos casos, la Homeopatía al corregir y normalizar el terreno, efectúa curaciones sorprendentes. En los casos realmente incurables, los sufrimientos son menos intensos y el paciente tiene una mejor calidad de vida.
Periodista: Hoy ya no están aquellos médicos de cabecera que conocían todo lo que le ocurría al paciente y, por el contrario, la medicina se ha ido especializando cada vez más. ¿Cuál es su opinión al respecto?
Dr. Alposta: Hoy es imposible pensar en la existencia del médico de familia. Al que hasta se le pedía una opinión sobre el pretendiente de la nena.
Aunque una de las características del homeópata, hoy que nadie escucha a nadie, es, precisamente, la de escuchar al enfermo.
Periodista: ¿Qué lo llevó a elegir la homeopatía?
Dr. Alposta: El haberme reencontrado con la medicina de la persona, con la que trata al hombre en su totalidad, dado que su arte consiste en descubrir al dueño de la enfermedad más que a la enfermedad misma, es decir, lo que la enfermedad tiene de singular, de individual.
Periodista: Usted dicta cursos cuatrimestrales para profesionales médicos. ¿Qué filosofía de trabajo considera que logra transmitirle a sus alumnos?
Dr. Alposta: Lo que suelo decirles es que la generación que hoy se forma, entre el tumulto de magníficas conquistas, utilizando técnicas e instrumentos cada día más perfeccionados y eficaces, debe evitar perder el alma entre esos instrumentos.
Y como decía el Dr. Escardó, la mejor medicina es la que cura.