Dr. Teresa Lavintman
Homeopatía unicista
Ginecología gral. y adolescentes
Sexóloga clínica



QUISTE DE OVARIO


La mayoría de los tumores ováricos, una vez iniciado su desarrollo, prosiguen su evolución lenta y silenciosamente. Es decir, son asintomáticos: no dan ningún tipo de síntoma. Por esa razón es muy importante efectuar una ecografía ginecológica periódicamente y junto con los demás estudios ginecológicos de rutina (Papanicolau, corposcopia, mamografía, etc.)
En caso de lesiones quísticas pequeñas es aconsejable un prudente control, especialmente en mujeres jóvenes, porque es posible que se trate de quistes por retención, foliculares o del cuerpo amarillo, que en poco tiempo, o después de la menstruación se reducen de volumen o desaparecen, hecho que no sucede en los verdaderos quistes tumorales benignos.
Un caso clínico: Paciente de 47 años que atiendo desde el año 1998.
En enero del 2003 me consulta con sus estudios ginecológicos, entre ellos una ecografía ginecológica transvaginal. En ella presenta en ovario derecho: tamaño normal; en su interior imagen anecoica, quiste de 43 por 29 mm.
Ovario izquierdo: tamaño conservado con quiste de iguales características, de 32 por 22 mm.
Quiero acotar que el tamaño normal de los ovarios varía entre 20 y 30 mm. De diámetro.
La paciente tomaba su remedio de fondo y como control pedí otra ecografía, después de un mes de la anterior, en febrero del 2003. En ésta encontramos ovario derecho: imagen hipoecoica (quiste) de 62 por 38 mm. (aumento de 20 mm. Con respecto al anterior).
Ovario izquierdo: de 23 por 16 mm. Sin otra imagen. En este momento indico un medicamento complementario apropiado para los quistes de ovario, además del medicamento de fondo.
Espero dos meses y pido otra ecografía transvaginal con fecha 27 del 3 del 2003, cuyo informe es el siguiente: ovario derecho: tamaño normal. 35 por 15 mm., no visualizándose formaciones quísticas (desapareció el quiste)
Ovario izquierdo: normal y de tamaño 20 por 12 mm. La paciente, antes del tratamiento complementario había hecho una consulta con otra ginecólogo, quien le había indicado intervención quirúrgica urgente.
Así vemos como, mientras el médico alópata recurre a métodos agresivos como único recurso, los ginecólogos homeópatas tenemos las armas como para solucionar problemas de esta índole, evitando así métodos tan agresivos como es una intervención quirúrgica.