PEDIATRÍA

 

Dra. Ruth Faingold

Docente Adscripta A.M.H.A.

 

Los hijos son para sus padres, una promesa, una posibilidad, un reencontrarse desde la sensibilidad que ellos despiertan, con la historia personal, con la propia familia infantil, que a veces hasta ya parecía perdida en recuerdos que solo de vez en cuando se recordaban. Muchos son los pensamientos de los padres al estar gestando un hijo y más aún cuando nace... desde como lo llamarán, como jugarán con él, como le enseñarán, que sería conveniente imitar de sus familias paternas y también que olvidar de estas para no repetir. Si los dos padres o alguno de ellos conocen la homeopatía desde su experiencia personal.

Se detendrán a pensar, como muchas veces me ha tocado escuchar, que es una verdadera lástima que no exista en pediatría, médicos que apliquen la homeopatía como forma de tratamiento. La respuesta, es que esto no es así, dado que los médicos homeópatas, antes que nada somos médicos de las universidades que en general hemos completado actividades dentro de los ámbitos hospitalarios y que además hemos hecho cursos de especialización en homeopatía en escuelas reconocidas.

Entonces, superado el interrogante, aparecen otros... como ser ¿En qué consiste la consulta homeopática en un lactante?... bueno, fundamentalmente la entrevista es con la familia, con el grupo que constituirá ese universo inmediato de ese pequeño ser, como ser, hermanos que tal vez sientan celos, o el mismo niño que llega a la consulta si es más grande pueda sentir celos, soledad y abandono muchas veces creyéndose no querido por abuelos y abuelas que tratarán de transmitir experiencias en base a lo ya vivido, y por supuesto por los padres, que se sienten navegando en la incertidumbre de miedo y la indecisión de esta obra de teatro sin ensayo que es la crianza de un hijo.

Justamente porque no hay ensayo previo la intuición de los padres, el saber observar sumado al conocimiento adquirido sirven al médico de sostén para aconsejar y ayudar a los padres. La observación, es una tónica muy útil, dado que no todos los niños son iguales, todo lo contrario... CADA SER ES UNICO... Y HOMEOPATIA ES INDIVIDUALIDAD.

Por eso desde muy pequeños unos serán inquietos, otros tranquilos, algunos comerán con avidez y serán ansiosos. Otros no tanto, algunos se sobresaltarán por los ruidos mientras otros se mostrarán tranquilos y durmientes aunque tengan a su lado una orquesta sinfónica.

El pediatra conocedor de la homeopatía los individualizará y percibirá en esos matices particulares de cada niño la compleja construcción de la personalidad futura. En cuanto a la técnica de trabajo, charlamos con los papás, para hacer lo que llamamos toma del caso clínico desde los episodios vivenciados por la madre desde la gestación, y las aventuras vividas por este ser desde el seno materno, hasta su llegada al mundo, por parto natural o por cesárea. su peso, su talla, si padeció o no algún tipo de infección, etc., etc., etc.

Como los demás médicos pediatras pesamos y medimos a los niños mes a mes, estando muy atentos en especial durante el primer año de vida a todo lo que es la puericultura y a una cuidadosa inspección clínica, dado que durante ese período aparecen patologías que detectadas a tiempo pueden superarse sin secuelas.

Es por esto que más que nada en pediatría podemos hablar de homeopatía y prevención, porque al hacer una concienzuda toma del caso clínico revisamos antecedentes de enfermedades familiares como alergias, asma, trastornos digestivos crónicos que nos permiten tener luz roja ante la primer señal infantil y hacer el tratamiento adecuado antes que el mal se cronifique...