Osteopatía y terapia manual, diferentes yerbas, nada parecido

Un nuevo artículo escrito por Eduardo Gabutti D.O. acerca de las terapias manuales y la osteopatía.

 

En mis años de profesional en el arte de curar (así lo dice la ley), he visto muchos intentos por obtener nuevos procedimientos, logros milagrosos o métodos infalibles. También he visto reflotar algunos métodos viejos y olvidados que siempre fueron buenos pero, no eran negocio. Tema para otro artículo (¿es negocio curar al paciente?). He visto y lo veo en la actualidad como se copian las mismas cosas con nombres diferentes o se extracta un trozo de toda una filosofía para sacar una técnica y poder fabricar cursos rentables otorgándose la autoría de la misma. Esto lo hacen algunos intrépidos desconocidos en la actualidad pero a lo largo de la historia de algunos países europeos lo han hechos famosos plagiadores.

La maravillosa historia de la humanidad se construyó sumando los conocimientos de otras civilizaciones, unas tras otras fueron incrementando el conocimiento y modificándolo cuando era necesario para obtener el progreso, la evolución. Pero a nadie se le ocurrió después de la invención de la rueda decir que cuadrada era mejor. ¿por qué? Porque la rueda redonda era eficiente, mucho mas eficiente que una cuadrada y mucha más fácil de hacer. Aunque sea más laboriosa y más difícil de aprender a construir, la rueda como la conocemos es mucho más eficiente, si lo llevamos al terreno de la medicina o arte de curar. El punto es la eficiencia, el punto es ser eficaz. Probablemente para ser eficaz en medicina se necesitará ser paciente y laborioso como quien construye una rueda  circular, bien simétrica.

Aquellos que encontramos la osteopatía, la medicina osteopática sabemos que hacer una rueda bien hecha da resultados, sabemos que escuchando el tejido del paciente obtenemos resultados. Sabemos que haciendo osteopatía el individuo vuelve a funcionar.

Aquellos que trabajamos de Osteópata hace ya muchos años y estamos dispuestos a enseñar, a difundir los verdaderos conocimientos de A. T. Still, nos preguntamos por qué se enseñan las cosas a medias, por que no se le dice a las cosas por su nombre. Lo que da resultado sirve y lo que no, se llame como se llame no.

Estoy suscripto a una lista donde me mandan la última información sobre publicaciones osteopáticas y con gran sorpresa veo un cantidad de información llamada terapia manual que se hace llamar Osteopatía. No entiendo como a esta altura de la evolución hay gente que quiere hacer la rueda cuadrada. Claro es mas fácil, pero es cuadrada.

Cuando nos propusimos hacer FULCRUM, Escuela de Medicina Osteopática nos propusimos enseñar osteopatía, la mas pura, muy moderna pero la mas pura osteopatía y que nuestros alumnos conocieran la diferencia con cosas que quieren parecerse pero tienen mucho de diferente.

Así se escriben libros confundiendo al lector, llenando los espacios con información parcial y de esta manera se cambia parcialmente la verdad.
Alguien dijo miente, miente que un poco quedará.

Creo que no se puede escribir un libro de terapia manual visceral, creo que ya los inventos superan mi imaginación, no es tironear de las pobres e indefensas vísceras. Los libros de técnicas sin palpar el tejido, son en realidad libros de medicina convencional de la medicina del síntoma y del pedacito de cuerpo que duele. El tejido, el líquido, la función, la vitalidad y el conjunto son los instrumentos para hacer la rueda y esto es lo que enseñamos y de esto hay que escribir, no de la cáscara.

Por eso escribo esta  líneas, para advertir lo que está pasando con autores y con pseudo docentes inexpertos que se aventuran en caminos que recién comienzan y aun no tienen claros ni sus propios pasos.

 Aunque alguien quiera imponer una rueda cuadrada la eficiencia supera todas las dudas. La osteopatía se estudia en un ambiente de paz y armonía se aprende con el corazón y la mente. Las manos son un instrumento del alma del osteópata que está junto al paciente con paciencia aguardando los tiempos de sus tejidos. Esperando que la rueda gire bien redonda.

Eduardo Gabutti D.O.
Director Escuela Fulcrum

www.osteopatiafulcrum.com.ar