ORIGEN Y MOVIMIENTO UNIFICADO DE TODAS LAS COSAS

(OBSERVACIONES de J.S.Bonomi)

 

 

El autor no se responsabiliza por lo observado en la inalterable dinámica del Universo y en cada una de todas las cosas que lo componen,  porque él no es el autor, lo cual le ha dado una gran  libertad que facilitó la objetividad de sus observaciones; y tampoco es responsable de “La Verdadera Historia de la Humanidad” de la que sólo es transcriptor de esos hechos históricos.

El autor sí asume la responsabilidad de transcribir sus observaciones, al sentir que estos conocimientos pueden ser útiles al ser humano, en la silenciosa y cósmica batalla del morir para siempre o el vivir para siempre.

Por no ser autor de las cosas observadas entrego libremente estas observaciones esperando le sirvan al lector.

EPÍSTOLA A LOS ROMANOS

19- Porque lo de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó.

20- Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.

 

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La observación (captación) es el origen del pensamiento.

 

Estas observaciones tienen un único sentido, servir a la recuperación del conocimiento, de cada uno. No es una invitación a cambios sociales, sino personales.

                                            

Porque nada se juega sobre los conjuntos, todo es sobre cada uno.

Somos el uno, desde el principio, multiplicados, repetidos.

Todo es igual que al principio.

 

                                                            

 

La Confusión, mantiene al ser humano en el olvido de sí mismo, pero es posible recordar y recuperar el conocimiento.

Estas notas no son "instructivas". Son observaciones de las cosas como son, para que cada uno se recuerde.

 

Existimos (vidas en relación) pero desde un "estado" en el cual, más duramos que vivimos.

Por no tener conocimiento de nuestro Origen, no sabemos qué es un ser humano, y quedamos a la deriva en medio de teorías, creencias y opiniones que pueden ser tantas, tan variadas y hasta interesadas, como personas hay en el mundo.

Son postulaciones sin pruebas fehacientes y quedan en el plano de las suposiciones.

Influir en el ser humano desde teorías, creencias u opiniones, es aberrante y expande la Confusión, haciendo que la existencia transcurra entre acciones, reacciones y especulaciones; una especie de guerra agotadora y destructiva, mientras nuestro verdadero Ser permanece casi totalmente paralizado, reprimido y olvidado.

 

Hay quienes piensan que no existe una verdad absoluta y que todo es relativo. Es cierto que todo es relativo pero lo es en relación, y cada cosa del todo, es absoluta en sí misma.

 

No es exacto que cada uno tiene su verdad. Lo que sí es cierto, es que ella en toda cosa se manifiesta y a cada uno, le es posible acceder a ella.

 

 

 

                                          Ciencias y creencias

 

La Humanidad ha oscilado siempre entre las ciencias y las creencias.

Cuando en el ámbito de la Ciencia irrumpen creencias y teorías pretendiendo ser científicas, el concepto de Ciencia comienza a corromperse.

Algo que ha sucedido con la promoción del materialismo, que ha invadido el mundo científico y paulatinamente, está desvirtuando el sentido de la palabra ciencia.

El materialismo, con sus distintas denominaciones, presiona desde lo antropológico hasta lo astrofísico y atribuyéndose categoría científica, postula por medio de la teoría de la evolución, la teoría del Big Bang  (Laplacé agiornada) y la teoría cuántica, que no ha podido explicar los fenómenos de la gravedad y la entropía, y pretende un lugar científico.

Hablar de una materia que se “ordena a partir del caos por una cualidad propia” es uno de los tantos disparates para insistir en que la materia lo es todo, y que el origen de todas las cosas es el azar.  Algo que no existe.

Y deja a estas teorías fuera de lo científico.

Porque para la Ciencia no hay casualidad sino causalidad.

La casualidad (el azar) no existe, ni las posibilidad de que algo pueda tanto suceder como no suceder (lo caótico) ya que en todo suceso, se conozcan o no, se dominen o no los factores intervinientes, el resultado será siempre uno, único; no "cualquier" resultado.

Esto es así y no es un "determinismo", palabra que arteramente algunos asocian con "destino", sino un proceso simple de causas y efectos.

El hecho de que las acciones desemboquen en un único resultado, no es un destino; no hay "destino", hay variadas acciones y variadas consecuencias.

El materialismo, tácitamente se declara dogmático, porque para ser materialista, hay que creer en el azar, que no existe.

El materialismo presenta teorías sin fundamento, como si fueran pruebas, utilizando siempre el modo condicional; "si así fuera", "de ser así", "esto estaría indicando", "querría decir", “pudiera ser”  etc. No hay certezas.

Como queda probado en el capítulo sobre “las cualidades”, la evolución no tiene ni fundamento ni sentido.

¿No es más honesto tener primero pruebas fehacientes y después, hablar?

¿Porque Confundir, antes de demostrar? ¿Cual es el sentido profundo de estas cosas? ¿O no tienen ningún sentido?

Sí lo tienen.

Las creencias y las ciencias, están siendo sutilmente dirigidas por una actividad que es adversa al Conocimiento y a la Vida.

En el ámbito de las creencias se postula lo “espiritual”, que también es indemostrable y debe ser aceptado por fe.

Se dice del hombre, que es un ser espiritual pero, se presenta al espíritu como una entidad inteligente e independiente de la materia y es un error, porque espíritu quiere decir soplo, del griego: pneuman.

Como vemos, no hay certezas en el materialismo ni en las creencias. Sólo dogmas.

Tanta falta de certezas queda demostrada en que el Papa Pablo VI ha aceptado la posibilidad de la “evolución” de manera pública; algo que está contra los fundamentos de la Biblia, contra el Génesis y contra  el mismo Jesús a quien también ha afrentado al atreverse a modificar su “Padre Nuestro”, hecho que consta en los diarios de todo el Mundo.

Los materialistas y creyentes pueden ser personas altamente instruidas, pero  no tienen conocimiento; instruir quiere decir instrumentar, dar instrumentos.

Y no es por la instrucción que se adquiere conocimiento.

Sólo así se comprende que después de tanta instrucción "razonable" todo termine en dogmas. Es que un razonamiento, también puede iniciarse desde un error.

Como tantas veces ha quedado demostrado.

Las creencias, son productos de la instrucción y dependen hasta de la geografía natal.

Religión quiere decir religar, volver a unir; no quiere decir: "creer".

La falta de conocimiento bloquea el entendimiento.

Y el verdadero significado de la palabra conocimiento es: unión.

El materialismo ignora (desconoce), que toda cosa depende de una anterioridad imponderable y "cree" ver causas en la materia, cuando sólo está ante los efectos, de una causa anterior.

 

"Existen dos mundos, el mundo de los efectos y el mundo de las causas.

Al mundo de los efectos se accede por medio de los sentidos, pero al mundo de las causas, sólo por el entendimiento". – (Filosofía de la Homeopatía, del Doctor James Tyler Kent.)

La actividad opuesta al conocimiento, ha invadido todas las áreas del quehacer humano.

                               

                               La anterioridad imponderable

 

                                               Las cualidades

 

El verdadero Origen de todas las cosas, se manifiesta en ellas por medio de cualidades.

CUALIDAD: "aquello que determina que una cosa sea lo que es".

Por donde aquello, es anterior a la cosa y determinará qué es lo que será, tal cosa.

Todas las cosas del universo tienen una anterioridad cualitativa.

Todo lo vegetal, mineral y animal y aún todas las cosas hechas por el hombre, manifiestan cualidades. Nada existe que no tenga cualidades. Las cualidades dan el sentido y nada existe que no tenga sentido.

La manifestación de las cualidades son innegables.

La anterioridad cualitativa de toda cosa existente demuestra, que la materia "per se" no es causa ni origen de cosa alguna, sino un medio de manifestación.

Viendo que somos una cosa más entre todas las cosas del universo, entenderemos que todas son distintas entre sí y cada una, una maravilla absoluta en sí misma.

El ser humano es una "cosa"  cualitativamaterialviviente.

Todas las cosas manifiestan cualidades.

Lo material de las cosas es el medio, el vehículo para la manifestación de sus cualidades.

Ellas son la anterioridad que fundamenta y dan sentido, a cada una de todas las cosas existentes. Están, se manifiestan, y ningún observador puede ignorarlas, ni descartarlas en sus indagaciones.

Son abstractas e imponderables, pero conforman un "mecanismo" tan real, activo y efectivo, como cualquier mecanismo material.

Si bien hay cantidad de "cosas", cada una es una unidad representativa; un ser humano de todos los seres humanos; un mosquito de todos los mosquitos, un átomo de todos los átomos; de todo puede haber millones y cada uno es una unidad representativa.

Cada unidad existente tiene su sentido

La pérdida del sentido es el principio del desorden en la unidad.

El sentido de cada cosa está dado por la actividad de las cualidades que la fundamentan.

El orden o el desorden, es proporcional al grado de actividad de las cualidades.

La prueba fehaciente de que las cualidades son activas, que fundamentan y dan sentido a las cosas, es el hecho que su desactivación, inicia los procesos de alteración y hasta desaparición de las mismas.

De lo cual somos ejemplo.

Por la observación de estos mecanismos cualitativos, de manera suave y natural, se puede arribar a la causa, al Origen de todas las cosas. Y a los motivos de su desaparición o continuidad.

Cada cosa del universo, animada o inanimada es lo que es, a causa de un mecanismo cualitativo, específico para cada cosa.

Todo lo vegetal, animal y mineral existente tiene una anterioridad específica que lo fundamenta.

La demostración de esto es que: "toda cosa existente que no ejerce sus cualidades se altera, "desperfecciona".

Perfecto: es todo aquello que ejerce sus cualidades de manera absoluta y, con evidente exactitud inversa, lo que no las ejerce se altera, desperfecciona".

Todo lo viviente actual es lo multiplicado (repetido), y se repite desde los fundamentos de una anterioridad cualitativa, que es la memoria de su principio.

Los genes no son causa de cosa alguna, sólo son medios, vehículos, para la memoria.

Nuestras específicas cualidades determinan lo que somos, un ser humano.

Podremos alcanzar a saber cual es nuestro Origen y el de todas las cosas, al entender que todas manifiestan cualidades y que toda presencia, depende de la actividad de ellas.

Este mecanismo cualitativo es anterior a las cosas y está indicando un Origen común, porque cada cosa del todo está sujeta a un mismo "mecanismo": el cualitativo. Distintas cualidades determinan las distintas unidades pero el "mecanismo", es común a todas.

Toda presencia está referida y depende de sus cualidades que, a cada cosa existente, le imprime su sentido.

Las cualidades del ser humano son sentimientos activos y determinantes. No conceptos.

La Confusión tiene lugar al llamar "espiritual" a lo que en verdad es cualitativo.

La materia sólo manifiesta los efectos, de la actividad de sus cualidades.

El realismo de la anterioridad cualitativa, como fundamento de todas las cosas, deja sin sustento a las "teorías" materialistas, porque no hay "unidad" que necesite evolucionar, le basta con ejercer sus cualidades para ser lo que es y esta facultada a la perfección para ejercer a pleno su capacidad de acción, relación y sentido.

Nada viviente existe que tenga necesidad de “evolución” ni perfección, sólo debe  ejercer sus cualidades, para ser lo que es.

La esencia y fundamento del hombre está en el ámbito de sus cualidades, desde allí se manifiesta y relaciona (existencia), por medio de su cuerpo.

El ser humano es lo que es, en y desde sus cualidades.

Cuando no ejerce sus cualidades la unidad humana, se altera.

Si se van desactivando las cualidades de cualquier cosa, ésta ira dejando de funcionar y hasta de ser.

Desde un hombre hasta un motor.

 

Todo lo animado es una unidad de Vida, cualidad y materia...

La materia es lo último que se altera.

Nada existe en todo el universo que valga más o valga menos, no hay competencia de "valores"; cada cosa es lo que es y hace desde cómo es.

La materia depende de la actividad cualitativa y, las cualidades se manifiestan por medio de la materia.

En lo que nos concierne, no es más lo cualitativo que lo material, ya que en nuestra existencia (vida en relación), ambas son indispensables, porque para nosotros, lo que no se manifiesta no existe.

Nuestra salud anímica, mental y corporal depende, se sustenta y es, a causa de nuestras cualidades.

Que son las del Amor.

Con mucha ligereza se habla del Amor pero, hay que conocerlo, unirse a él, para saber desde donde se está existiendo y qué es lo que se está haciendo.

El Amor, es la palabra representativa de las cualidades que fundamentan al ser humano: la compasión, la humildad, la veracidad, la justicia y el arrepentimiento, son sentimientos activos (no conceptos) que componen nuestro mecanismo dinámico fundamental.

Tan real es este mecanismo invisible e intangible, que la inactividad de cualquiera de sus cualidades alterará la Salud y se perturbarán todas las relaciones, (lo existencial).

Debe tenerse en cuenta que la oposición a cualquier cualidad que fundamenta al ser humano, genera automáticamente, una actividad opuesta.

Si el hombre no ejerce la compasión, automáticamente pasa a la indiferencia que es sinónimo de insensibilidad; de la humildad a la soberbia, de lo justo a lo injusto, de la veracidad a la mentira y si no se arrepiente se justificará y así la persona, imperceptiblemente, se irá haciendo adversa al Amor. Y siendo él su fundamento, entrará en conflicto consigo mismo y con sus semejantes.

No tendrá paz. ¿Por qué habría de tenerla el organismo?

De igual manera, desaparecerá la indiferencia en aquel que recupere su compasión y así con la humildad, la veracidad, la justicia y el arrepentimiento, que son sentimientos.

Tenemos poder (capacidad) para todo. Para quedarnos en el error o en el acierto.

Depende de nosotros. De nada externo.

En el caso de pasar a lo adverso del Amor, todo se sucederá en grados, exactamente proporcionales y poco a poco se irá corrompiendo, primero imponderablemente y luego corporalmente.

El cuerpo (materia), sin fundamento cualitativo, deja de ser el medio de manifestación de la Vida. Perdido el sentido de ser, ¿que sentido puede tener la permanencia de la materia corporal?

 

                                          Sobre la Verdad 

 

A causa de la Confusión, muchos "creen" que la verdad es acusadora, disciplinaria, compulsiva, juzgadora y hasta condenatoria. Y no es así.

Porque la Verdad es el Amor, que a nadie acusa, ni compulsa, ni juzga, ni condena.

Lo único que hace el Amor, nuestro fundamento, es darnos placer.

Desde los placeres sensoriales, hasta el placer que sentimos al ejercer nuestras cualidades fundamentales; ser compasivos, humildes, veraces y justos es un placer y el arrepentimiento, nos regresa al placer de la Paz.

Aun no teniendo instrucción teológica alguna, muchos habrán podido comprobar que el arrepentimiento, nos regresa a la Paz; estado normal de la persona humana.

El placer es la Paz.

Si no se tiene paz, el placer es imposible y se lo Confunde con la emoción.

Cuando no hacemos desde como somos, estamos en conflicto. ¿Y como habrá placer si no estamos en Paz?

El Amor es la palabra representativa de los sentimientos que determinan que un ser humano sea lo que es; la compasión, la humildad, la veracidad, la justicia y el arrepentimiento, son las cualidades activas que fundamentan al ser humano.

Siendo así el ser humano, cuando entra en la indiferencia para no ser compasivo, pierde su estado de paz por estar contra sí mismo y así, cada vez que opta por negarse a como es, pierde su Paz y aparece, su constante insatisfacción.

Y cada vez más, se confunde el placer con la emoción.

Tengamos en cuenta, estemos advertidos, que lo único que bloquea un sentimiento es una emoción.

¿Será casualidad?

¿Será también casualidad que al rechazar la compasión, automáticamente entremos en la indiferencia y que al rechazar la verdad, automáticamente pasemos a la mentira?

¿Que no aceptando lo justo, nos volvamos injustos?

¿Que caemos en la soberbia por no ser humildes y en la justificación por no arrepentirnos?

Cada rechazo a los sentimientos que nos fundamentan, nos va haciendo adversos al Amor.

Y se van socavando nuestros fundamentos, nuestros cimientos.

¿Casualidad?

Existe una actividad adversa al conocimiento que ha invadido todas las áreas del quehacer humano y una de sus avanzadas es el materialismo, quien propone que la materia lo es todo y que todo se origina de la casualidad, el azar, lo caótico.

¿Casualidad?

Desde lo adverso al Amor sólo se sufre, entretanto y finalmente.

 

Se dice que para aceptar una Verdad absoluta, esta debe ser el Origen, centro y sostén de todas las cosas. Y así es.

Existe una Verdad, origen, centro y sostén de todas las cosas existentes, de todo lo animado y de todo lo inanimado. Antes de que todo fuera, Ella era.

Hay cosas distintas entre sí a causa de las distintas cualidades que las fundamentan.

Cada cosa, es una unidad representativa.

Lo que tiene multiplicación, sólo repite la unidad. Cada unidad distinta de otra, tiene un fundamento cualitativo distinto pero, tienen en común un mecanismo cualitativo.

Todo lo animado y lo inanimado, como quedará demostrado.

 

 

                                             EL AMOR

 

Que el Amor es el fundamento cualitativo del ser humano y la causa de todas las cosas, es claramente demostrable, porque cuando sus cualidades no son ejercidas, aparecen las alteraciones; en el hombre y en todas las cosas. Tanto en las animadas como en las inanimadas.

Porque hasta la materia inanimada se fundamenta en características paralelas a los sentimientos del Amor y se pone de manifiesto el mismo mecanismo imponderable.

Podemos revisar todo el universo material y comprobarlo.

Y no es difícil revisar todo el universo si observamos la actividad atómica, ya que los átomos conforman todo lo material del universo.

Toda la materia está compuesta atómicamente y cada átomo en relación, está sujeto a un comportamiento, a una manera de accionar, que permite la permanencia de todo lo material existente, desde la materia de nuestro cuerpo, hasta la más grande estrella de la más remota galaxia.

Un átomo no lo es simplemente porque está. Es lo que es, exclusivamente, por como se comporta. De otra manera sería otra cosa.

" Imaginemos ser lo que observamos"

Si fuéramos un átomo, comprenderíamos (entender sintiendo), que es insoslayable actuar de una manera y no de cualquier manera, para proseguir siendo un átomo y que todo el universo permanezca.

El comportamiento de cada átomo, indica que existe "algo" anterior que lo rige.

Es una anterioridad cualitativa, la que determina que un átomo sea lo que es.

Básicamente, un átomo está constituido por un núcleo y un electrón girando a su alrededor y, sin adentrarnos más (lo cual es posible), diremos que esta es: la Unidad átomo.

Para un átomo su Presencia es su existencia; está, es. No está, no es.

Igual que nosotros.

Pero... ("siendo un átomo") nos daremos cuenta que él, siempre se presenta como es, no pretende ser lo que no es y cuando un "semejante" átomo, por causas físicas o químicas pierde un electrón y está por dejar de ser la Unidad que es, ( la muerte para él) otro átomo le cede un electrón y lo reequilibra (compasión, lealtad, veracidad, certeza) a riesgo de su propia existencia y entonces... otro átomo le cede a él, y, con esta forma de ¿Amor sólido? Todo el Universo material permanece. Así sucede

Y no es esta una comparación caprichosa, ni un juego dialéctico. Porque en la realidad y en lo práctico, si la lealtad, veracidad, humildad, compasión y certeza, que se corresponden con exactitud al comportamiento atómico, no fueran ejecutadas, nada de lo material existiría. Bastaría que las acciones paralelas a la compasión, veracidad etc., no se cumplieran, para que se iniciara el Caos en todas las cosas materiales.

Lo atómico conforma y desconforma todas las cosas del universo material y, para mayor entendimiento, observemos también a las cosas que nos rodean, naturales o hechas por el hombre.

Imaginemos a cualquier objeto que tuviera la autonomía de renegar de sus cualidades, un encendedor por ejemplo: él es el resultado de una concepción. Antes no estaba.

Fue concebido con cualidades y concretado. Si no aceptara sus cualidades y nos esquivara cuando lo requerimos; si se disfrazara de otra cosa ante nosotros; si quisiera ser otra cosa que la que es, y no quisiera cumplir su sentido, función de dar llama; ciertamente dejaría de ser lo que sus cualidades determinaron que fuera; dejaría de ser un encendedor y Ud. lo desecharía como tal.; la "muerte" para él.

Lo cualitativo se expresa por medio de la materia y es la memoria original específica de cada cosa.

Un árbol de durazno no lo es tan sólo por devenir de lo material de su semilla ni por sus genes, que son sólo vehículos, sino porque en la semilla están todas las cualidades, invisibles e intangibles; una memoria cualitativa y causal, que determinará que sea un duraznero y no otra cosa; un mecanismo abstracto, invisible y eficaz.

Los genes sólo son vehículos para una anterioridad memoriosa y activa.

La materia depende, es un medio, manifiesta el sentido de las cualidades y, a diferencia del ser humano, está sujeta a ellas.

No somos más ni somos menos que otras cosas, somos distintos.

Cada cosa es en sí misma y hace desde como es.

Miremos a los pájaros, unos vuelan hasta una altura y otros hasta otra, ellos no vuelan más alto, cada uno vuela hasta donde vuela y uno no canta mejor que otro, cada uno canta su canto.

La competencia es producto de la Confusión.

El hombre puede agradarse del vuelo y del canto, pero ellos sólo vuelan y cantan. No compiten.

Hemos visto que todas las cosas son distintas entre sí y absolutas en sí mismas y también, que todo lo animado e inanimado tiene un "mecanismo básico" común, el Amor.

Lo atómico conforma y desconforma todas las presencias materiales y de no mediar un factor externo que lo altere, lo atómico será lo que es, eternamente.

La materia no puede, no tiene capacidad en sí misma para alterar sus cualidades, ni para revertir un proceso de destrucción cuando, por factores externos, se iniciara su alteración. Cada cosa tiene lo que necesita. Lo material no es libre "per se", esta sujeto y por tanto no necesita la cualidad del arrepentimiento. Igual sucede con las plantas y los animales.

Todas las cosas, excepto el hombre, no pueden errar desde sí mismas y esto establece una diferencia terminante y fehaciente entre el ser humano y lo que no es él.

Por medio de las cualidades, cada cosa existente tiene un sentido.

Sólo el ser humano tiene la capacidad (puede), de inactivar peligrosamente sus cualidades y llegar a perder el sentido de su presencia.

Hemos visto que las cualidades son la manifestación del Origen de todas las cosas y así entendemos que, en el sentido de cada una todas las cosas, está su dirección, y dirección es voluntad; la del Origen inteligente.

Comprendamos entonces que la presencia de todas las "cosas", depende del cumplimiento de esta direccionalidad, de esta voluntad Original.

Toda cosa de la creación tiene su sentido y todo lo que pierde su sentido deja de ser.

El sentido Justifica la permanencia de las cosas.

El sentido del ser humano está dado desde las cualidades que fundamentan su ser.

La compasión, la humildad, la veracidad, la justicia y el arrepentimiento, son las cualidades activas que dan su sentido al ser humano.

Es la voluntad del Origen que toda cosa a la que le ha impreso un sentido, permanezca.

Es innegable la distinción, con respecto a todo lo que no es el hombre.

El fue dotado de específicas cualidades, entre las que se encuentra la del arrepentimiento.

El arrepentimiento posibilita al ser humano regresar a su sentido.

Si todo lo que existe permanece si no pierde su sentido; si todo lo que no es el ser humano está sujeto a sus cualidades y cuando es alterado no tiene regreso, y lo único que tiene regreso a sus cualidades y capacidad de recuperar el sentido de su presencia es el ser humano, ¿será para nada?

Por medio del arrepentimiento, el hombre puede regresar a sus cualidades y recuperar su sentido.

Volver a ser, en y desde sus cualidades.

                                            

                                                ORIGEN 

 

No se puede tener conocimiento de ningún Origen, sino después de percibir sus manifestaciones. Imposible antes.

Es imposible referirse a un Origen sin antes conocerlo y no se lo puede conocer, si no se manifiesta.

Para nosotros, lo que no se manifiesta no existe.

Y cuando de "algo" se conoce poco, la relación es poca.

Por eso tenemos poca relación con nuestro Origen.

La relación aumenta o disminuye, en proporción directa al conocimiento de aquello con lo que nos relacionamos. Siempre la unión.

En todo el universo, en todo lo existente, en toda relación entre humanos, y los humanos y las cosas, nada existe sin una anterioridad cualitativa y las cualidades son la manifestación de nuestro Origen.

Un Origen que se manifiesta a través de todas las cosas del universo. Y no es un "espíritu".

A lo que eclesiásticamente se le llama "espíritu”, es en verdad la manera de ser de nuestro Origen, el cual no es un espíritu.

 

Sólo existen formas animadas o inanimadas, con cualidades anteriores a ellas, que le imprimen un sentido, desde un átomo hasta un hombre.

De esta manera llegamos a entender y comprender que los muertos no pueden ser "espíritus" inmateriales que se presentan y los reencarnantes no pueden ser espíritus o almas que suben y bajan.

Porque "espíritu" es soplo y se refiere a Vida, a alma, a ánima, a lo que anima, y eso, se va transmitiendo en la multiplicación.

¿Por qué ha de subir y bajar "el alma"? No tiene ningún sentido que suba y baje, porque la vida, el alma, el ánima, ya está en cada una de las células de todos los tejidos.

En nuestra multiplicación está todo; la Vida, el alma, el ánima (lo que anima), las cualidades y los futuros tejidos que conformarán nuestro cuerpo. No falta nada.

La reencarnación es una de las tantas formas de justificación.

 

Así como la materia depende de las cualidades, las cualidades se manifiestan por medio de la materia.

Lo que alguna vez fue algo, lo fue por y desde sus cualidades, y cuando ese algo cesa, cesa totalmente; es la unidadcualitativamaterial que cesa. Tal unidad deja de existir.

Ha cesado en ella la capacidad de relación, existencia.

No es por la instrucción, ni por la mente ni por las creencias, que el hombre tiene la posibilidad de conocer, unirse a su Origen.

La instrucción, sin previo conocimiento, origina ilusorias (engañosas) metas existenciales.

Y las creencias dependen de una instrucción, lo cual no es conocimiento.

Un estudiante de abogacía se instruye en leyes y formas de aplicación pero, no adquiere conocimiento.

Lo único que permanece íntegro e intacto en cada persona, a pesar de la Confusión, son los sentimientos del Amor y únicamente desde ellos, puede el hombre encaminarse al conocimiento de su Origen.

Única manera para llegar a saber qué es, para qué está, cual es su sentido.

Dejar de ser una flecha errante. Recuperar el sentido.

Si esto no sucede, el hombre ni siquiera llega a tener un "sí mismo".

 

Nuestro fundamento es un mecanismo perfecto y sigue siéndolo.

Es tan igual en sus efectos como cualquier mecanismo.

Y para la eficacia de un mecanismo, son necesarias todas sus partes, con la actividad y el sentido dado a cada una de ellas.

 

                                                ESPÍRITU 

 

La Humanidad siempre ha considerado lo espiritual y lo material.

En cuanto a nosotros, el cuerpo y el espíritu.

Sin más explicación que lo dogmático y misterioso, el espíritu es presentado como una entidad inteligente e independiente de la materia, que está en el hombre y es el Origen de todas las cosas.

Teológicamente, el soplo animó al cuerpo del primer hombre pero, al “espíritu” se le atribuye otra categoría, es "otra cosa"; es una entidad inteligente, imponderable e invisible, que es "per se", que es de Dios, que unos tienen mucho y otros poco y que su acción depende de la voluntad de Dios y en momentos misteriosamente determinados.

Estos "misterios" han hecho que muchos razonadores, retiren automáticamente su atención de cualquier propuesta donde aparezca la palabra "espíritu" y prefieran indagar en lo que se puede ver, tocar, medir, pesar, etc. ( lo ponderable), que investigar sobre un "espíritu" del que todos hablan y nadie sabe qué es ni donde está, ni cuando o como acciona. Y así, el errado uso (para nada casual), de la palabra espíritu, originó y potenció el materialismo. Es otro desvío.

Espíritu es una palabra erradamente usada y siembra Confusión.

Porque "espíritu", sugiere la existencia de una individualidad "inteligente" con independencia de la materia y así se llega a creer en el espíritu de los muertos, en espíritus reencarnantes, en espíritu satánico y espíritu divino. Y así, comienzan las desviaciones.

Se "cree" que el espíritu de los muertos sube al cielo, o que sube y baja para reencarnarse y hasta se dice que Dios es un espíritu.

Esto es un absurdo, porque sin un medio, no puede haber manifestación.

Por esta palabra, el ser humano queda sometido y dependiente, bajo la "misteriosa" acción del espíritu; sin saber si accionará o no, cuando y como.

Lo han instruido que el espíritu de Dios mora en el interior del hombre.

Y no es así.

Lo que mora en nosotros no es la misteriosa potencialidad del "espíritu", lo que mora en nosotros es la real potencia de nuestras cualidades, que son la manifestación de nuestro Origen Creador.

Atendamos a nuestro fundamento cualitativo. Es lo que nos concierne.

Cuando por costumbre inducida se habla del espíritu de alguien, se está hablando de sus cualidades.

Que tienen un Origen.

 

                                                 LA FE

 

Los administradores y promotores de esta palabra contribuyen a la Confusión.

Veamos: si proponemos 2 + 3 = 5 + 8 = 13; hasta aquí es sencillo pero, si le agregamos; por 2.534 x 27 a la octava, menos 551...aparecerá temporalmente ¿la fe de llegar a una conclusión?... ¡no!, la certeza, la confianza serena y firme de que el número al que se arribará será uno y único y se corresponderá con exactitud a los fundamentos aritméticos pero... para tener esta certeza, es imperativo conocer esos fundamentos.

Creer, es admitir desconocer.

Conocer, es lo que temporalmente nos dará confianza y firme paciencia, hasta que se manifieste lo que nosotros sabemos, que se ha de manifestar.

Por lo tanto pedir o imponer fe por que sí, es un despropósito y hasta un intento de dominio, que las más de las veces desvían al hombre de su verdadero Origen.

La "promoción" de la fe y del creer, impiden el verdadero sentimiento que surge por el conocimiento: la confianza. Quien conoce su Origen, confía en él por estar unido a él.

Las creencias son productos de la instrucción, no del conocimiento y creer no es un sentimiento, es una emoción.

Si el creer fuera un sentimiento, no se habrían provocado tantas y tan horribles matanzas en nombre de las creencias.

Si después de recibir tanta excelente instrucción desde la niñez, gran parte de la humanidad ha hecho y hace las terribles cosas que todos conocemos, quiere decir que la instrucción tiene una falla, una falta. No puede ser que los "creyentes" de cualquier religión hayan hecho y hagan cosas tan aberrantes. Algo falla. Pese a toda buena intención, los resultados históricos están señalando un error.

Y el error es la falta de Conocimiento.

Sostenido por la actividad adversa.

 

                                    La libertad  

 

 Si el ser humano estuviera sujeto al "mecanismo" de sus cualidades, no podría ser libre.

Porque no tiene Libertad aquello que este sujeto a "cumplimientos".

Lo que está sujeto, no es libre.

 

La materia esta sujeta a sus cualidades, pero el hombre es originariamente Libre.

Es lo único en el universo que tiene la posibilidad de la libertad.

Si observamos todo lo existente, veremos que existe una línea divisoria fundamental, una línea demarcatoria entre la sujeción y la libertad.

Todo lo que no sea el hombre, está sujeto a sus cualidades.

Fuera del hombre nada tiene capacidad (poder) para errar por sí, ni destruirse a voluntad.

Sólo el hombre.

Puede  pensar, suponer y hasta hacer mal (errar) y aún así, no quedar fijado, condenado a un "estado", porque entre las cualidades que determinan que un ser humano sea lo que es, esta la del arrepentimiento.

Nada hay en todo el universo, que tenga esta cualidad (capacidad)

Sin el arrepentimiento no podríamos ser libres.

Quedaríamos fijados al error.

Al mínimo error, quedaríamos fijados, "condenados". No tendríamos regreso.

Si por ejemplo, rechazamos la compasión, automáticamente caeremos en la indiferencia y ella, es sinónimo de insensibilidad, la antesala de la inmovilidad.

Así, al concebirnos, nos fue dada la capacidad de arrepentirnos, para posibilitar nuestro regreso a la libertad.

Si esto no fuera así, permaneceríamos en el error y sus consecuencias; a todo nivel.

En cualquier orden, no arrepentirse es quedar fijado, condenado al error.

El arrepentimiento tiene el poder (capacidad) de regresarnos a la libertad, que es un estado.

 

Hemos sido concebidos por un Creador, que nos animó con la Vida.

El hombre fue hecho perfecto, como todas las obras del Creador.

Muchos se justifican diciendo que sólo el Creador es perfecto. Y no es así.

Todas sus obras son perfectas.

Porque es perfecto todo aquello que, con cualidades para su función, las ejerce de manera absoluta.

En la medida en que las cualidades no se ejerzan (en el hombre) o se corrompan (en las "cosas") lo perfecto comienza a desperfeccionarse, con las coherentes consecuencias.

Desde un ser humano hasta cualquier "cosa". Como hemos podido ver.

Lo único que tiene libertad es el hombre, fuera de él, todo está sujeto al mecanismo de sus cualidades.

Él, es libre hasta para inactivar sus fundamentos y si no tuviera  la capacidad de arrepentirse, no tendría regreso a la Verdad y a la Vida.

Aún si errara sumando o restando, no podría salir de allí.

La Libertad depende del arrepentimiento.

Así que, para que el hombre fuera Libre, fue preciso que tuviera arrepentimiento, para poder regresar a la Verdad, al Amor y a la Vida.

Y esta, es la señal fehaciente de que hemos sido concebidos, pensados.

 

Lo único que puede errar es el hombre, todo, fuera de él, está sujeto a sus cualidades.

Y así, todo es igual hoy como en el principio, errar y justificarse o errar y arrepentirse.

Y esto depende de cada uno.

 

Nadie puede arrepentirse a "voluntad"; sólo por medio de los sentimientos del Amor; la compasión, la humildad, la veracidad y la justicia, puede el hombre llegar a conmocionarse y arrepentirse.

De acuerdo a nuestro "estado", el arrepentimiento nos asalta o no, porque no es "manejable".

No hay arrepentimiento para "salvarse". No hay "negocio" con el Creador

El Creador nos ha hecho seres de placer; no para disciplinas mentales angustiantes.

La llave que cierra y nadie puede abrir y abre y nadie puede cerrar, es el Amor.

No existe mente, instrucción, ni creencias, capaces de provocar el arrepentimiento "a voluntad".

Nada ni nadie puede "manejarlo".

Y ni siquiera el Creador lo impone.

Nos lo ha dado.

 

                                      MULTIPLICACION 

 

No nos diferenciamos, nos multiplicamos, nos repetimos.

Desde los tejidos de dos seres humanos más el hálito de Vida. Esta es la verdad de lo que sucede y lo que nosotros mismos comprobamos.

Toda otra suposición, no es más que eso: suposición.

Y cualquiera puede suponer variadas, interesantes o interesadas teorías.

Lo cierto, es que nos multiplicamos, nos repetimos.

El ADN muestra, que existe una memoria que transportamos mientras nos repetimos y esto ha confundido a muchos, haciéndoles creer en vidas pasadas o en reencarnaciones.

Lo cierto es, que en cada uno de nosotros, en cada célula, está la memoria histórica fundamental del hombre.

Somos el hombre desde el principio, el mismo. El uno.

En la multiplicación nada se ha agregado y genéticamente se transmite no sólo el mandato u orden para la futura conformación física, sino también las facilidades, dificultades, predisposiciones y el recuerdo de nuestro camino histórico. Porque somos El Hombre, desde el principio.

Como el primero.

Y día a día nos pasa como al primero; propuesta, decisión y acto. Y si es errado, o nos arrepentimos o nos justificamos y así, las consecuencias.

Sólo ha cambiado el escenario.

Esta memoria histórica es lo que ha confundido a muchos y originado "hipótesis" tales como la reencarnación o vidas anteriores.

La única "vida anterior" es la de nuestra memoria genético-histórica.

Porque el ADN no transporta sólo memoria directriz material y cualitativa. Tiene toda la memoria fundacional de nosotros, desde el principio, porque cada uno de nosotros es el hombre.

Seis mil millones: el hombre; doscientos millones, el hombre, cuatro, dos, uno, el hombre. Desde el principio. El uno.

Repitiéndose.

Quien habla de "espíritus" está en Confusión, y más si espera soluciones desde estas cosas.

Quien atienda a sus cualidades es posible que comience a reasumirse humildemente y a cumplir con el sentido de su existencia.

Atendamos a lo cualitativo, es lo que nos concierne.

Nuestras cualidades son la manifestación de nuestro Origen.

La existencia de cualidades, dando sentido a cada unidad de todas las cosas del universo, señala fehacientemente una capacidad anterior inteligente y conceptora, un Origen que se manifiesta sin errar.

No somos originarios de un "espíritu", ni del azar, ni de una "energía", hemos sido concebidos desde la perfección de un Origen creador, cuya manera de Ser es el Amor, que se manifiesta como la anterioridad fundamental de todas las cosas del Universo.

Desde este Origen Creador se expandieron los fundamentos cualitativos de todo lo que es animado e inanimado.

Las cualidades,  todo lo fundamentan y son insoslayables.

Todas las cosas existentes permanecen o desaparecen, de acuerdo a la actividad o no de las cualidades de cada cosa.

 

La voluntad del Origen creador está en el sentido de cada cosa y manifestada activamente en las cualidades.

La compasión, la humildad, la veracidad, la justicia y el arrepentimiento, son las cualidades activas que fundamentan al ser humano y le imprimen su sentido.

El Amor es eterno. Siempre fue, es y será.

 

Y la eternidad no está referida a un "tiempo" infinito.

La eternidad es un estado.

 

El único camino para reincorporarse al Amor, al Creador, es el del conocimiento.

Sólo el conocimiento, la unión al Amor, nos irá posibilitando vivir en El, desde El.

Volver a la Vida, recuperar nuestro sentido, dejar de durar.

En la Biblia dice que Dios es Amor y, más allá de ella, todo el universo lo proclama.

Antes de que la Biblia fuera, ya todo era.

 

La promoción de las "creencias" es una de las causas por las cuales, el hombre no alcanza la unión con su Origen y continua a la deriva.

Las creencias se originan en la instrucción y dependen hasta de la geografía natal, de costumbres y tradiciones, que también pueden ser errores antiguos.

La instrucción instruye pero no da conocimiento.

Y al ser humano le es preciso conocer.

Unirse a su Origen.

 

 

                  SENTIMIENTOS y EMOCIÓNES

 

Sentimientos son sólo los del Amor y se los identifica por la particularidad de que en cada uno, están todos los otros.

En la compasión está la justicia, la humildad, la veracidad y el arrepentimiento; en la justicia está la compasión, la verdad, la humildad etc. Quien no es compasivo no es Justo, etc.

El Amor no es lo "espiritual" del ser humano, es la palabra representativa de nuestros sentimientos fundamentales y activos.

Las predisposiciones, los pensamientos y el cuerpo del ser humano dependen de la mayor o menor actividad de ellos.

Los sentimientos del Amor son activos y sustentan al ser humano, hasta en cada una de todas las células de su cuerpo.

La salud, los aciertos o desaciertos del ser humano dependen de la mayor o menor actividad de estos sentimientos.

Se ha separado al Amor de lo que supuestamente es la inteligencia y a causa de esto, el hombre no alcanza a saber que lo único "inteligente" es el Amor, porque si los aciertos son atribuidos a una inteligencia, lo único inteligente es el Amor, que nunca erra.

Y es el que posibilita el desarrollo de todas las artes y todas las ciencias, ya que la actividad de estos sentimientos origina la Sensibilidad, de la cual dependen todos los sentidos corporales; que son sólo vehículos, medios de relación entre lo exterior y lo interior.

En cada uno de los sentimientos del Amor están las respuestas inteligentes, exactas, para cada situación existencial y para cada decisión a tomar de acuerdo a cada propuesta.

Accionar desde la compasión, la veracidad, la humildad, la justicia y el arrepentimiento, mantendrán al hombre en su sentido y vivirá. De otro modo, durará.

Así como la única manera de no ser compasivo es pasar a la indiferencia, la única manera de bloquear los sentimientos es pasar a las emociones.

Una emoción parece un sentimiento, pero no lo es. Confusión, desviación.

La "actividad adversa" al conocimiento, usa las emociones, que se parecen a los sentimientos y mantiene al hombre existiendo de emoción en emoción; durando y apartado de su Origen.

Desde el principio de los tiempos  promueve las emociones y así logra que los hombres, por las emociones de patria o religión, lleguen a matarse los unos a los otros sintiéndose razonablemente justificados y bloqueada su capacidad de arrepentimiento.

Desde la infancia los hombres han sido inculcados en las emociones y es así  como  la “actividad adversa”, con esta permanente “educación”, va sometiendo a toda la Humanidad. Y destruyendo al ser humano  en masa o uno a uno.

La actividad adversa complica así a los hombres, los hace sus cómplices.

La promoción de las creencias y la instrucción, sin previo conocimiento, mantienen a las personas en Confusión.

Creer es aceptar las apariencias de las cosas como algo real y puede ser fatal para el hombre, porque siempre y finalmente, la Verdad termina resolviéndose en la única realidad.

El que se limita a creer, tácitamente renuncia a conocerla y el desconocimiento de la Verdad, sólo acarrea Confusión. Sería mejor acostumbrarse a decir: supongo, en vez de decir creo; sería más honesto.

Así, tal vez se llegue a saber.

Se promueven los dogmas y misterios, se aconseja tener fe como si se pudiera comprar en algún lado y se escamotea el Conocimiento. ¿Casualidad?

Sucede que, si nos hubieran dado el Conocimiento de nuestro Origen y fundamento tendríamos la certeza de que no hay "misterios" sino desconocimiento transitorio y el tema de los misterios ya no serviría para la especulación de algunos.

"La Verdad os hará libres" - dijo Jesús.- Para lo cual, es preciso conocerla.

Las creencias, sin previo conocimiento, generan ritos e idolatrías y, usando lo que parece, desvían al hombre de su intuitivo anhelo de unión, porque al presentarle "cosas" (ídolos e imágenes) para ver, tocar y hasta hablarles, provoca en la persona una emoción, un falso sentimiento de unión y así, se desvía, debilita y posterga, el poder íntimo del Amor; que está en cada uno de nosotros.

Hay quienes, al usar lo que se parece, tácitamente confiesan saber qué es lo verdadero y qué no lo es

¡¡Cuidado!! El que miente sabe que miente.

 

 

                                   SENSIBILIDAD

 

La Sensibilidad se desarrolla, proporcionalmente al grado de actividad de los sentimientos y de ella dependen: la captación, la relación, la comprensión y el entendimiento de lo percibido.

 

A más actividad de los sentimientos, más Sensibilidad, más captación, mayor entendimiento, comprensión y sensación de existir en plenitud.

 

Amor a medias, a cuartos o a tercios: sensibilidad, captación y entendimiento a medias, a cuartos y a tercios, que irán cercenando trágicamente al hombre verdadero.

 

Se dice que el hombre usa poca parte de su "cerebro", como que si usara más, más cosas alcanzarían.

Lo que en verdad sucede, es que el "uso" del cerebro depende de la Sensibilidad de la persona, por donde a menor Sensibilidad menor uso y a más, más.

El cerebro es un órgano más. Un medio de manifestación.

 

Tiene el ser humano otras capacidades tales como la imaginación, la deducción, el razonamiento, la comparación, el suponer etc., pero dependen de la Sensibilidad, tanto en su ejercicio como en sus resultados, ya que la deducción, la imaginación etc. serán acciones que tendrán resultados certeros sólo si se ejercen desde el fundamento cualitativo sentimental del hombre. Si no es desde este centro será un tiempo perdido el uso de esas capacidades

 

La Sensibilidad nos permite contactarnos con lo exterior por medio de los sentidos, que sólo son medios para la relación.

 

A menor Amor (sentimientos), menor sensibilidad, menor captación, menor contacto, menor relación, menor adaptabilidad, menor sensación de existir, menor plenitud de Vida. Y menos salud. Y a más, más.

Por lo tanto todas las Ciencias y todas las Artes, dependen del Amor.

La única inteligencia proviene del Amor.

La falta de compasión coloca al ser humano en la indiferencia, de allí a la crueldad, a la soberbia, a la mentira, a la injusticia y a la justificación de sus errores hay  muy poca distancia.

 

 

           Errores sobre lo mental, la energía y el mal.

 

                                    Lo mental

 

En casi todos los ámbitos se acepta la preeminencia de la mente y, para todos, la inteligencia depende de ella. Y no es así.

 

Hay quienes dicen que "todo es mental" refiriéndose a que el hombre "somatiza" sus patologías mentales y no es así.

 

Todo lo patológico mental o físico es a causa de la inactividad, la falta, de las cualidades del Amor.

 

Sufrimos por resistir al Amor; a nuestro fundamento, a nosotros mismos, a lo que en verdad somos.

Pero sufrimos por su falta, no por lo inverso a las cualidades del Amor.

No es el odio, la indiferencia, la injusticia, etc., lo que genera nuestras patologías físicas, es la falta, la disminución de la actividad de los sentimientos del Amor.

No enferma la indiferencia sino, la falta de compasión.

A una planta que la luz mantiene viva no la mata la obscuridad, deja de ser por la falta de luz y así, también llegamos a entender que la muerte no es " per sé ", es una consecuencia.

 

Lo mental no tiene ninguna preeminencia, es un archivo memorioso de instrucciones y experiencias que una predisposición utiliza, para alcanzar sus fines.

 

Dando prioridad a una supuesta inteligencia de la mente, el hombre se ha desviado del verdadero fundamento y sentido de su persona.

 

Se habla de la inteligencia como de una capacidad especial.

Algunos son más inteligentes que otros ("misterio") y hay diferencias de inteligencia aún entre los igualmente instruidos, como si se tratara de un "don" especial. Y no es así.

Hay o no, actos sin error, que se atribuyen a una inteligencia como si ella fuera una entidad "per se" y que fortuitamente, unos la tienen y otros no pero, la única inteligencia es la del Amor, que nunca erra.

Desde allí se originan todos los aciertos.

Se "cree", que muchas cosas son por sí mismas; que están o pasan por nosotros como entes independientes y que "misteriosamente", intervienen en las decisiones humanas.

Se cree en "dones", se cree en energías y se cree en la inteligencia, como entidades que son en sí mismas. Pero lo único que existe "per se", es la Vida con sus cualidades.

Lamentablemente se cree en muchas cosas, sin ningún fundamento.

Cotidianamente se "cree", por ejemplo, en el malhumor. Y el malhumor no existe. Es intolerancia.

La "creencia" en el malhumor, esclaviza al hombre al "misterioso" accionar de sus humores.

Siempre el misterio, tapando la Verdad para que no se alcance la Libertad.

Hasta se ha hecho creer al hombre que es un ser esencialmente necesitado; que necesita del oxígeno para respirar, que necesita comida, que necesita amor y todo esto, no es Verdad.

Nada de esto "necesita" el ser humano porque todo esto, siempre estuvo dispuesto para él; el oxigeno, al que sólo tiene que aspirarlo, la comida para comerla y el Amor, que siempre estuvo y está en cada uno de nosotros para la salud y el entre placer de todos, si lo ejercemos.

Pero... con esta falacia de la "necesidad" se ha logrado que el hombre se sienta "naturalmente" esclavo y, lo que es peor, que es un abandonado a los vaivenes del "azar".

Así se lo Confunde, y domina.

 

El hombre no es esencialmente un necesitado sino que, a causa de su actual "estado", se lo roba impunemente.

Hay quienes se vuelven especuladores en proporción exacta a la medida en que se alejan del Amor.

Y especulan, roban, desde dinero hasta cariño.

 

Al no ejercer sus cualidades, el hombre padece una constante insatisfacción.

A causa de su vacío interior y, de acuerdo al ámbito en que transcurra su existencia, se le presentarán variados "logros", necesarios para soslayar este vacío. Cosa imposible, porque sólo volviendo a ser un ser humano desaparece la insatisfacción. Sólo volviendo a ejercer las cualidades (capacidades) que lo fundamentan como tal.

 

Muchísimas cosas que se presentan como verdades no lo son y, dejando correr las creencias, el hombre se mantiene y/o lo mantienen, en la ignorancia (desconocimiento).

 

El hombre se ha malacostumbrado a creer que existen misterios "inaccesibles", que hay misterios que son "per se" y hay quienes recurriendo al misterio, abortan toda inclinación al conocimiento y así, dominan.

No existe misterio "per se", sólo hay desconocimiento transitorio.

 

Nunca habrá verdadero razonamiento, ni exacta deducción, ni entendimiento, si no se recurre a la guía de los sentimientos del Amor.

Que están siempre en cada uno de nosotros.

 

                                          La energía

 

La energía no existe “por sí misma”.

Utilizar esta palabra como convención para "fuerza", puede comprenderse.

Pero hablar de energía como una entidad en sí misma, con capacidades "positivas o negativas" que influyen en el hombre, confunde y aumenta la dependencia de las personas.

Cuando se dice de ella que: es el origen de todas las cosas; o que hay energías positivas y negativas; o que el hombre debe recibirlas del Cosmos adoptando posturas propicias (guru mediante); que hay energías benéficas o maléficas, no es Verdad.

 

La energía, como "fuerza", es un movimiento resultante.

Y el movimiento por sí mismo, tampoco existe, si no hay una anterioridad que le dé sentido.

No existe movimiento sin sentido.

Tampoco es exacto que una energía equilibrada mantenga la armonía de las cosas; la causa no está en un equilibrio o desequilibrio, está en la actividad o no de las cualidades.

Hay o no, mayor o menor actividad de las cualidades y esto es todo.

No somos a causa de ninguna "energía" ni dependemos de ella.

Somos a causa de una concepción.

 

Hemos sido concebidos con cualidades que determinan nuestro sentido y son la manifestación de nuestro Origen.

No estamos entregados a energías.

Toda la capacidad para nuestra salud anímica, mental y física está en nosotros.

El poder (capacidad) de los sentimientos activos del Amor está en nosotros.

 

Y no debemos olvidar que no es la inversa de las cualidades del Amor lo que nos altera, es su falta. La inactividad progresiva