MOLUSCO CONTAGIOSO
Dr Carlos A. Distilo
El origen de esta afección es un virus (Poxvirus DNA) que se transmite por personas infectadas u objetos contaminados.
Esta enfermedad se observa con mayor incidencia entre 1 y 4 años de edad, pero es muy frecuente a lo largo de toda la niñez.
Los climas cálidos favorecen la infección y los varones se afectan con más frecuencia. El contagio en piletas de natación es común.
En adultos jóvenes la presencia de esta afección es atribuible a transmisión sexual.
La inmunidad celular del paciente es importante en el control y eliminación de la infección.
Localización: El cuello y el tronco, sobre todo alrededor de las axilas, son las áreas más afectadas. La distribución de las lesiones se ve afectada por el modo de infección, la ropa y el clima. Cuando el contagio es de origen sexual las lesiones se ven en la región anogenital
Clínica: el período de incubación varía desde 2 semanas a 6 meses. Al principio se constata una pápula (elevación de la piel) blanco perlada, lisa y brillante, en forma de cúpula, con una umbilicación central característica (pequeña depresión en el vértice de la pápula). La lesión puede alcanzar un diámetro de 5 a 10 mm.
A veces se constatan lesiones únicas, pero por lo general son múltiples (alrededor de 20), habitualmente aisladas y ocasionalmente agminadas (agrupadas). Estas lesiones pueden sufrir traumatismos o cambios inflamatorios espontáneos como supuración, costras y eventual destrucción de la lesión.
Sin tratamiento se prolonga entre 6 a 9 meses, pero en ocasiones puede persistir por años.
Tratamiento: desde la medicina oficial sólo existe la remoción por el curetaje.
Pero nada mejor que la Homeopatía para curar al paciente de esta afección de “una manera rápida, suave y permanente, removiendo y aniquilando la enfermedad íntegramente, por la vía más corta, más segura y menos perjudicial”
Estos conceptos pertenecen al propio creador de la Homeopatía Samuel Hahnemann y para ello esta ciencia posee un número variado de medicamentos que apuntan, sin duda alguna, a estimular la inmunidad total del paciente y con ello a la solución del problema.
Sí es necesario reiterar, y tener bien en claro, que la medicación variará de acuerdo a la persona que nos consulta por esta enfermedad. Es decir que si bien el virus que produce el molusco contagioso es el mismo para todos los seres humanos, cada uno reaccionará con su manera individual aportando al cuadro clínico características personales que sólo el homeópata puede distinguir. Precisamente esto último guiará al homeópata al medicamento de la curación.
J.P paciente de 6 años es traído por su madre hace 5 años por sufrir infecciones reiteradas de molusco contagioso que se acompañaban de prurito y le impedían concurrir a la práctica de la natación. Estos cuadros eran más comunes en verano. Y esta estación del año que los niños disfrutan plenamente se había transformado en una tortura para él al no poder aprovechar la pileta y permanecer aislado de sus amiguitos por el peligro del contagio.
Comenzó el tratamiento con la medicación homeopática para él y al mes todas sus lesiones habían desaparecido con lo cual se pudo reintegrar a su vida normal.