YO EN MILAGROS NO CREO PERO…
Dr. Néstor Bonomi
La joven V.G. de 20 años de edad estuvo internada una semana no hace mucho tiempo por un fuerte cuadro asmático.
Comienzo a atenderla en septiembre de 2001. Ahora se encuentra bien. Por lo menos respira, gracias a las inhalaciones con corticoides e inyectables, que la “ciencia” alopática, graciosamente le aconseja en continuas indicaciones. Cada vez que el cuadro respiratorio comienza, se “SUPRIME” con corticoides. Es todo lo que se hace por esta enfermedad, cuyos síntomas reaparecen continuamente y el médico vuelve a SUPRIMIR. Pero así no puede seguir. Además, pensé mientras me narraba los cuadros respiratorios que seguramente tendría muchas más cosas que contarme de sus padecimientos.
Por supuesto los corticoides le agregaban muchos kilos de peso. Es evidente que no está enferma porque tiene asma sino que tiene asma porque está ENFERMA.
Y es ahora que me cuenta que nunca tuvo menstruación. Por los estudios llevados a cabo por especialistas deben confesarle que “carece de ovarios”. Comienzan entonces a indicarle hormonas y parches de no se qué. Pero no logran sino falsas menstruaciones. Es decir unas gotas de sangre “inventada” pero nunca menstrual.
Se trata de una joven friolenta. Sus deseos alimenticios consisten en dulces y salados, entre estos últimos las pastas y verduras, y las comidas bien sabrosas. Siempre agrega sal a sus alimentos.
Meses después me informa que también desea huevos duros. No le agradan las carnes y menos los pescados o mariscos,
Preguntada sobre sus síntomas mentales, dice levantarse de mal humor y ya al despertar, agrega. Es muy sensible y llora fácilmente. Prefiere estar acompañada. No tolera el consuelo y la pone muy irritable la contradicción. Tiene miedo a la oscuridad, a la muerte y a ladrones. Padece de falta de confianza en sí misma. Mandona y explosiva cuando la hacen enojar. Muy cariñosa y sufre de claustrofobia.
El mismo día la medico. Vuelve a verme al mes y me comenta que en este tiempo no tuvo ningún cuadro asmático. No toma más cortisona.
No apareció por supuesto su menstruación ni yo esperaba que apareciera.
El término “MILAGRERO” con que muchos médicos, despectivamente nos llaman, “casi” pueden ir descartándolo.
Pasan varios meses y yo continuo intentando curar su desorden interno, su FUERZA VITAL enferma.
Ella sigue sin crisis asmáticas. Pero en mayo de 2002 empieza a aparecer otro cambio: se acrecientan los miedos y está muy sensible a todo. Sigue sin crisis asmáticas. Insisto en que vea a su especialista (tengo mis razones) pero que no tome sus remedios. Así lo hace.
En junio de 2005, llega a mi consultorio el padre de la chica quien me abraza efusivamente y me dice: “Doctor mi hija todavía no lo sabe porque está trabajando en San Isidro, pero acabo de ver al especialista, que sumamente extrañado me dice que han aparecido dos ovarios, uno de 19 mm y otro de 17 mm”.
A los pocos días me visita la paciente muy contenta pero todavía, como es lógico, sin menstruaciones. Por supuesto, está muy bien, sin angustia…
Y por supuesto como pasa siempre, desaparece durante muchos meses. Vuelve entonces. Trataré de continuar el tratamiento aunque sé que MILAGROS no existen. Aunque con los tratamientos HOMEOPÁTICOS muchas veces pueden aparecer cosas que ni nosotros podemos comprender…