MENOPAUSIA Y TRATAMIENTO HOMEOPÁTICO
Dra. Teresa Lavitman
La medicina homeopática toma al hombreen su totalidad, tanto en la expresión de
los síntomas como en sus manifestaciones emocionales, afectivas y psicológicas.
Samuel Hahnemann, su creador, se adelantó 100 años con su enfoque de integración
mente - cuerpo a la más tarde y aún hoy llamada medicina psicosomáticas.
¿Por qué es importante este enfoque en las enfermedades ginecológicas y en las
etapas de cambios biológicos a nivel ginecológico, como son la adolescencia, la
menopausia, el embarazo, el puerperio?
Porque todas ellas transcurren con cambios a nivel emocional o psicológico. Por
otra parte y en el mismo sentido, existe una relación funcional y orgánica entre
el Sistema Nervioso Central y las glándulas endocrinas, como son los ovarios,
tiroides, suprarrenales, etc. que confirman esa causalidad emocional
Ver Gráfico: ( Daniela, te voy a llevar un gráfico)
En este esquema vemos la relación entre el Sistema Nervioso Central, sobre todo
el diencéfalo (sistema límbico e hipotálamo) con la glándula directriz de todas
las glándulas de secreción interna del organismo; la hipófisis. El sistema
límbico es la zona de la base del cerebro en la que se localizan las emociones.
Vemos esta zona conectada directamente con el hipotálamo, el que a su vez se
conecta con la hipófisis y ésta, con los ovarios. Esto significa que cualquier
factor emocional que parte del sistema límbico, es recibido en forma de
excitación o inhibición por el hipotálamo y enviado por este a la hipófisis, la
que lo transmite, a su vez, a los ovarios
Esto explica como, puede ser de origen emocional la falta de ovulación en la
esterilidad anovulatoria; la falta de menstruación y sus irregularidades;
también pueden ser de este origen en cualquier época de la madurez de la mujer;
explica la desaparición de las menstruaciones por períodos más o menos largos en
la adolescencia, etapa tan sujeta a cambios emocionales, etapa ambivalente de
aceptación de la femineidad debida a los miedos e inseguridad que provocan los
cambios físicos y emocionales característicos de esta etapa.
La menopausia es una etapa marcada por cambios biológicos y psicológicos o
emocionales sobre los que actúan pautas culturales. Cambios internos y al mismo
tiempo externos y, como toda etapa de cambios requiere de una adaptación para
lograr un nuevo equilibrio.
Es por esto que en estos cuadros la medicina homeopática tiene resultados
brillantes debido a su enfoque integral.
La falta de información médica y la actitud de la sociedad que glorifica a la
juventud y condena la madurez, hace que muchas mujeres vivan muy mal la
menopausia, dado que no saben que esperar de ella.
Menopausia significa el cese definitivo de la menstruación y de la función
reproductiva; el climaterio (etapa premenopáusica, menopáusica y postmenopáusica)
es un proceso de madurez que implica una continua adaptación a los cambios
internos y externos que se irán produciendo.
También existe la andropausia en el hombre. Si bien no se registra, como en la
mujer, una marcada disminución de hormonas masculinas, existe un cuadro
psicofísico que se presenta entre los 45 y 50 años. Aunque no es idéntico en
todos los hombres consiste generalmente en irritabilidad, insomnio, falta de
fuerzas, replanteos sobre logros obtenidos, interrogantes sobre su propia
autovaloración; aparecen miedos a la vejez, al futuro, a la muerte, surgen dudas
vinculadas con su virilidad…
Es importante conocer su existencia porque en general menopausia y andropausia
coinciden en el tiempo.
La menopausia enfocada desde el área biológica, es un período de cese de la
actividad reproductiva; en esta edad en que las condiciones físicas para la
maternidad no son adecuadas como en otra etapa adulta, la naturaleza hace un
ajuste a favor de la mujer; elimina la función reproductiva para protegerla,
pero conservando las demás funciones. Es un fenómeno natural que cada mujer vive
a su manera. Alguien dijo: "lo más importante es pactar con la naturaleza y no
insurreccionarse contra ella".
En la premenopausia (alrededor de los 45 años) comienza a disminuir la actividad
ovárica. El ovario no responde ya al estímulo de las gonadotrofinas, hormonas
que produce la hipófisis; y lo primero que se resiente es la ovulación, los
ciclos se hacen anovulatorios y al acentuarse la falla ovárica disminuyen los
estrógenos (hormonas femeninas) circulantes. Esto se pone de manifiesto por
signos y síntomas. Los signos son la oligomenorrea o menstruaciones espaciadas a
veces por más de un mes o dos; la polimenorrea o menstruaciones seguidas con
menos de 23 días entre una y otra y/o hemorragias ya sea junto con la
menstruación o entre ellas. Estos cuadros se pueden presentar unos años antes de
la menopausia o cese definitivo de la menstruación. A esto sucede una baja de
estrógenos aún mayor lo que ha de producir la menopausia propiamente dicha.
A la falta de estrógenos se le ha atribuido el debilitamiento de la vida sexual
de la mujer, lo que no ha sido posible comprobar por las investigaciones. La
capacidad sexual no se pierde nunca; tal vez cambie, lo mismo que otras
funciones vitales, pero sigue siendo satisfactoria toda la vida.
Los síntomas más importantes son los "sofocones o tufaradas" de calor, que no
dependen exclusivamente de la falta de estrógenos; muchas veces se presentan en
la primera juventud relacionados o no con las primeras menstruaciones; en la
práctica, siguen el curso de las emociones, son raros en los períodos tranquilos
y aumentan en los de tensión y agotamiento. Un síntoma que sí depende de la
deficiencia de estrógenos es la sequedad vaginal por disminución de la humedad a
cargo de los estrógenos; esta falta de lubricación se trata fácilmente ya sea
por vía local o general.
Otras manifestaciones son los trastornos metabólicos: la obesidad por aumento de
apetito o de adelgazamiento por falta del mismo; una dieta balanceada y sana
modificará estos trastornos y equilibrará el organismo. La importancia de una
dieta sana, hipograsa, con poca cantidad de carnes rojas, de una vida activa con
caminatas y/o gimnasia para bajar los tenores de la tensión arterial y diminuir
la tendencia a la obesidad y el colesterol, es innegable. Además es fundamental
la ingestión de alimentos ricos en calcio para equilibrar la pérdida vinculada a
la disminución de estrógenos.
LA PREVENCIÓN Y PROFILÁXIS es de significativa importancia. El examen
ginecológico periódico, uno por año y cada 6 meses en las mujeres portadoras de
dispositivo intrauterino, incluye Papanicolau, coloscopía y ecografías para la
prevención precoz del cáncer de cuello de uterino y examen clínico mamario cada
6 meses, la densimetría ósea es un estudio importante para la prevención de la
osteoporosis. Estos exámenes deben ser concientizados ya que ellos sirven para
detectar precozmente enfermedades que de otra manera podrían ser de difícil
curación. Los trastornos psicológicos o emocionales aparecen, como en toda etapa
de cambio; inseguridad, fatiga, disgusto por el trabajo cotidiano, agresividad,
hipersensibilidad, miedos, angustias, sensación de vacío etc.. En general
aquellas mujeres que refieren en el área psicosexual; menstruación etc. en su
primer experiencia sexual, embarazos y partos, generalmente tienen trastornos
menopáusicos más acentuados. Una de las explicaciones sería por actitudes
negativas que nuestra cultura tiene hacia nuestros cuerpos y nuestro proceso
reproductivo, continúan teniendo peso a través de nuestra vida produciendo
efectos negativos en nuestras experiencia reproductiva y sexual. La forma en que
se vive la menopausia depende de la historia de cada una, su adaptación a los
cambios, su plasticidad, no hay que olvidar que como la adolescencia, esta es
una etapa de cambios, de adaptación. Además es una oportunidad de crecimiento.
Fundamentalmente la menopausia coincide por lo general con la independencia de
los hijos y a veces su alejamiento, y también con la vejez de los padres, que
exigen más ayuda. Con respecto a la pareja, éste puede estar buscando ayuda en
la mujer con sus propios cambios y, si es así, este es el momento en que una
pareja puede encontrar nuevas y más profundas maneras de apoyarse uno en el
otro.
Esta crisis a nivel físico nos impone a las mujeres la aceptación de cambios;
tal vez necesitemos más tiempo para concretar tareas, nos cansamos con mayor
rapidez, nos vemos menos jóvenes…y comenzamos a querer cambiar físicamente;
operaciones plásticas, teñido de pelo, ropa más juvenil quizá puedan ayudarnos,
porque existe al mismo tiempo una energía liberada, debido a que ha terminado
nuestro rol materno a nivel de protección a nuestros hijos que ya marcharán por
la vida más independientes; energía liberada al no tener que someternos a
cuidados anticonceptivos; y entonces ¿qué pasará ahora? ¿Qué hacer con toda esta
energía? En todo caso ha llegado la hora de tomar decisiones sobre qué hacer con
nuestra libertad en los próximos 30 años de vida. Este es el gran desafío: la
realización de nuevas metas anivel espiritual, el despertar de los propios
intereses y a una mayor creatividad que nos traerá como consecuencia, armonía y
bienestar espiritual