INSOMNIO
Por  Jorge S. Bonomi


Muchísimas son las causas a las que se le atribuyen la dificultad para alcanzar a dormir y como siempre la medicina antigua (alopatía) trata a los insomnes masivamente, como si todos fueran iguales y se prescriben medicamentos groseros, que están al borde de ser anestésicos; soporíferos que quebrantan los ritmos naturales y que, de acuerdo a responsables estudios, la persona cree que lo hacen dormir pero…no duerme, no accede al real y natural descanso. Una vez más se atacan los efectos y quedan de lado las verdaderas causas. Y aunque parezca una perogrullada, debo decir que las causas prosiguen causando.
Afortunadamente a veces los mismos médicos alópatas se alarman de las drogas que “descubren” los laboratorios y enfrentan al sistema haciendo declaraciones para alertar a sus semejantes.
Y en estas declaraciones nos enteramos que las personas ignoran que las benzodiazepinas (drogas constitucionales de hipnóticos y ansiolíticos) que se comercian con distintas marcas, tiene inconvenientes cuyas consecuencias a corto y largo plazo provocan sedación diurna, amnesia y estados de confusión mental.
Urgidas por la angustia y la ansiedad muchas personas recurren a estos sedantes y se automedican.
Por supuesto que el sueño beneficia a todo el organismo pero el único que para su recuperación necesita específicamente del sueño, es el cerebro. El cerebro sólo deja de estar en alerta durante el sueño lento, que corresponde a las etapas 2 a 4 (ver recuadro aparte).
El que toma estas drogas no tiene sueño lento y profundo y esa función restauradora no se cumple. La mayoría no sabe que la utilidad de esas drogas es pasajera: generan tolerancia a la medicación y la acción de hacer dormir no perdura más allá de las cuatro o cinco semanas, porque pierden efecto y el que las toma, aumentando la dosis, aumentará su somnolencia diurna, la fatiga y la dificultad para la concentración.
Este tipo de “específicos” provoca adición, porque si alguien decide suspenderlo tiene un síndrome de abstinencia realmente terrible: aumentará su insomnio, aumentará el tiempo entre el momento de acostarse a dormir y el momento en que efectivamente duerme.. Puede tener cefaleas, nauseas, alteraciones de la esfera perceptiva, hipersensibilidad al ruido, a los olores, a la luz, al tacto y dificultades de más gravedad: despersonalización, psicosis paranoide y crisis epilépticas. Puede acrecentarse la actividad onírica con sueños terroríficos y muy desagradables. Se produce irritabilidad y ansiedad en general.
Este síndrome de abstinencia que aparece entre la primera y cuarta noche hace que la persona vuelva inmediatamente a recurrir adictivamente al “remedio”.
Como acertadamente dijo el Dr. Sauri, eminente somnólogo del país: “cada vez que se toma un hipnótico habrá que devolver más tarde el sueño prestado. El insomnio es terrible, pero no se puede comprar sueño, sólo pedirlo prestado. Y el Banco químico que le prestó, tampoco lo tiene, emite a fuerza de benzodiazepinas, por lo que el sueño se devalúa. Tarde o temprano pagamos las consecuencias de esa inflación y tendremos que devolver el préstamo en forma de síndrome de abstinencia, el capital y los intereses.”
Veamos la diferencia entre “sorprendido” y “estupefacto”. Los laboratorios que producen estos “remedios” han sido sorprendidos por nosotros, esto es: han quedado al descubierto y nosotros hemos quedado estupefactos por lo que hemos descubierto. ¿Cómo pretender que se ha curado a una persona si se la trata como a un aparato y se le desconectan circuitos?
Como no se dan cuenta que eso va a provocar consecuencias; se desconecta con drogas, se suspende la droga, vuelve la conexión (si no se la lesionó) y todo el problema reaparece por no haber atendido a las causas. Esta terapéutica médica que es toda una alienación ha llegado a promover la “curación” del Parkinson seccionando zonas neurológicas para que se detenga el temblor. SÍ AUNQUE USTED NO LO CREA.


¿QUE HACE LA HOMEOPATÍA PARA EL INSOMNIO?
Por supuesto que el homeópata ante el “regalo” de un síndrome de abstinencia tomará los recaudos requeridos para tal situación y al mismo tiempo comenzará a tratar a su paciente de acuerdo a las leyes de la Homeopatía.
Los conflictos existenciales son distintos y múltiples pero, aunque fuera uno sólo, cada persona reaccionará de acuerdo a sí misma.
El tratamiento será dirigido básicamente a reequilibrar la fuerza vital del paciente para lograr que modifique su personal reacción, que lo ha llevado al insomnio.
Y es una personal reacción porque otras personas por las mismas causas, hacen otro tipo de enfermedad, pero siempre de acuerdo a cada uno.
La constante alerta, la anormal “vela”, el insomnio, es una respuesta personal. La Homeópata tratará a la persona que tiene insomnio, no al insomnio; el cual es un efecto y no una causa.

EL SUEÑO Y SUS FACES
El sueño es uniforme y a lo largo de la noche se recorrerán distintas etapas.
 

Fase 1: Es etapa de somnolencia en la que no se precisa si se está realmente durmiendo o no. Es el paso entre el sueño y la vigilia. Puede durar entre 4 y 5 minutos. En esta etapa es muy fácil despertarse y sin saber si estábamos durmiendo o no.
 

Fase 2: Es una etapa de sueño lento y en el electroencefalograma aparecen ondas en forma de huso.
 

Fase 3 y 4:El sueño se profundiza, Ahora es muy difícil despertarse; los estímulos externos deben ser muy fuertes.. Fenómenos como el sonambulismo ocurren en esta etapa.
Esta etapa dura alrededor de una hora y media y después comienza el sueño REM (Rapid Eye Movements) movimiento rápido de ojos.
 

Sueño REM: El electroencefalograma se inquieta, el cerebro parece estar en gran actividad, se acelera el ritmo cardiaco, sube la presión sanguínea y los ojos hacen movimientos circulares. Es la actividad onírica y dura de 5 a 10 minutos, pero las sucesivas fases REM se alargan hasta 45 minutos. Luego todo vuelve a empezar y se repite de 4 a 6 veces durante la noche.