INSOMNIO
Por el Dr. J. S. Bonomi
Muchísimas son las causas a las que se le atribuyen la dificultad para
alcanzar a dormir y como siempre la medicina antigua (alopatía) trata a los
insomnes masivamente, como si todos fueran iguales y se prescriben
medicamentos groseros, que están al borde de ser anestésicos; soporíferos que
quebrantan los ritmos naturales y que, de acuerdo a responsables estudios, la
persona cree que lo hacen dormir pero…no duerme, no accede al real y natural
descanso. Una vez más se atacan los efectos y quedan de lado las verdaderas
causas. Y aunque parezca una perogrullada, debo decir que las causas prosiguen
causando.
Afortunadamente a veces los mismos médicos alópatas se alarman de las drogas
que “descubren” los laboratorios y enfrentan al sistema haciendo declaraciones
para alertar a sus semejantes.
Y en estas declaraciones nos enteramos que las personas ignoran que las
benzodiazepinas (drogas constitucionales de hipnóticos y ansiolíticos) que se
comercian con distintas marcas, tiene inconvenientes cuyas consecuencias a
corto y largo plazo provocan sedación diurna, amnesia y estados de confusión
mental.
Urgidas por la angustia y la ansiedad muchas personas recurren a estos
sedantes y se automedican.
Por supuesto que el sueño beneficia a todo el organismo pero el único que para
su recuperación necesita específicamente del sueño, es el cerebro. El cerebro
sólo deja de estar en alerta durante el sueño lento, que corresponde a las
etapas 2 a 4 (ver recuadro aparte).
El que toma estas drogas no tiene sueño lento y profundo y esa función
restauradora no se cumple. La mayoría no sabe que la utilidad de esas
drogas es pasajera: generan tolerancia a la medicación y la acción de
hacer dormir no perdura más allá de las cuatro o cinco semanas, porque
pierden efecto y el que las toma, aumentando la dosis, aumentará su
somnolencia diurna, la fatiga y la dificultad para la concentración.
Este tipo de “específicos” provoca adición, porque si alguien decide
suspenderlo tiene un síndrome de abstinencia realmente terrible: aumentará su
insomnio, aumentará el tiempo entre el momento de acostarse a dormir y el
momento en que efectivamente duerme.. Puede tener cefaleas, nauseas,
alteraciones de la esfera perceptiva, hipersensibilidad al ruido, a los
olores, a la luz, al tacto y dificultades de más gravedad: despersonalización,
psicosis paranoide y crisis epilépticas. Puede acrecentarse la actividad
onírica con sueños terroríficos y muy desagradables. Se produce irritabilidad
y ansiedad en general.
Este síndrome de abstinencia que aparece entre la primera y cuarta noche hace
que la persona vuelva inmediatamente a recurrir adictivamente al “remedio”.
Como acertadamente dijo el Dr. Sauri, eminente somnólogo del país: “cada vez
que se toma un hipnótico habrá que devolver más tarde el sueño prestado. El
insomnio es terrible, pero no se puede comprar sueño, sólo pedirlo prestado. Y
el Banco químico que le prestó, tampoco lo tiene, emite a fuerza de
benzodiazepinas, por lo que el sueño se devalúa. Tarde o temprano pagamos las
consecuencias de esa inflación y tendremos que devolver el préstamo en forma
de síndrome de abstinencia, el capital y los intereses.”
Veamos la diferencia entre “sorprendido” y “estupefacto”. Los laboratorios que
producen estos “remedios” han sido sorprendidos por nosotros, esto es: han
quedado al descubierto y nosotros hemos quedado estupefactos por lo que hemos
descubierto. ¿Cómo pretender que se ha curado a una persona si se la
trata como a un aparato y se le desconectan circuitos?
Como no se dan cuenta que eso va a provocar consecuencias; se desconecta con
drogas, se suspende la droga, vuelve la conexión (si no se la lesionó) y todo
el problema reaparece por no haber atendido a las causas. Esta terapéutica
médica que es toda una alienación ha llegado a promover la “curación” del
Parkinson seccionando zonas neurológicas para que se detenga el temblor. SÍ
AUNQUE USTED NO LO CREA.
¿QUE HACE LA HOMEOPATÍA PARA EL INSOMNIO?
Por supuesto que el homeópata ante el “regalo” de un síndrome de abstinencia
tomará los recaudos requeridos para tal situación y al mismo tiempo comenzará
a tratar a su paciente de acuerdo a las leyes de la Homeopatía.
Los conflictos existenciales son distintos y múltiples pero, aunque fuera uno
sólo, cada persona reaccionará de acuerdo a sí misma.
El tratamiento será dirigido básicamente a reequilibrar la fuerza vital del
paciente para lograr que modifique su personal reacción, que lo ha
llevado al insomnio.
Y es una personal reacción porque otras personas por las mismas causas,
hacen otro tipo de enfermedad, pero siempre de acuerdo a cada uno.
La constante alerta, la anormal “vela”, el insomnio, es una respuesta
personal. La Homeópata tratará a la persona que tiene insomnio, no al
insomnio; el cual es un efecto y no una causa.
EL SUEÑO Y SUS FACES
El sueño es uniforme y a lo largo de la noche se recorrerán distintas
etapas.
Fase 1: Es etapa de somnolencia en la que
no se precisa si se está realmente durmiendo o no. Es el paso entre el sueño y
la vigilia. Puede durar entre 4 y 5 minutos. En esta etapa es muy fácil
despertarse y sin saber si estábamos durmiendo o no.
Fase 2: Es una etapa de sueño lento y en
el electroencefalograma aparecen ondas en forma de huso.
Fase 3 y 4:El sueño se profundiza, Ahora
es muy difícil despertarse; los estímulos externos deben ser muy fuertes..
Fenómenos como el sonambulismo ocurren en esta etapa.
Esta etapa dura alrededor de una hora y media y después comienza el sueño REM
(Rapid Eye Movements) movimiento rápido de ojos.
Sueño REM: El electroencefalograma se
inquieta, el cerebro parece estar en gran actividad, se acelera el ritmo
cardiaco, sube la presión sanguínea y los ojos hacen movimientos circulares.
Es la actividad onírica y dura de 5 a 10 minutos, pero las sucesivas fases REM
se alargan hasta 45 minutos. Luego todo vuelve a empezar y se repite de 4 a 6
veces durante la noche.