IMPOTENCIA SEXUAL

Dr. Juan M. Sosa Funes

Me consulta el Sr. L. F. Por presentar en los dos últimos años y en manera progresiva, dificultad en su relación sexual, precisándola como falta de erección algunas veces y a la debilidad de la misma, en otras. Básicamente este era el motivo de su consulta y sin embargo, después de muchos rodeos, el paciente logró comunicarme su angustiante preocupación. Antecedentes personales: recuerda que a los 15 años fue tratado por un problema alérgico en la piel, de rápida solución con pomadas de aplicación local; a los 20 años, en el servicio militar, fue tratado por presentar "broncoespasmos" por prolongada exposición al frío y lluvia. Recibió tratamiento con inyectables y comprimidos. Estos episodios se repitieron durante su estada en la milicia y no bien fue dado de alta desaparecieron, quedando una ligera labilidad al frío húmedo, que se manifiesta con fuertes catarros, tos y fiebres que lo obligan a estar en cama. Estos cuadros se fueron atenuando alrededor de los 45 años. A los 48 años a raíz de una gran crisis financiera (perdió su empresa) comenzó a tener intensos dolores de cabeza, insomnio y consultó con su servicio médico, donde le diagnosticaron hipertensión arterial. Desde entonces, a la fecha que me consulta está siendo medicado con hipotensores, que se han cambiado en dos oportunidades por hipnóticos y dieta hipo sódica. Refiere que la presión se normalizó y los síntomas iniciales desaparecieron y se sintió bien, excepto por su disminución sexual que lo afecta desde hace 2 años. Por su relato, más las preguntas de rigor con el fin de repertorizar homeopáticamente su sintomatología, seleccioné el remedio que cubriría su caso y se lo indiqué a la dosis 30c. (15 gotas 2 veces por día). Con el fin de sustituir la medicación anterior, le di a tomar antes de dormir, una tintura madre de productos naturales, le mantuve la dieta actual e hice un plan de reducción progresivo del hipotensor, del 30% en el primer mes. Y lo cité para una segunda consulta. Durante los días iniciales se comunicó conmigo telefónicamente por algunas dudas y precisar ciertas reacciones. Aceptó con entusiasmo las explicaciones mostrando gran disposición a continuar con el plan pactado.

En la segunda visita se muestra muy ansioso y sobre todo sorprendido por los valores estables de su presión, no obstante haber disminuido en un 30% las dosis del remedio alopático. Ha notado un ligero aumento de sus deseo sexuales pero, no mejoró su erección. Sin embargo siente que superará ese problema. Al examen físico no encuentro nada notable. Pido análisis de sangre y orina. Aumento la dosis de su remedio a 200 y disminuyo la medicación alopática en un 50%, citándolo para los próximos 30 días.

Con esta misma dinámica se fue desarrollando nuestra comunicación durante 6 meses, al fin de los cuales se encontró LIBRE de toda medicación supresiva (hipotensores e hipnóticos) y notando un rendimiento sexual cada vez más notable. Esto lo colocó en un estado de confianza, seguridad, satisfacción y plenitud, en 8 meses de tratamiento y desintoxicación.

Este resumen de historia clínica es reducible a una fórmula, tan frecuentemente vista en la práctica diaria, que seguramente comprendería al mayor porcentaje de casos que consultan por impotencia sexual. El paciente de 40 o 45 años lanzado a vivir en medio de grandes ciudades, despojadas de la más mínima sensibilidad, convertido en mero sujeto impersonal, en frenética búsqueda de reconocimiento social, intentando modificar las adversas circunstancias que se le presentan, se transforma poco a poco en un crónico luchador, siempre en estado de alerta hacia algo o alguien. ESTRÉS, De este estado, una de las consecuencias inevitable es la hipertensión y, lo que es peor, el desatinado tratamiento con medicación de gran toxicidad, sobre todo en los hombres.

Los anteriores párrafos le parecerán al lector, meras referencias a un tema, pero su vastedad merecería un tratado especial, ya que en su gestación concurren numerosos mecanismos inter-relacionados, procesos hormonales, neurológicos, psicológicos, afectivos etc. Pero también es cierto QUE POR SÍ SÓLO, el tratamiento con cualquiera de los HIPOTENSORES usados en la actualidad, sin duda PRODUCE IMPOTENCIA, por lo que sin dudar, a mi parecer, encabeza la lista de causas de: IATROGENIA.