Terapia craneal para la Hipófisis
Por la Lic. Patricia V. Snaiderman
La Hipófisis es la glándula de secreción interna más importante del cuerpo, llamada también Glándula Pituitaria se halla alojada en la silla turca constituida por el hueso esfenoides que forma parte del cráneo. El nombre de silla turca se debe a la curvatura que presenta semejante al asiento de una silla con la forma exacta para servir de alojamiento a la hipófisis.
Esta glándula controla todos los sistemas endocrinos y metabólicos del cuerpo, es la glándula maestra que regula las funciones del resto del sistema glandular.
Cabe decir que cualquier modificación que se produzca alrededor de la silla turca por disfunción del esfenoides afectará la función de la Hipófisis y por ende del resto del organismo.
Se ha comprobado a través de pruebas científicas que en las articulaciones de los huesos del cráneo (suturas) existen fibras nerviosas y capilares sanguíneos como así también una micro movilidad medida en micrones
Para que la glándula sea estimulada adecuadamente es necesario que se someta a una presión y relajación dada por la micro movilidad antes mencionada del esfenoides en su silla turca. Cualquier bloqueo del esfenoides que afecte su movilidad interferirá en el buen funcionamiento de ésta glándula.
La
hipófisis debe mandar información a las demás glándulas de secreción interna,
como la glándula tiroides, paratiroides, ovárica, testiculares, suprarrenales,
etc.
Consecuentemente, al ser la Hipófisis la glándula maestra del cuerpo, su
funcionamiento alterado afectará probablemente el funcionamiento de las demás
glándulas del cuerpo.
Si el esfenoides está bloqueado en su movilidad, los demás huesos del cráneo también lo estarán, pues los huesos del cráneo se relacionan todos entre sí.
Las causas de disfunción craneal podrían ser las siguientes:
· Golpes directos sobre el cráneo
· Latigazo cervical (frenada de auto)
· Problemas cervicales o del sacro
· Disfunciones de la articulación temporomandibular o articulación de la masticación
· Contractura de los músculos craneales, del cuello o del sistema masticador
Las consecuencias pueden ir desde trastornos de compresión nerviosa de los nervios que inervan los músculos del ojo, del Trigémino (Neuralgia del Trigémino) hasta problemas endocrinos (hipófisis) y también repercusiones del sistema nervioso parasimpático craneal alterando la función digestiva.
Liberar el esfenoides será importante para mejorar el funcionamiento de la estructura glandular, y al mismo tiempo mejorar el movimiento de los demás huesos del cráneo. Problemas como dolores de cabeza, bruxismo, disfunciones endocrinas, mareos, zumbidos, afecciones digestivas, etc. Serán posibles de ser disminuidos con la Terapia Osteopática Craneal.
Los efectos de las técnicas craneales tendrán como objetivo favorecer la irrigación cerebral, liberar nervios craneales, facilitar el funcionamiento glandular y mejorar la postura global del paciente.
