CRISTIAN FEDERICO SAMUEL HAHNEMANN
Cristian
Federico Samuel Hahnemann nació en Meissen en Alemania, el 10 de abril de 1755 y
murió en París el 2 de julio de 1843.
Su padre era pintor de porcelana muy estimado y reconocido por la nobleza y el
Rey.
La guerra de los siete años arruina la industria de la porcelana y Samuel debe
dejar la escuela y trabajar, aunque tenía gran facilidad por lo intelectual y
para aprender idiomas.
Gracias a sus contactos con la nobleza su madre le consigue una beca del rey
para estudiar en Saint Afra, en dónde s humillado por sus compañeros
aristócratas. En 1777 estudia en la Universidad de Leipzig la carrera de
medicina. Mientras tanto debe costearse sus estudios traduciendo libros para las
editoriales de Leipzig. Luego continúa sus estudios en Viena en donde se gradúa
y es propuesto como médico del gobernador, cargo que acepta y ejerce por dos
años. Durante este tiempo vive una vida ociosa y alejada de su quehacer médico.
Esto lo hace renunciar a su cargo y se muda a Gommern a trabajar como oficial
médico, aunque conforme pasa el tiempo Hahnemann se va decepcionando cada vez
más de la medicina de la época, alejándose cada vez más de la profesión.
Para poder solventarse económicamente decide dedicarse a la traducción y es
justamente cuando estaba traduciendo un libro de materia médica del escocés
Cullen que descubre un pasaje dedicado a la corteza de la quina (de dónde se
extrae la quinina, para el tratamiento del paludismo).
HAhnemann
decide experimentar en sí mismo la quina y comprueba que el
principio de la similitud
es real cuando experimenta síntomas artificiales provocados por esa sustancia,
que eran similares al paludismo. (enfermedad tratada con la quina)
Después de esto Hahnemann experimenta en sí mismo varias sustancias anotando los
síntomas de la experimentación en las materias médicas y los síntomas en su
propio repertorio, aumentando cada vez más la cantidad de medicamentos
disponibles para el tratamiento de las más diversas enfermedades.
Desde entonces empezó la gran lucha de Hahnemann por imponer esta verdad al
mundo que aún se prolonga hasta nuestros días. Hahnemann vive una vida de
pobreza y abnegación siendo castigado por sus detractores, teniendo que viajar
de ciudad en ciudad con su creciente y numerosa familia.
No obstante las curaciones sorprendentes se suceden rápidamente, lo cual aumenta
la indignación de sus contrarios. En todas partes cura y en todas partes los
médicos y farmacéuticos lo atacan y lo persiguen.
En 1810 publica “El amigo de la higiene” y luego “El organón del arte de curar”.
En 1830 enviuda y poco tiempo después se traslada a París con Melany Dèrvilli,
una paciente francesa hija de nobles que estaba enferma de tuberculosis y que
Hahnemann trata en Koethen. Nace una gran afinidad entre ellos y al cabo de un
tiempo Melany le propone matrimonio.
El anciano maestro aceptó casarse y mudarse a París y allí da a conocer la
Homeopatía, en dónde sus curaciones espectaculares producían escándalo y
exacerbaba la animosidad e ira de los otros médicos, cosa que se repite hoy en
día, hasta el punto que la academia de medicina presentó al ministro de salud un
petitorio para expulsar a Hahnemann de Francia.
Guizót, ministro de Francia, escribió una carta a la academia diciendo estas líneas aún vigentes.
“Hahnemann es un sabio de gran mérito. La ciencia debe ser para todos y si la
homeopatía es una quimera o un sistema sin valor propio caerá por sí misma.
Si por el contrario es un progreso se
extenderá a pesar de todas nuestras medidas preventivas y la academia debe
desearlo antes que nadie, pues ella tiene la misión de hacer avanzar la ciencia
y alentar los descubrimientos”
“Es el espíritu de la verdad
el que trata de unirnos a todos, pero es el padre de las mentiras quien nos
mantiene separados y divididos”
Así se consagró la homeopatía en París y de allí a todo el mundo, trabajando hasta los 88años de edad, tiempo en el maestro deja este mundo habiendo cumplido un propósito de vida humanitario dejando este precioso legado que es la homeopatía que a través de los años se fue enriqueciendo por el aporte de grandes seguidores y discípulos sobresalientes.