La fiebre como alternativa
DRA A. BERENICE REPEZZA
El organismo posee una sabiduría intrínseca que le permite mantenerse en equilibrio dentro de rangos muy estrechos.Para ello pone en marcha múltiples mecanismos que actúan como guardianes primarios de la salud.Uno de ellos es la hipertermia.
El rango normal de temperatura en los individuos es entre 36 y 37 grados centígrados.Cuando un agente patógeno ingresa al organismo se suceden distintas series de reacciones.Una de ellas es la elevación de la temperatura corporal por liberación de sustancias pirogénicas.La finalidad de la misma es colaborar para destruir al agente extraño,desnaturalizando las proteínas que lo componen.En otras palabras,es la respuesta normalmente esperada cuando el cuerpo intenta defenderse de algún virus o bacteria.
Entonces,por qué anularla?
Ciertamente los estados febriles se acompañan de malestar y decaimiento y la magnitud de los mismos es variable.Pero si éstos fueran de un carácter tolerable,como son la mayoría de los estados catarrales,por qué no permitirle al cuerpo la posibilidad de autorregularse?
La medicación antitérmica convencional suele prolongar el período de estado de la enfermedad,es decir retarda la curación y además trae aparejados varios efectos adversos.
Tenemos a mano mecanismos naturales propios y efectivos.Usémoslos.