FIBROMA DE MATRIZ

Dr. Nestor H. Bonomi

 

Primer caso

Este es el tratamiento y curación de una enferma, que tiene como manifestación de su enfermedad un fibroma uterino. A .M. G de 39 años, casada.

La paciente me entrevista en Marzo de 1991, con su abdomen sumamente abultado, que impresiona como un avanzado estado de embarazo. Así también lo creyó ella pero, quedó defraudada cuando su especialista le hace saber que se trata de un fibroma de matriz de gran tamaño, que según él, ha de pesar aproximadamente 2 kls. Como es óbice la insta a recurrir a la cirugía, consejo que la paciente rechaza. Los estudios posteriores confirman la presencia de un gran fibroma.

Comienzo mi estudio indagando los síntomas mentales de esta señora.

Me hace saber de su terrible pena por el asesinato en la calle, hace 3 años de un hijo suyo de 19 años.

Es mandona y explosiva y padece miedo a la obscuridad. Me bastan estos síntomas para encontrar el medicamento que solucionara el problema por el que me consulta.

Utilizo la potencia 9 LM en la primer visita.

Al mes vuelve mucho más tranquila pero, no curada.

Insisto con el mismo remedio pero a la potencia 12 LM y el fibroma desaparece en poco tiempo. La envío a ver a su especialista, quien dice que es cosa de locos. Para él, está "nueva"

El carácter de la enferma ha cambiado; es ahora más tranquila, sin cuadros explosivos; aun se mantiene la gran tristeza por su hijo, algo que no podrá cambiar ninguna medicina.

Estoy autorizado por la paciente y su marido, para dar a quien lo requiera sus datos, teléfono, etc. para contactarlos con los radiólogos, que aún no pueden creer lo que ha sucedido.

Segundo caso

La señora A C G., de 44 años. Se atendió anteriormente con especialistas por un tumor que era de menor tamaño pero con problemas hemorrágicos que la afectaban mucho.

Como siempre se le ofrece suprimir el fibroma, con el grave peligro de cambiar de lugar la enfermedad, que reaparecerá en otro, con características distintas por supuesto y muchas veces para mayor riesgo del paciente. En general los médicos no creen que esto suceda. Pero los invito a tener en cuenta cuantos enfermos acuden a sus consultas, echando la culpa de su presente enfermedad a otra anterior o relacionando una con otra.

Ya he explicado en artículos anteriores, casos de niños con eczema que fueron suprimidos, generalmente con corticoides, que al poco tiempo empiezan a padecer asma que los acompañara toda su vida. O las hipertensiones que también suprimidas, dan origen a impotencia sexual.

Pienso en la cantidad de mujeres que han llegado a mi consultorio con una mama extirpada por un cáncer con todos sus "ganglios tomados", por supuesto también extirpados, que terminaron con el tumor en la otra mama y metástasis en otros órganos. O algún cáncer de testículo operado también y removidos sus ganglios abdominales, que estaban sanos, instalándose no obstante, metástasis en "suelta de globos" en ambos pulmones.

Pero volvamos a la enferma que me refería.

Ela se niega a operarse. Yo comienzo a atenderla en 1987.

Es una mujer muy tranquila y sumamente cariñosa. Padece intenso vértigo de altura. Es muy impaciente; transpira mucho por la cabeza y tiene tendencia a engordar.

La medico con la potencia 1 MIL en varias oportunidades, llegando en unos meses a la 100 MIL.

Las metrorragias ceden rápidamente con las primeras tomas y el fibroma desaparece al año del tratamiento.

En poco tiempo disminuye su vértigo de altura y después desaparece definitivamente.