HOMEPATIA PARA LA FAMILIA
La homeopatía unicista es la medicina de excelencia para la Familia. Es también la medicina del futuro para los componentes de la misma.
A lo largo de sus 200 años de existencia ha probado su eficacia en adultos, por ejemplo en problemas emocionales, de piel, alergias, asma, cuadros de pánico, shock postraumático, temores, cefaleas o migrañas, sinusitis, úlcera péptica, Síndrome del Intestino Irritable, gastritis, depresión, etc.
En la mujer en todas las edades ha llegado a resolver distintos problemas. Desde la menarca (primera menstruación en la vida de la mujer) que no aparece; trastornos menstruales, ayuda muy valiosa durante el embarazo y el parto; problemas que puedan ocurrir durante la lactancia; todas las molestias ocasionadas por las variaciones hormonales durante el Climaterio y menopausia, etc.
Convulsiones febriles en lactantes. Trastornos de la dentición; enuresis; problemas de atención, distracción, trastornos de conducta, que lo llevan a tener dificultades en el colegio, etc. en niños.
Amigdalitis, otitis, bronquitis, bronquiectasias en todas las edades pueden tener buen resultado con homeopatía
En ancianos es y ha sido de gran utilidad en demencias seniles incipientes, logrando un mejor calidad de vida, a pesar de no curar la enfermedad.
También en el cáncer ayuda a tener una mejor calidad de vida, no obstante la gravedad del problema y a muchos les ha permitido morir en sus casas, sin dolor, con plena conciencia, rodeados de sus afectos y sin sufrir el aislamiento de las terapias intensivas tan en boga en nuestra época materialista y mecanicista.
Los medicamentos homeopáticos no tienen efectos secundarios indeseables pues no son tóxicos. No existe riesgo de sobrecarga en caso de una insuficiencia renal o una deficiencia hepática. No hay riesgos de anemia, de leucopenia, ni de disminución del sistema de defensas, como pueden provocar ciertos medicamentos (antibióticos, corticoides). Sólo pueden provocar ciertas acentuaciones sintomáticas en pacientes muy sensibles al medicamento bien indicado, pero que remiten rápidamente con la suspensión o la disminución de la dosis. Esto último se ve con poca frecuencia, sobre todo, cuando utilizamos dinamizaciones o potencias bajas como lo aconsejan las escuelas modernas.
Por otra parte los medicamentos homeopáticos, si su indicación es correcta, actúan muy de prisa y de forma completa. Esta rapidez de acción en patología aguda, sobre todo en los niños, es la mejor prueba de la eficacia de nuestros medicamentos.
Los medicamentos homeopáticos, al actuar estimulando el sistema inmunitario del enfermo, protegen también de las complicaciones.
Además no “ocultan” los signos y síntomas de la enfermedad con lo cual permiten cualquier examen o terapéutica posteriores.
Por otra parte, la homeopatía es capaz de “abortar” una manifestación aguda que se inicia cuando los medicamentos correctos han sido prescritos muy pronto, durante los primeros síntomas: en el primer escalofrío para una afección febril, en los primeros estornudos para un resfrío, en los primeros picores de la garganta para una angina, en el primer ataque de tos para una traqueobronquitis...
Finalmente, los medicamentos homeopáticos no generan resistencia por parte de los gérmenes patógenos, ni acostumbramiento por parte del paciente, si bien nos vemos muchas veces obligados a subir la potencia o dinamización
del mismo.
Sí se ha comprobado desde siempre, que el medicamento produce un estímulo en el mismo sentido que aquél que produce la enfermedad, generando una reacción curativa más intensa. O sea que el medicamento estimula lo que Hipócrates llamó “la vix medicatris naturae”, que no es otra cosa que nuestra propia inmunidad, es decir, nuestras defensas. En otras palabras:
el fármaco porta una información a nivel subatómico que pone en funcionamiento los mecanismos de defensas o curativos del ser humano.
Dr. Carlos A. Distilo
M.N. 34309. M.P. 44114.
Medico Clínico.-Homeópata Unicista.
Prof. Titular en Universidad Maimónides
Prof. Adjunto de Medicinas Alternativas de la Universidad del Salvador.