ESTERILIDAD SIN CAUSA APARENTE

 

DRA NORMA E PEREYRA

 

“La cualidad más alta del hombre es la capacidad de crear

y perpetuarse en su obra más perfecta: el hijo”.

Arnaldo Rascovsky.

 

La salud del sistema reproductor constituye un reflejo directo de la delicada y dinámica interrelación y equilibrio entre los sistemas hormonal y nervioso, dos de los mecanismos reguladores centrales principales del cuerpo.

Durante años, los inconvenientes para la procreación se relacionaron con las más diversas causas. Hubo muchos tabúes, culpas, y algunas verdades que fueron suavizadas por mentiras piadosas. La cultura condicionó entonces sus acciones y aspiraciones. En estos últimos años la medicina ha generado importantes adelantos con respecto a estudios y tratamientos, por lo que son innumerables las respuestas médicas que se pueden ofrecer a la pareja.

La consulta sobre esterilidad debe ser encarada con criterio integral. La pareja constituye una unidad biológica, y por lo tanto estamos entonces frente a un caso de esterilidad conyugal. Y no es sólo un problema médico, sino que es también un problema psicológico y social. La esterilidad afecta a 1 de cada 7 parejas.

Se denomina esterilidad conyugal a la incapacidad de obtener un embarazo, conservar el producto de esa concepción y parir un hijo, estado la mujer en período de actividad genital. Esta incapacidad de concebir se considera luego de mantener durante un año vida sexual regular sin anticoncepción.

La esterilidad se considera absoluta cuando uno o ambos miembros de la pareja presentan anomalías que imposibilitan en forma definitiva la fecundación. Es relativa cuando existen condiciones que, sin impedir por completo la concepción, la dificultan, y por cierto muchos casos son susceptibles de tratamiento. 

La esterilidad se considera primaria cuando no ha sobrevenido la concepción después de un lapso de uno o más años de vida sexual sin el uso de ninguna medida anticoncepcional. Se llama secundaria cuando uno o dos embarazos normales son seguidos por dos años o más de esterilidad involuntaria (aunque no tenga ningún hijo vivo). Las causas de ambas son idénticas.

Se denomina infertilidad a la incapacidad de la mujer para dar a luz con vida, aunque la gestación se lleve a cabo fácilmente (es el aborto habitual o recurrente).

Los factores que impiden la paternidad, tanto masculina como femenina, son de muy diversa índole: biológicos, sociales, culturales, psicológicos, sexológicos.

Una unión estéril no es con frecuencia el resultado de defectos en uno solo de sus miembros, sino que muchas veces es el resultado de la suma total de varios factores en ambos. Por lo tanto, es importante que ambos miembros de la pareja asuma el problema y esté dispuesta a someterse a los procedimientos de investigación y tratamiento.

En un casi 40% de los casos las causas orgánicas radican en los hombres (factores masculinos), los cuales muchas veces no están dispuestos a efectuar los estudios debido a que suponen que su capacidad fecundante equivale a potencia sexual. Pero actualmente, con la gran difusión de notas informativas, este tabú está siendo mejor entendido, y ellos no ofrecen dificultades para acompañar a su pareja en los análisis que sean necesarios, los cuales son mucho más simples de realizar. El otro porcentaje de causas orgánicas corresponde a la mujer (factores femeninos).

 

Factores masculinos biológicos u orgánicos:  

·         Pre-testiculares: u hormonales, van a impedir el normal desarrollo de los espermatozoides. Pueden encontrarse alteraciones que llevarán a la disminución o incluso a la ausencia de los mismos, o a la disminución de la calidad. 

·         Testiculares: enfermedades que afectan al mismo testículo, como ser el varicocele (várices testiculares), la orquitis (infección del testículo que en muchos casos puede conducir a la atrofia del mismo), la criptorquidia (falta de descenso del testículo abdominal a la bolsa escrotal). Esto último debe acontecer en el momento del nacimiento o hasta el año de vida del bebé. Si el testículo queda en la cavidad abdominal, antes de llegar a la pubertad ya está atrofiado. La torción del cordón espermático, que se produce casi siempre antes de la pubertad o en la adolescencia, y es rara en los adultos. Se trata únicamente con una intervención quirúrgica y sin perder mucho tiempo.

·         Post-testiculares: son alteraciones que se pueden producir a lo largo de toda la vía seminal, desde la salida  del semen desde el testículo, hasta la llegada a la uretra y su salida por la misma. Generalmente son malformaciones congénitas: agenesia (ausencia) de algún conducto excretor o de la vía seminal, infecciones de las glándulas anexas a los genitales, y alteraciones inmunológicas.

·         Espermáticos: los espermatozoides pueden estar alterados en su metabolismo (su fuente de energía), o pueden tener alteraciones en sus formas, o en su normal movilidad. 

·         Las cromosopatías: alteraciones genéticas que pueden estar en la sangre, o en el semen.

·         Causas congénitas.  

·         Causas traumáticas: que por lo general dejan atrofia definitiva.

·         Exceso de alcohol y/o de cigarrillo.

·         Exceso de actividad sexual.

·         Causas idiopáticas: se desconocen las causas que producen la esterilidad.

Factores femeninos biológicos u orgánicos: 

·         Ovárico-endocrino: anormalidades del ciclo menstrual: anovulación (no ovula), amenorrea (no menstrúa), fase lútea inadecuada (segunda fase del ciclo muy acortada o muy alargada), hiperprolactinemia (aumento exagerado de la prolactina).

·         Tubo-peritoneal: incluye a las trompas en todas sus funciones: como elemento de transporte de los gametos, como activador del proceso de fecundación y transporte del huevo fecundado a la cavidad uterina. Importante son las infecciones agudas o crónicas de las trompas. Otro factor importante es la endometriosis tubaria, que produce procesos inflamatorios a veces muy extensos. El factor peritoneal: cirugías abdominales previas, en donde pueden haber quedado bridas intra-abdominales, que pueden ocluir la entrada del óvulo desde el ovario hacia las trompas.

·         Cervical: pueden encontrarse alteraciones en el moco cervical uterino que lo van a hacer hostil al paso de los espermatozoides. Alteraciones anatómicas (por cirujías), y/o funcionales del cuello. También a este nivel pueden detectarse más complejamente alteraciones inmunológicas de incompatibilidad semen-moco cervical.

·         Uterino: adenomiosis (invasión benigna del tejido endometrial en el miometrio), pólipos, miomas,  malformaciones uterinas, sinequias o adherencias, etc.

·         Vaginal: por mal uso de lubricantes, alergias, traumatismos, infecciones, etc.

·         Causas autoinmunes: un 3% de los hombres infértiles tienen anticuerpos contra su propio esperma. A nivel del cuello uterino la mujer también puede formar sus propios anticuerpos haciendo que el moco cervical se torne incompatible al semen. En ambos casos se los denomina auto-anticuerpos.

·         Causas inmunológicas: en un 3% de las parejas. Son anticuerpos (anticuerpos anti-espermaatozoides) que hay en el suero del hombre o de la mujer, en el flujo vaginal, o en el esperma, o en otros líquidos corporales. Actuarían destruyendo los espermatozoides.

·         Causas idiopáticas: se desconoce la causa que produce la esterilidad.   

Otras causas: es importante detallar si alguno o ambos miembros de la pareja son consumidores de drogas de abuso, de tóxicos; importante también son las condiciones del medio ambiente laboral. Recomendar a la pareja que deben dejar de fumar y de consumir alcohol, que no deben retrasar la edad del primer embarazo, y que deben mantener un peso corporal en parámetros adecuados. El señor debe evitar situaciones que aumenten la temperatura testicular o compriman la región genital. En la mujer, más común que en el hombre, son importantes los trastornos del comportamiento alimentario, y las perturbaciones de la imagen inconsciente corporal. Obesidad. Enfermedades tiroideas. Hiperprolactinemias. Incompatibilidad inmunológica: HLA (antígenos de histocompatibilidad). Pérdida de grasa corporal, sobre todo por ejercicios intensos.
Antes de realizar manipulaciones sobre el aparato genital, se aconseja la detección de infecciones genitales, sobre todo las causadas por Clamydia trachomatis, Gonococo, Estreptococo. Si el resultado es positivo, se deben tratar ambos miembros de la pareja.

Una vez completados los estudios de la pareja, (son mucho más complejos en la mujer), el diagnóstico de esterilidad sin causa aparente tiene entonces un impedimento que ya no pasa por lo orgánico o físico, sino que deriva la mayoría de los casos en causas psicológicas, y otras veces sexológicas. Esta pareja “biológicamente” sana, tiene dificultades que escapan a la “voluntad” consciente de tener un hijo, ya sea en uno o en ambos cónyuges. Puede haber una organización inconsciente defensiva contra la eventualidad de un embarazo. Muchas son las fantasías que despierta la aparición de un tercero en ese binomio que es la pareja. Así aparece la sensación de sentirse excluído; probables conflictos de la infancia en la relación con sus propios padres, con sus hermanos (celos, hostilidad, rencor, rivalidad); ciertos temores universales: temor a la muerte, temor al parto, temor al hijo enfermo, temor a no poder dedicarse a su hijo, etc. Actualmente debemos tener en cuenta también los casos de esterilidad relacionados con defectos en el comportamiento alimentario y con perturbaciones de la imagen inconsciente del cuerpo femenino.  Las parejas entonces pueden optar por una ayuda psicológica: “esterilidad psicógena”; y/o por una ayuda con un sexólogo: “esterilidad sexológica”.

Desde la Homeopatía es importante que se comprometa el esposo también en la consulta, pero cada uno con su historia clínica homeopática individual. El equilibrio energético de la fuerza vital debe lograrse en ambos.
Una vez descartadas las causas orgánicas, los factores psicológicos y emocionales deben ser tratados en cada uno de ellos, los miedos, las inhibiciones, las dudas.

El tratamiento homeopático comienza haciendo un enfoque desde la totalidad del paciente, dando especial importancia a los síntomas mentales; de esta manera podemos resolver, la mayoría de las veces, el problema con el remedio único que le corresponde a ese ser único e irrepetible. Los síntomas mentales se consideran como la esencia más profunda de la salud de una persona. Por eso el remedio homeopático se administra no sólo en función de un síntoma o una enfermedad, sino de todo un modelo o constelación de síntomas físicos y psicológicos.

Debo aclarar lo de síntomas mentales: son los más importantes para la historia clínica homeopática, pero sin invadir el terreno psicológico con interpretaciones, que no nos corresponde. De estos síntomas surge el remedio único que le corresponde a ese/a paciente en ese momento de su vida.

El estrés emocional, los temores, determinadas conductas de vida, ocasionan los desequilibrios en el individuo. En el hombre, desde trastornos hormonales, hasta alteraciones en su vida sexual, produciendo muchas veces un bloqueo psicológico, que en nada difiere al que podría tener la mujer. En ella, trastornos hormonales, espasmos involuntarios en las trompas de Falopio, incapacidad de anidar al producto de la concepción, alteraciones en su vida sexual también.

Últimamente, debido a los adelantos de la ciencia médica, se ha comprobado la incompatibilidad de ciertos antígenos celulares en la pareja (incompatibilidad HLA: antígenos de histocompatibilidad). Si esto lo relacionamos con los desequilibrios enunciados más arriba, no sería infrecuente que esta incompatibilidad, a nivel muy inconsciente, generara una alteración inmunológica, y como consecuencia, una esterilidad.

Lo he visto en mi práctica médica: después que la mujer ha seguido infructuosos tratamientos ginecológicos, las más de las veces sumamente agresivos para el cuerpo y para la psiquis, y muy onerosos, un medicamento homeopático bien indicado, en un lapso no muy extenso, logra el tan ansiado resultado. Recordemos que este remedio indicado para ese paciente, único e irrepetible, va a equilibrarlo energéticamente en su fuerza vital, dando lugar a que ese organismo pueda retomar su curso normal (en lo referente a los miedos, ansiedades o angustias, desequilibrios físicos o funcionales); es como si “destrabara” algo que le impide lograr el embarazo. La homeopatía ofrece una filosofía distinta, ya que los remedios homeopáticos fortalecen el organismo para que sea capaz de defenderse por sí mismo, sin generar los efectos indeseables de los remedios alopáticos, las más de las veces con peligrosos efectos secundarios, a corto o a largo plazo.

El tiempo que lleva obtener resultados con tratamiento homeopático depende de la propia naturaleza del paciente en cuestión, por lo tanto el tratamiento puede durar poco tiempo, o varios meses.

 

El remedio no cura, el que cura es el paciente. La curación es un

retorno de toda la persona al equilibrio.

 

LA MEDICINA ALCANZA SU MÁXIMA EFICACIA CUANDO COMBINA
EL MÉTODO CIENTÍFICO Y EL ARTE DE LA CURACIÓN.

Cuadro de texto: