ESCLERODERMIA
Dr. Nestor H. Bonomi
Dentro del vasto capítulo de la Reumatología
y las Enfermedades Sistémicas se encuentra una de estas, muy importante, tanto
por la variedad de sus síntomas como por la imposibilidad de curación, que se
llama Esclerodermia o Esclerosis Sistémica. Consiste en un depósito exagerado
de tejido conjuntivo que afecta la piel y algunos órganos, entre ellos los
correspondientes al tubo digestivo, corazón, riñón etc...
Casi siempre, en el 75% de los casos, el fenómeno de Reynaud marca el comienzo
de la enfermedad. Después de esto debemos recordar la aparición de las
lesiones en los órganos. Pero todo es demasiado complejo y a nosotros sólo nos
sirve como un simple recordatorio de esta ENFERMEDAD. Pero para nuestra
técnica médica lo que debemos conocer con rigurosidad es quien es el ENFERMO
que padece esa ENFERMEDAD. Esta es la única manera de poder hacer algo por él.
La medicina oficialista ha intentado estérilmente con sus famosos corticoides,
con colchicina etc., y últimamente con d- penicilamina. Pero debe reconocer
que a pesar del enorme gasto que pueden hacer los laboratorios en sus
investigaciones, han de tener clientes para toda la vida, porque carecen
todavía de algún tratamiento satisfactorio, aunque más no fuera que para
“curar” la enfermedad, ya que la idea de ENFERMO todavía parece ser, para la
mayoría de la gente una utopía. Quedan a salvo, por supuesto, los médicos de
gran nivel científico, que merecen todo nuestro respeto, por haber sabido
comprender mucho más de ENFRMEDADES y ENFERMOS, que lo que la oficialista
Facultad de Medicina supo enseñar a sus estudiantes.
Ahora vayamos a mi ENFERMO . Se trata del señor B.C.G. de 74 años de edad,
casado.
Comienzo a atenderlo el 10 de marzo de 1978. El diagnóstico de los
especialistas es claro; se trata de un cuadro de Esclerodermia que por
supuesto no mejora con los tratamientos aconsejados por sus médicos. Es óbice
que yo también dudé de poder curarlo, pero debo reconocer que esto siempre me
sucede con todos los ENFERMOS que padecen de una enfermedad muy grave.
El paciente tiene notable edema de manos y pies. Tanto unas como otros son muy
brillantes. Hay evidente imposibilidad de cerrar los puños. Sus síntomas
mentales son muy claros. Es un hombre de muy buen carácter, tranquilo y
sumamente afectuoso, mas aún con los niños. Carece de temores y es muy
callado. Lo noto lento en todo sentido. No sufre de vértigo ni de
claustrofobia.
Sus deseos alimenticios consisten tanto en dulces como en salados, prefiriendo
las carnes, pescados, mariscos y huevo duro. Lo medico a la potencia 1Mil y ya
al mes me informa de su mejoría. A los dos meses, siempre medicado por
supuesto, siente muy bien su piel y puede cerrar sus puños. Después de la
cuarta vez que lo atiendo y siempre con el mismo remedio pero a potencia
mayor, dice sentirse curado, ya que no quedan ni restos de la esclerodermia en
sus manos o pies. Por supuesto ya no hay nada de edema ni piel brillante y la
molestia para caminar, que yo olvidé informar, también desapareció. En octubre
del mismo año, se hace ver por los médicos que diagnosticaron su dolencia, que
lo invitan a verlos dentro de un año, considerando que su enfermedad se ha
curado. Yo continúo observándolo cada varios meses y en la actualidad llega a
mi consultorio a visitarme una o más veces por año. Siempre bien. Sigue por
supuesto con su buen carácter, afectuosidad y conocida lentitud.
PSORIASIS
Dr.Nestor H.Bonomi
En diciembre de 1996, tengo la oportunidad de
conocer una paciente (bastante impaciente, por supuesto, como debiera llamarse
a todo aquel que espera atormentando la ayuda de un médico) que padece una
intensa psoriasis en todo su cuerpo.
Con 19 años de edad, M.M. tiene a consecuencia de su enfermedad, un
nerviosismo rayano en la desesperación .Que sin duda es muy lógico, tratándose
de una joven de esa edad .Su cuadro nosológico comienza tomando sol en la
playa, por lo que piensa que ya no podrá hacerlo nunca más. Y así la angustia
y la desesperanza se apoderan de ella. Pero alguien sumamente lúcido la
convence de no perder el tiempo con el tratamiento con drogas tan inoperantes
como toxicas, sino empezar de inmediato con una medicina pura , que no daña
nunca porque solamente es energía, energía que estimulará su vitalidad ,
armonizando su mente y cuerpo, logrando así que la recuperación de su salud
perdida.
Además de su psoriasis, tiene grandes verrugas en sus manos, que también la
afectan psicológicamente. Es óbice que su Fuerza Vital trabaja intensamente,
utilizando el mejor emunctorio que tiene el ser humano para eliminar su
profunda enfermedad
Por lo demás, se trata de una joven sana que esta sufriendo mucho por su
cuadro actual.
Es de buen carácter, aunque dice que es nerviosa .Es una chica cariñosa con
todos, sociable y de llanto fácil.
Es muy emotiva, impaciente, todo lo quiere ya y todo lo hace muy apurada
.Cuando debe decir algo, es incapaz de guardárselo.
De sus temores solo me habla de las tormentas eléctricas. Carece de vértigo de
altura.
Le agradan tanto los dulces como los salados .Desea comidas sabrosas y la
carne bastante cocida. Si bien no es suficiente para mi, ya que estos síntomas
pueden corresponder a muchos medicamentos, es todo lo que puede decirme sobre
ella .Indagar mas es inútil, de modo que con solo este material trato de
encontrar el remedio que cure a esta ENFERMA,
para que desaparezca su ENFERMAEDAD que tanto daño le esta haciendo.
Le indico su remedio a la potencia 1mil centesimal y como al mes me habla de
su gran mejoría psíquica y física ,que por supuesto compruebo ,utilizo
entonces las 9LM, con la que desaparecen también sus verrugas .La potencia 15
LM termina de curar a esta impaciente por completo . El bienestar psíquico es
también por su supuesto notable.