ENFERMEDADES CEREBROVASCULARES

 

           

Las enfermedades cerebrovasculares comprenden algunos de los trastornos más frecuentes y desvastadores. Tenemos dentro de esta patología las enfermedades isquémicas, las hemorrágicas, las anomalías vasculares cerebrales como aneurismas intracraneales y malformaciones arteriovenosas. Son responsables de miles de fallecimientos anuales y una causa importante de incapacidad. Su frecuencia aumenta con la edad.

Casi todas las enfermedades de esta categoría se caracterizan por una deficiencia neurológica focal de comienzo repentino, como si el paciente fuera “derribado por un rayo”.

La enfermedad cerebrovascular (apoplejía en la nomenclatura antigua) se define por la deficiencia neurológica repentina atribuible a una causa vascular focal. Las manifestaciones clínicas de la enfermedad cerebrovascular son muy variables por la anatomía tan compleja del encéfalo y sus vasos.

La isquemia cerebral  es causada por la reducción del flujo sanguíneo durante unos cuantos segundos. Los síntomas aparecen en segundos por la privación neuronal de glucosa y, por consiguiente,  la deficiencia energética es muy rápida. Si la interrupción  del flujo dura bastantes minutos surgirá infarto o muerte del tejido encefálico. Si se reanuda a muy breve plazo la irrigación, puede haber recuperación plena del tejido y los síntomas serán sólo transitorios. Esta situación recibe el nombre de ataque isquémico transitorio (Transient Ischemic Attack, TIA). En este cuadro todos los signos y síntomas neurológicos deben mostrar resolución en término de 24 hs., independientemente de que haya signos imagenológicos de una nueva lesión permanente del encéfalo.

La hipoperfusión cerebral generalizada (poca llegada de sangre al cerebro) por hipotensión arterial o baja tensión arterial (como sucede en los casos de arritmias, infarto de miocardio o shock hemorrágico) generalmente origina síncope.    

En los casos más graves la hipoxia-isquémica global origina una lesión amplia del encéfalo; la serie de secuelas en la esfera cognitiva recibe el nombre de encefalopatía hipóxica-isquémica.

La isquemia o el infarto focal suelen ser producidos por trombosis de los propios vasos cerebrales o por émbolos que provienen de una arteria proximal o del corazón.

La hemorragia intracraneal es causada por el paso directo de sangre al parénquima encefálico (tejido cerebral) o en zonas que lo rodean; genera síntomas neurológicos por un efecto de masa (expansivo) en estructuras nerviosas, por los efectos tóxicos de la propia sangre o por el incremento de la presión intracraneal.

 

 

 

Desde el punto de vista clínico por su apariencia se distinguen los siguientes  tipos de Ictus o ACV (accidentes cerebrovasculares):

 

·        Ictus Establecido o Completo: cuando el efecto neurológico, de origen vascular y generalmente de comienzo agudo, persiste más de 3 semanas.

·        Ictus en Progresión o en Evolución: la mayoría de los ictus se establecen en minutos o en 1-2 hs., pero un porcentaje reducido de los casos progresan durante 6-12 hs. Algunos llegan a 1-3 días-

          Pero en general se acepta como ACV en Progresión si dura más de     

          24 hs.

·        (TIA) Accidente Isquémico Transitorio: consiste en una alteración neurológica aguda y transitoria que perdura menos de 24 hs. y que prácticamente siempre es de origen isquémico.

·        Defecto Neurológico Isquémico Reversible: consiste en un trastorno neurológico agudo cuyas manifestaciones clínicas no exceden de 3 semanas.

          Es un ictus poco intenso cuya sintomatología desaparece en 3   

          semanas y se lo denomina Ictus Leve o Menor.  

 

La gran mayoría de estos cuadros clínicos son causados por Isquemia Cerebral Focal y más raramente por Hemorragia Cerebral.

En general los Ictus Isquémicos son más frecuentes durante la noche o primeras horas de la mañana, y los Hemorrágicos suceden durante la actividad diurna o los esfuerzos físicos.

Resumiendo, la gran mayoría de estos cuadros clínicos están causados por Isquemia Cerebral Focal ocasionada por:

A)     Oclusión Total in Situ de una arteria debida a una placa de ateroma (trombosis). En ocasiones la oclusión vascular es causada por un émbolo que proviene de un segmento arterial proximal. A este fenómeno se lo denomina embolia arteria-arteria.

B)      Por Estenosis Arteriales, que han de ser muy importantes, superiores al 80% de la luz  vascular para tener una repercusión hemodinámica y originar isquemia focal.

C)     Por Embolia de origen cardíaco (valvulopatía, arrtimia).

 

Hemorragia Cerebral

La hemorragia cerebral que con mayor frecuencia determina ictus es la intraparenquimatosa, cuyo agente etiológico o causal es la hipertensión arterial que, por diversos mecanismos, provoca la rotura de una arteria (en general de pequeño calibre).

 

 

 

 

Otras causas son las diversas malformaciones vasculares (angiomas, teleangiectasias). Raramente tumores vascularizados (meningioma, melanomas).

Hemorragia Subaracnoidea

Su apariencia clínica no es la de un ictus sino un cuadro caracterizado por cefalea aguda, rigidez de nuca o alteración del nivel de la conciencia (aunque son posibles otras presentaciones).

La causa conocida de sangrado subaracnoideo más frecuente es la ruptura de un aneurisma arterial.

También existen otros causantes de estas patologías pero no viene al caso tratarlas ahora, por ser no tan frecuentes.

Como dije antes los cuadros clínicos varían de acuerdo al vaso afectado.

¿Cómo actúa la Homeopatía en estos casos?.

La medicación homeopática ayuda y mucho al restablecimiento del paciente y en poco tiempo dentro de la gravedad del cuadro. Confiere además superada la instancia de muerte inminente, una mejor calidad de vida. Estos pacientes, transcurrida la crisis, consumen menor cantidad de fármacos alopáticos durante el tratamiento crónico de estas afecciones.

Hace varios años me llamaron para asistir a una paciente de 85 años que había sufrido 24 hs. antes un ACV (Isquemia Cerebral Focal por trombosis). Sus familiares rechazaron la internación para que terminara sus últimas horas junto a ellos. Decidieron además ayudarla con homeopatía. La paciente estaba con el cuadro neurológico característico y fue medicada con un medicamento que respondía al momento que estaba pasando la enferma. Luego del primer día de iniciado el tratamiento homeopático salió del estado de coma y se recuperó notablemente sorprendiéndonos a todos.

El trabajo interdisciplinario con médicos alópatas que no están llenos de prejuicios ayuda tanto al enfermo como a la ciencia.

 

·       Profesor Titular de Medicina Homeopática del Curso Universitario de Homeopatía Clínica de la Universidad  Maimónides.

·        Profesor Adjunto de Medicinas Alternativas de la Facultad de Medicina de la Universidad del Salvador de la Republica Argentina