Eczema pruriginoso sangrante vs. calidad de vida
DR ABEL ACUÑA
El 29 de junio del año 2007 se presenta en mi consultorio un paciente García. A de 86 años jubilado, con un aspecto en su rostro de profundo sufrimiento. Me refiere que presenta un eczema de piel en torso y brazos; diagnosticado por múltiples dermatólogos inclusive concurrió al conocido por todos nosotros, profesor Dr. Cordero. Que solo tuvo palabras de consuelo y alguna que otra crema de resultados ineficaces.
Se trata de una PÚRPURA maculopapular sangrante ideopática, con lesiones de aproximadamente medio cm. y bordes indefinidos, producido por intenso rascado al que se sometía diariamente. Hasta ahí, mi estoico paciente, estaba resignado a llevar su cruz. Ultimo de cuatro hermanos longevo, temía que esta tortura extenderse por innumerables años.
Lo desesperante ocurría durante la noche, luego del su baños caliente que mejoraba parcialmente. Se disponía a “descansar” e inmediatamente comenzaba la comezón, le resultaba de tal intensidad que ya no le bastaba con sus largas y desinfectadas uñas para aplacar su tormento.
Fue así que invento una rascador con un palo y dientes de material plástico duro adherido a este. Con el cual utilizaba en posición sentado durante interminables noches de insomnio. De esta manera pasaba sus noches ensangrentando su lecho, mortificando su cuerpo y consiguiendo solo el alivio de estar haciendo algo por si, ya que tampoco esto le mejoraría.
Con gran atino otra paciente lo trajo a mi consultorio para que intentase resolver el problema. Al verlo le recite las tres máximas que le digo a cada paciente por primera vez: si no lo puedo curar, lo aliviaré, sino aliviaré, consolaré pero siempre como médico y hombre de bien, contará conmigo.
Luego de medicarlo con metalicum album en baja potencia e indicarle medidas higiénicas para evitar sobre infecciones por las técnicas desesperadas de rascado.
Lo he citado para verlo en 30 días.
Al verlo nuevamente, me encuentro con un hombre maduro y una sonrisa que le resultaba imposible de disimular, casi sin esperar mi saludo de espeta y dice:_Dr. ES MUY POCO LO QUE ME QUEDA apenas algo en espalda , hombros y brazos. Así continuamos cada 30 días .Para resolver las lesiones rebeldes subía la potencia en 3ch por mes.
Al llegar a la novena, en el mes de septiembre de 2007, operaron a su única hermana mayor que le quedaba viva quien lamentablemente fallece. Junto a su profundo trastorno emocional y duelo, este hombre que siempre se mantuvo ágil, memorizo e inteligente, comenzó asumirse en un profundo estado de depresión mental , duelo inconsolable, tristeza profunda y ninguna motivación para seguir viviendo. Se aisló aún más en si mismo yéndose a vivir solo y en esa soledad es donde encontraba algo de paz mientras me dejó entrever que así llegaría el momento final.
Estaba claro que ahora si era el momento de prescribir Sulfur 200 como único medicamento.
En 2 meses posteriores lentamente fue recuperando sus ganas de vivir, su orden interno y externo, su dolor se diluía de apoco. La patología escena tica seguía mejorando aunque ya no había restos de la misma.
Actualmente se reúne en el club de jubilados donde preparan viajes conjuntos y coloquian sobre literatura hasta temas cotidianos.
Conclusiones:
1) Al paciente se comenzó con el medicamento repertorial que cubrí la patología en piel, ya que era tan urgente que lideraba cualquier otra manifestación que pudiese buscar la interpretación del medicamento de fondo.
2) Si daba Sulfur como medicamento de fondo de entrada, se corría serios riesgos de agravación homeopática empeorando el cuadro.
3) Solo el desequilibrio de la esencia biopatográfica del paciente, dejó al descubierto lo imperioso de utilizar el medicamento similium ahí, ya si, buscando la absoluta armonización del todo integral.
Como verán, no solo no hay enfermedades, sino pacientes con diferentes abordajes según su singularidad y complejidad.
He logrado solucionar lo urgente y luego equilibrar lo importante.
Homeopatía es la excelencia de saber que hacer cuando y como teniendo de referente nuestros póstumos grandes maestros, nuestra sapiencia y fundamentalmente la experiencia junto al sentido común.