UNA PACIENTE CON DEPRESIÓN
DRA MARIA DI BLASI
La Sra. Mercedes M. de 60 años, casada, 3 hijos, concurre a mi consultorio en
septiembre del 2008 por sentirse muy deprimida y angustiada, ya que su padre ha
fallecido hace un año, lo cual no ha podido superar, y tiene su madre enferma de
demencia senil y debe enfrentar sola esta situación.
Refiere sentirse desganada, no quiere levantarse de la cama, está cansada de
vivir, siente opresión en el pecho y llora por tanta angustia acumulada.
Tiene insomnio por pensar constantemente en los problemas que están sucediendo.
Tiene ansiedad por las comidas, principalmente por los dulces, por lo que ha
aumentado de peso.
Tiene oleadas de calor con transpiración en la cara desde su menopausia a los 50
años.
Tiene antecedentes de ataques de pánico por depresión en el 2001.
En la historia clínica descubro una historia de decepciones, rencores y
desvalimiento. Es una mujer triste, mandona, a la cual le afectan las
injusticias, reprocha a los demás, es hipersensible y anticipada. Tiene un hijo
con Sd. de Down, y le ha costado mucho aceptado esta enfermedad.
Teniendo en cuenta todos estos datos, la medico, en este caso, con Nat. Mur. y
la controlo a los 2 meses.
Refiere que al tomar la medicación se sintió mucho menos angustiada, no sintió
más la opresión en el pecho, está más tranquila, ya no llora, tiene más voluntad
para hacer las cosas y mucha más energía. Disminuyó la ansiedad por los dulces,
y se duerme más fácilmente, sin tantos pensamientos que fluyan en su cabeza.
Los calores han disminuido pero aun continúan. Por esto aumente la potencia del
medicamento, y Mercedes esta cada vez mejor y saliendo adelante de su cuadro
depresivo sin necesidad de haber tomado ansiolíticos.