Alzheimer, Demencias
Dr
Carlos Alberto Distilo
ALZHEIMER--DEMENCIAS
El término demencia deriva del latín "demens, dementatus" que significa sin
mente.
Es el deterioro progresivo de la memoria, pensamiento y juicio lo
suficientemente trascendente para afectar las actividades de la vida diaria.
Es un síndrome con múltiples déficit cognitivos incluyendo trastornos de la
memoria y, con frecuencia afasia (pérdida de la capacidad de expresión
hablada) apraxia (imposibilidad de realizar movimientos complejos), agnosia
(imposibilidad de reconocer un objeto o sus caracteres físicos) , y otros
síntomas suficientemente severos para trastornar el funcionamiento social y
laboral y hacer caer el rendimiento habitual .
De todos los tipos de demencias, la enfermedad de Alzheimer y la demencia de
tipo vascular suponen conjuntamente más del 90% de los casos, aunque existen
variaciones muy marcadas en distintas regiones del planeta. Por ejemplo, las
demencias por enfermedades carenciales y las demencias por hidrocefalia son
superiores al 30% en muchos países africanos. La demencia asociada al sida
aumenta de manera espectacular en todo el mundo, tanto en la zona más
desarrollada como en países subdesarrollados africanos y en algunas zonas de
sudamérica.
El porcentaje de incidencia varía, lógicamente, cuando se analizan subgrupos
de población de características determinadas. A este respecto, la incidencia
de demencias por enfermedades neurodegenerativas es infinitamente superior en
los ancianos, mientras que las demencias por consumo de substancias
neurotóxicas es patrimonio de los jóvenes salvo los casos de adicción a
ciertos medicamentos en personas de mayor edad.
La relación entre los porcentajes de demencia Alzheimer y demencia vascular
(considerada esta como una entidad que agrupa a cualquier tipo de alteración
de la circulación sanguínea a nivel cerebral: ateroesclerosis, trombos,
infartos, hemorragias, etc) varía muy poco entre los diferentes países
desarrollados. Aproximadamente cada entidad representa un 50% de los casos,
existiendo un 10% de patologías mixtas. Sin que se conozcan las causas hay una
ligera superioridad de casos de Alzheimer en occidente, con independencia del
país que se considere, frente a una mayor incidencia de casos de demencia
vascular en oriente.
ENFERMEDAD DE ALZHEIMER
Comienzo entre los 40 y 90 años, en general, luego de los 65.
Inicio gradual y deterioro continuo
Deterioro progresivo de la memoria
Defecto de 2 ó más áreas de la cognición
Compromiso de la actividad social y laboral
Ausencia de perturbación de la conciencia
Ausencia de otra causa de demencia y de cuadro confusional o psiquiátrico.
Sintetizando es un cuadro degenerativo con pérdida intensa de la memoria que
se observa con una incidencia creciente después de los 65 años: tal vez un 1%
de las personas de 75 años y 20 % de las de más de 85 años de edad la padecen.
En esa enfermedad que da cuenta de más de la mitad de los casos de demencia
las lesiones patológicas características se circunscriben en la fase inicial a
ciertas áreas específicas del cerebro, pero con el deterioro progresivo de la
memoria y de otras funciones cerebrales, se diseminan por el resto de la
corteza.
Ahora bien qué podemos hacer con un paciente que presenta esta enfermedad a
partir de la Homeopatía. Mucho es lo que podemos lograr si se lo trata cuanto
antes. Le podemos en esas condiciones ofrecer una mejor calidad de vida y con
ello se mejora en ambiente familiar en el cual vive el paciente.
Hace 6 años se presentaron en mi consultorio dos personas adultas acompañado a
una paciente con demencia vascular, totalmente desaliñada pese al esmero de
sus familiares, callada, desorientada totalmente en tiempo y espacio y que
apenas a duras penas balbuceaba algunas palabras incongruentes. Por supuesto
que recibía medicación psiquiátrica correctamente indicada. Luego del examen
de la enferma les expliqué a sus hijas que si bien el cuadro era grave
intentaríamos ayudarla con medicación homeopática sin suspender lo que estaba
tomando indicado por el psiquiatra. Recordé en esos instantes las sabias
palabras del Profesor Dr. Francisco X. Eizayaga en respuesta a una pregunta
que le hice hace muchos años en plena etapa de perfeccionamiento ante un caso
lesional muy grave: “dígame Dr. Para qué medicaremos en este caso con una
lesión cerebral de esta naturaleza? El Maestro sabiamente respondió: vea Dr.
Con la homeopatía uno no puede asegurar qué puede pasar. De ninguna manera no
podemos alentar a los familiares o prometerles una cura o un resultado óptimo,
pero le puedo asegurar que si existen aunque sean unas pocas fibras cerebrales
íntegras algo podemos lograr.” Muy grande fue mi sorpresa cuando a los 3 meses
el paciente experimentó una notable mejoría que le permitió tener otro tipo de
vida.
Pensando en ello mediqué a mi paciente de acuerdo a lo aprendido con mi
Maestro al que siempre tengo presente. También para mí fue la sorpresa cuando
la enferma se presentó perfectamente alineada casi coqueta y se explayaba
correctamente. Ahora hasta podía llevar a cabo varias tareas de la casa y si
bien no se llegó a su curación, como era lógico de pensar, ya no estaba
prisionera de ese cuadro deteriorante que la llevaría a su internación en un
lugar especializado. Ahora vive con su hermano y tiene una vida social
aceptable viéndose frecuentemente por estas dos hijas que con todo el amor
intentaron ayudar a su madre con otro tipo de medicina.