
LADY... M
es una perrita de casi ocho años, mestiza, de talla pequeña y de color
indefinido entre negro y marrón. Consulta por una "dermatitis alérgica" que
tiene "desde siempre" con mucho prurito en la piel, caída de pelo a mechones,
seborrea que le produce un insoportable "olor a perro" y vómitos más o menos
periódicos, (una o dos veces por mes). Sus deposiciones con muy irregulares,
presentando frecuentemente episodios de diarrea. Le dan casi rutinariamente
cynarex con las comidas, lo bañan con dermoxil (que agrava su piel) y había sido
tratada con corticoides en varias oportunidades. En el momento de la consulta
estaba decaída y en la inspección se constató la presencia de una catarata con
luxación de cristalino, en el ojo derecho.
Uno de los aspectos más llamativos de Lady fue "su dieta": su comida habitual
era solo carne, pero además "picaba" lo que hubiera! Le encantaba el café con
leche, comía tierra de las macetas, fiambres grasosos (salame picado grueso) y
la enloquecían las comidas condimentadas, las empanadas y la comida china! Todas
estas cosas se las daban sus dueños pensando honestamente que "un pedacito así
de chiquito no le iba a hacer daño", o ella misma se ingeniaba para
encontrarlas.
De su historia también eran notables sus pseudopreñeces (embarazos psicológicos)
y los trastornos leves aparecidos luego de vacunarla ("había quedado alterada y
decaída por unos días"). Era friolenta y poseía muy buen oído ("oye cualquier
ruido"). Era muy asustadiza, presentando temor a los ruidos en la calle, las
tormentas con y sin truenos e incluso, se alteraba ante la proximidad de las
mismas, adoptando actitudes tales como "revolcarse panza arriba". También era
algo celosa, afectuosa y sólo si tocaban su comida era posible que se irritara
momentáneamente. Esto mismo sucedía a veces cuando le hablaban "con cariño".
Seleccionando los siguientes síntomas:
· Asustadiza
· Temor a ruidos
· Temor a tormentas
· Agravación por el frío
· Deseo de condimentos
· Deseo de salados.
A los que
se sumaron dos datos importantes de su biografía como sus erupciones suprimidas
(con los corticoides) y sus trastornos luego de una vacunación, se prescribió
Sulphur 30 en glóbulos, hasta lograr alguna modificación en su estado. Además-
dato fundamental- se indicó una dieta equilibrada en proteínas, hidratos y
grasas con la expresa prohibición de incurrir en transgresiones alimenticias.
Con la homeopatía muchas veces logramos modificar las respuestas exageradas del
terreno, algo así como "descargar un revólver" cargado en este caso de
hipersensibilidad. Pero también es cierto que pocas veces tenemos la certeza
absoluta de haberlo logrado totalmente. Por lo mismo es necesario, "evitar
apretar el gatillo" o sea, en este caso, es imperioso impedir la incorporación
de alimentos agresivos.
Lady volvió al consultorio a los 5 meses de haber tomado Sulphur 30 sólo 10
días. Su estado general era muy bueno, con su piel casi totalmente normalizada,
abundante y lustroso manto. Ahora " se rasca como cualquier perro pero no se
lastima", aceptó muy bien el cambio de dieta y lo más importante: ha mejorado,
casi desaparecido, su inquietud antes las tormentas y "sus reacciones de temor o
sobresaltos" ante los truenos o ruidos de la calle han disminuido. No volvió a
vomitar ni presentó diarrea en estos cinco meses.
No siempre la cosa es tan fácil ni tan clara. Los famosos "problemas de piel"
son en su mayoría un hueso duro de pelar. Malos hábitos alimenticios, hábitat
inadecuado, poco ejercicio, higiene exagerada (él célebre olor a perro es normal
para el perro, aunque a veces hiera nuestra sensibilidad olfatoria) y las
pulgas, son algunas de las causas o noxas iniciadoras de muchas enfermedades
cutáneas. Necesitan un enfoque a la vez profundo y amplio que permita corregir
lo corregible y lograr un nuevo equilibrio, que deberá ser integral y no sólo de
su piel y pelaje.