CURARSE DESDE EL PRINCIPIO
Dra. Ruth Faingold
El primer parágrafo del Organón de la medicina dice:
La única y elevada misión del médico es la de establecer la salud de los enfermos, que es lo que se llama: curar.
Estos conceptos son muy importantes no sólo para el médico sino también para el paciente, dado que ambos en algún momento, corren el riesgo de desviar el camino, perdiéndose en el gran laberinto de atender a: "como se llama la enfermedad" y así, entrar en un sin número de estudios complicados que no conducen a respuestas útiles.
Esto no significa que no hay que diagnosticar pero muchas veces los diagnósticos llevan a considerar al cuerpo humano como un conjunto de poleas, tornillos y ruedas que deben funcionar todas para bien para que el todo, este bien.
La última manifestación del estado de enfermedad, es la enfermedad con sus signos y síntomas pero, detrás de ese estado hay otro desorden, un caos mucho mayor y de mucho tiempo atrás, una desarmonía energética que finalmente y como última progresión, se instala en nuestro cuerpo físico.
El primer estado de enfermedad es energético, es una desarmonía inexplicable, en la que el paciente se siente mal, ya no es el mismo,, algo pasa en él.
¿Qué tengo doctor?
Si fuéramos médicos convencionales, palmearíamos la espalda del paciente y diríamos: "Nada mi amigo, son nervios" o bien podemos decir académica y fríamente: "Vamos a estudiarlo"
Sin embargo, los verdaderos estudiosos del método homeopático, conocemos que siempre hay un estado desarmónico en el paciente, que aún su enfermedad está oculta, que no tiene nombre pera ya está instalada y en plena actividad. Pronto dará su nombre y localización específica.
Dicho esto, surgirá en algunos lectores la reflexión de que la Homeopatía es preventiva.
Sí, lo es.
Pero he estado hablando más que nada sobre la curación, de tratar al paciente, aún cuando los síntomas no son claros para el observador, ni para el que los vive.
Este es el secreto máximo de la Homeopatía, rearmonizar, reordenar, no de lo manifiesto sino desde lo no manifiesto.