TERAPIA CRANEOSACRA

Por la Lic. Patricia V. Snaiderman

 

 

La Terapia Cráneo-Sacra (TCS) es un método no invasivo, suave y profundo que consiste en aplicar una leve presión con las manos sobre el cuerpo con el objetivo de poner en funcionamiento los procesos naturales de autocuración reestableciendo el equilibrio psicosomático.

John E. Upledger fue el pionero en desarrollar la terapia osteopática cráneo sacra realizando estudios de investigación entre los años 1975 y 1983 en la Universidad de Michigan.                                                                                                                          Por otro lado el Dr. Sutherland descubrió que existe en el ser humano  un principio inteligente y autosanador, como potencia energética o fuerza vital que le llamó “Aliento de Vida”.
A través de las manos del terapeuta se accede al Sistema Cráneo Sacro (SCS) que está íntimamente relacionado con los sistemas nervioso, músculo esquelético, vascular, endócrino y respiratorio. 

El terapeuta interpreta el ritmo del SCS en diferentes partes del cuerpo, recibiendo información de las posibles restricciones de los tejidos.  Estos puntos de tensión alteran el normal funcionamiento de los tejidos corporales y la suma de los mismos trae aparejado verdaderos desajustes tanto en la salud física como mental.

A través de la Terapia Cráneo-Sacra trataremos de normalizar las estructuras fisiológicas del cráneo, columna vertebral, sacro-cóccix y de todo el cuerpo.

El terapeuta debe tener conocimiento de las articulaciones de la bóveda craneal, del rostro y del sacro, del sistema de membranas craneales y del sistema circulatorio y muscular.  Debe ser sensible a la fluctuación del LCR (Líquido Cefalorraquídeo) a través de todo el cuerpo, esta bomba hidráulica de LCR debería funcionar correctamente por todo el organismo con lo cual a través de suaves toques trabajaremos para reestablecer el equilibrio perdido.                                                                                     El SCS se basa en la existencia, detectable, de un ritmo cíclico, de expansión-contracción que tiene su origen en el Sistema Nervioso Central (encéfalo y médula espinal), éste está protegido por un líquido amortiguador (líquido cefalorraquídeo). A través de este líquido se transmite un bombeo rítmico que circula desde el cráneo hasta el sacro recorriendo la columna vertebral y, gracias a un sistema de red (sistema fascial), llega también a todo el cuerpo.                                                                                     Cada órgano o tejido de nuestro cuerpo ocupa un espacio y dispone de cierta movilidad o vibración.  Este aspecto denota salud y vitalidad.  Cuando hay falta de movilidad de estas estructuras es porque existe restricción de la membrana o fascia que las recubre, se tensan y esclerosan apretando a la víscera y dificultando su función.                           Causas como traumatismos físicos, defectos posturales y estrés emocional entre otros bloquean y tensan las fascias.                                                                                           El SCS es un sistema fundamental en el cuerpo humano ya que por el pasa casi toda la información nerviosa.  Podríamos decir que aquí se encuentra los niveles mental, emocional y espiritual del ser humano.

Beneficios de la TCS

Esta metodología de tratamiento está indicada en bebés, embarazadas, niños y adultos y ha demostrado aliviar una gran variedad de trastornos como:

Se recomienda como tratamiento preventivo ya que mejora el sistema inmunológico y aporta mayor equilibrio físico y mental.

Este tratamiento puede combinarse con otras técnicas terapéuticas como la RPG (Reeducación Postural Global) y la Osteopatía, entre otras.