Tos convulsiva o  Coqueluche

 

Dr. Raúl Sanz

Miembro de la Asociación Médica Homeopática Argentina

Miembro Titular de la Academia Iberoamericana de Medicina Biológica y Odontoestomatologia

Diplomado en Salud Publica

www.homeopatia-ayurveda.com

 

Es una infección de las vías respiratorias, producida por la bacteria Bordetella pertussis, que produce crisis intensas de tos difíciles de tratar y que puede producir complicaciones respiratorias y neurológicas graves .

Se inicia con signos respiratorios leves similares a los de un resfrío y progresa a tos en crisis que pueden durar varios segundos causando gran angustia y sensación de muerte por asfixia a los niños enfermos. Frecuentemente estas crisis producen vómitos y cianosis y en los casos intensos se producen hemorragias en la cara en forma de pintas sanguinolentas y en las conjuntivas oculares con hinchazón de los ojos.

 En los niños menores de 3 meses, más que las crisis de tos pueden presentarse en forma de apneas o períodos sin respiración, con ausencia de las crisis de tos típica de los mayores. La fiebre habitualmente es rara y las crisis van en aumento desde la primera semana haciéndose más intensas en la segunda y tercera semana después de su inicio, para luego iniciar su disminución en frecuencia e intensidad. Los niños mayores y adultos tienen síntomas atípicos con tos persistente e irritativa y prolongada como única molestia. La enfermedad clásicamente puede durar de 6 a 10 semanas.

Las complicaciones más frecuentes se presentan en los niños menores de 1 año y son: neumonías (22%), convulsiones (3%), encefalitis (1%) y muertes (0.3% en niños de 2 años a 6 meses y 1.3% en el primer mes de vida). Si comparamos esta enfermedad con la meningitis bacteriana, su gravedad y mortalidad, así como las secuelas que puede ocasionar son comparables, sin que se le de la importancia que se da a la meningitis bacteriana.

Esta enfermedad es especialmente grave en los niños bajo los 6 meses de vida, en niños no vacunados y en aquellos que han sido prematuros.

Si recordamos que la primera vacuna contra esta enfermedad se coloca a los 2 meses de edad y al segunda a los 4 meses, la posibilidad de enfermedad grave se da con mayor frecuencia a estas edades.

Las razones de porque esta enfermedad se mantiene, pese a la vacunación masiva contra ella e independientemente del buen cumplimiento de los planes estatales de vacunación, no esta bien clara aún. De hecho la vacuna se le considera una mala vacuna, y la razón de que se repita en al menos 5 oportunidades durante la infancia es una consecuencia de ello. La inmunidad no es total y aparentemente es transitoria, reapareciendo sujetos susceptibles a la enfermedad en la adolescencia y adultez. Estos sujetos serían los responsables de mantener la enfermedad y transmitirla a los recién nacidos y lactantes antes de que sean vacunados.

Tratamiento desde la medicina tradicional

El tratamiento con antibióticos no impide la progresión y evolución de la enfermedad, pero evita el contagio en los susceptibles después del 5 a 6 día de tratamiento. El periodo de incubación es de 6 a 20 días, habitualmente 7 a 10 días

Los niños menores de 6 meses deben ser hospitalizados y aquellos que no han recibido ninguna vacuna debieran ingresar a una Unidad de Cuidados Intermedios o Intensivos si el niño presenta tos en crisis con cianosis o apneas o encefalitis o bronconeumonía. Es frecuente que estos niños deban ser monitorizados, necesiten oxigeno en forma preventiva y los más graves deben ser conectados a un ventilador mecánico. Muchos de ellos deben alimentarse con sonda dado el peligro que significa la aspiración de alimentos hacia el pulmón cuando las crisis se producen durante la alimentación del niño.

Tratamiento homeopático:

Es sumamente eficaz, reduce el número y los accesos de tos y evita  las complicaciones. (Se puede acompañar con antibióticos, sueros, interacción etc. si el caso lo requiere, depende del momento evolutivo de la enfermedad en el que llega a la consulta)

Como la vacunación no produce una inmunidad absoluta, es que los niños vacunados pueden tener luego formas atípicas que con los medicamentos homeopáticos bien prescriptos se corrige

Seguidamente daré algunos ejemplos de medicamentos homeopáticos que son prescriptos de acuerdo a los síntomas que presenta el paciente en cada caso en particular, estos pacientes no deben  automedicarse, siempre consultar al medico dada la importancia de esta enfermedad:

En los primeros días o periodo de invasión, donde los sintomas son tos seca, algo de coriza nasal, y una pequeña fiebre los medicamentos mas comúnmente indicados son: Belladonna, ipeca y sulphur.

En el periodo de estado con quintas de tos espasmódica los medicamentos drosera y cocus cactis seguramente serán los preferidos.

En el periodo de resolución donde la tos es violenta, sofocante, acompañada generalmente con volmitos de flemas, corallium rubrum, Kali bicromicum y pulsatilla lo aliviara,

En las complicaciones de la tos convulsa:

Las bronquitis ceden con bryonia y antimoniun tartaricum generalmente

 Las tendencias convulsivas  (que generalmente preceden a una encefalitis grave), que es ortra complicación posible se trataran seguramente con Cuprum o con mephitis

Los tics coqueluchoides que son accesos de tos espasmodica, que quedan como secuelas pertussinum y drossera solucionara el problema

 

Ahora lo sabes tu decides