COLESTEROL
(Nota de la redacción)
Las grandes empresas farmacéuticas fueron una atracción para los grandes inversores.
Es justo pensar que los laboratorios, iniciados en producir medicamentos para alivio de sus semejantes con lógicas y normales ganancias, se hayan visto atropellados, influenciados y hasta dominados por los grandes inversores que incorporaron a su industria.
Los inversores no son científicos, sólo les interesa lo rentable.
No los juzgamos ni condenamos, porque el ser humano a veces cae en "estados" que él mismo no puede dominar. Tendrían que tratarse homeopáticamente para salir de ese "estado".
En la Homeopatía no hay juicios ni condenas, sólo respeto por los distintos “estados” patológicos, físicos y mentales.
Tal vez por influencia de estos inversores se desarrolló el método de propagar el miedo para, en forma simultánea, promocionar un "nuevo" medicamento salvador.
Hemos publicado varios artículos sobre este tema promotor de ventas.
Más allá de toda polémica, no aceptamos que los laboratorios y los médicos que emplean sus remedios, se "dedican" a destruir personas.
Así que no estamos contra los laboratorios ni contra los médicos alópatas.
Nos dedicamos a alertar y clarificar a nuestros lectores, sobre esta peligrosa situación científica - inversora.
La palabra colesterol y temor, ya están instaladas en el hombre común pero, el hombre “común” debe saber que la presencia de colesterol en el organismo es natural y necesaria.
Y el problema no está en si es "alto" o "bajo", lo importante es que no sedimente y obstruya el flujo humoral.
Así que es un error hacerlo disminuir artificiosamente, sin tocar las causas.
Porque si en unos se deposita y en otros no, tiene que existir una causa especifica que en unos está y en otros no. No cualquiera padece estos efectos.
La causa es la predisposición, a padecer este efecto.
Y la Homeopatía, esta capacitada para lograr la modificación de la predisposición causal.
Sin dejar de lado los beneficios de una sana alimentación.
Hoy, una tan afamada industria farmacéutica como la Bayer, sufre las consecuencias de las ambiciones desmedidas, y los pacientes también. En Agosto del 2001 Bayer tuvo que retirar su medicamento Baycol Lipobay debido a que más de 50 personas fallecieron por tomarlo y más de 6 millones de pacientes quedaron expuestos a los peligros de los efectos secundarios mortales de rabdomiolisis (disolución del tejido muscular).
Las autoridades públicas presentaron demandas penales contra los directivos de esta empresa farmacéutica por imprudencia temeraria, a causa de que estos directivos eran concientes de los efectos secundarios mortales y seguían insistiendo en el aumento de las dosis.