CLIMATERIO


Dra. Nora Alicia Colik


En la vida de la mujer hay diferentes etapas que son críticas.
Hoy nos ocuparemos del climaterio, que es el tiempo en que empiezan las irregularidades menstruales, con alteraciones hormonales que se expresan con síntomas como sofocos o tufaradas, que es calor que sube del estómago hacia arriba hasta la cara, con transpiración, a veces palpitaciones y mucha incomodidad, sequedad vaginal y aumento de peso entre los síntomas más comunes.
Si bien estamos en presencia de un estado fisiológico, dependerá de cómo lo vive la paciente si lo catalogamos como patológico o no. Si la altera mucho, si le impide trabajar o relacionarse socialmente y si la avergüenza el aspecto que presenta en el momento de la tufarada con necesidad de abanicarse, sintiendo la transpiración que la inunda, dándose cuenta de su nivel de irritabilidad, entonces deberá ser tratada.
Cuando una paciente viene a la consulta homeopática con este cuadro nosológico, si bien le daremos importancia a esta sintomatología, no olvidaremos que estos son sólo síntomas locales modalizados del cuadro general que es la totalidad del paciente, su forma de sentir, pensar y enfrentarse a la vida.
Estos síntomas perimenopáusicos nos ayudarán a discernir entre un medicamento u otro cuando vamos a recetar a la paciente, porque su forma de entrar y transcurrir el climaterio concordará con el remedio que pensamos darle, por ejemplo;
Sofocos con transpiración caliente, con cara roja, en mujeres locuaces, desconfiadas, celosas, que se agravan durmiendo o después de dormir, que necesitan aflojarse la ropa porque no la toleran especialmente en el cuello, todos estos síntomas nos hablan de un remedio. Que será diferente al de otras pacientes que presenten estas oleadas de calor pero con sensación de desfallecimiento, con escalofríos, como si las salpicasen con agua caliente, Estas oleadas vendrán acompañadas de sensación de presión hacia abajo, como si todo el contenido pélvico se saliera hacia fuera, en pacientes poco demostrativas en relación a sus afectos, que desean estar solas, tristes, indiferentes al placer, con miedo a la pobreza, meticulosas, friolentas que mejoran con la danza.
En cambio otras pacientes nos referirán las oleadas de calor con sudores, cara roja y acalorada con debilidad y temblor interno, con hemorragias de sangre negra, describiéndose en su carácter como apuradas, impacientes, que se le nota en sus movimientos, cuando camina, come, escribe, en sus ocupaciones siente que no puede hacer las cosas lo suficientemente rápido, asustadizo con ansiedad por el futuro.
Estudiando y uniendo los síntomas caracterológicos con estos síntomas locales modalizados, daremos a la paciente el remedio único para ella, para su forma de ser, y la paciente verá que no sólo la sintomatología perimenopáusica irá disminuyendo sino que también los sentimientos profundos irán transformándose hasta llegar a sentir un equilibrio emocional, psíquico y físico, pudiendo transitar esta etapa sin ningún problema, como debe ser.