CLIMATERIO: VERDAD Y MITO

 

DR FERNANDO SOLOETA

 

 

Si bien climaterio y menopausia son términos semejantes, el primero refleja los cambios previos que sufre la mujer antes y después de la menopausia, y el segundo a la ultima menstruación. Alrededor de los 50 años acontece la última menstruación, aunque toda mujer mayor de 40 años que no menstrua por 6  o 12 meses entra en la misma categoría. El climaterio puede ser un pasaje sin alteración alguna o con grandes alteraciones orgánicas y emocionales propias del descenso de los estrógenos y aumento de hormonas hipofisiarias como LH Y FSH. La irregularidad menstrual es muy característica donde la ausencia de ciclos por 4 o 6 meses puede alternarse con su reaparición, o cambios francos  en la cantidad y frecuencia. Es común que las “perdidas” oscilen entre meses y 3-4 años, donde la mujer debe ser   controlada con ecografías transvaginales y dosaje de FSH para evaluar la necesidad o no de anticonceptivos y estado del útero.  El sangrado puede ser escaso o  muy abundante, pero propios del disbalance hormonal. Los Calores o sofocones suelen ser muy molestos tanto de día como de noche, incluso interrumpiendo el sueño, con o sin transpiración. Los síntomas de disfunción  genitourinaria  dan  dolor y molestias en las relaciones sexuales, sequedad vaginal, prurito, incontinencia e incluso cistitis a repetición. El metabolismo también puede verse alterado con un aumento del peso con o sin mayor avidez por las comidas. Es común que  síntomas incipientes o marcados de artritis o artrosis aparezcan. La osteopenia u osteoporosis es otro fantasma creado entre las mujeres, capaz de generar diversos tratamientos con resultado incierto.     El estado general también  queda comprometido cuando al insomnio o dificultad para conciliar el sueño se agregan el cansancio, irritabilidad, dificultad para concentrarse y depresión.

Hasta hace pocos años las mujeres que consultaban por síntomas intensos y molestos eran medicadas con la conocida “Terapia de reemplazo hormonal” pero los riesgos de cáncer de mama, de endometrio, de enfermedad trombo embolica, como así también el riesgo de aumentar los triglicéridos y enfermedad coronaria obligaron a los médicos a desaconsejarla luego de 3O años de ser utilizada en forma masiva. Los cólicos biliares fueron otros de los desagradables eventos de tal tratamiento hormonal.

Los médicos homeópatas rara vez hemos utilizado o aceptado el uso de hormonas, ni de antidepresivos para el tratamiento de estas disfunciones en esta etapa dela vida. Veamos sucintamente como puede expresar y vivir  una mujer este periodo:

 

 

MMB, es una mujer de 55 años que consulto a los 48 años por menstruaciones irregulares, con “sofocos con calores”, dificultad para dormir, aumento del apetito, ansiedad,  e irritabilidad. Se siente mal desde que despierta con ojos hinchados, embotamiento y dolor cervical. Es una mujer muy sensible a las injusticias que vive en relación a problemas familiares y vive con bronca y dolor contenidos desde hace años. Mortificada y llena de preocupaciones no deja de hacerse cargo de sus hijos ni del  movimiento de la casa. Ante este cuadro, mas su deseo por café que le agrava el insomnio, le prescribo NUX VOMICA en distintas potencias. Luego de haber llegado a la potencia 90LM refiere estar mas tranquila, sin problemas para dormir, excepto si toma café de noche, sin más calores, ni dificultades por la mañana al despertar. En el transcurso del tratamiento aparecieron sequedad vaginal, y dolores articulares con signos de artrosis que cedieron completamente a lo largo del tratamiento. Reconoce que el medicamento le da fuerzas para hacer caminatas y bajar de peso aunque se queja últimamente   de falta de memoria. A veces el tratamiento resuelve problemas puntuales y pueden aparecer otros propios de la edad que pueden resolverse sin mayores dificultades a lo largo del tratamiento