INFECCIÓN GENITAL POR CLAMYDIA TRACOMATIS

Dra. Norma E. Pereyra

 

 

 

Infección provocada por una bacteria: Clamydia Trachomatis, parásito intracelular obligado.
Se transmite durante una relación sexual oral, vaginal o rectal sin protección.
 

C. trachomatis: tiene un espectro de enfermedades amplio. Hasta hace poco se creía que sólo causaba el tracoma, enfermedad ocular que produce ceguera. También puede causar oftalmía neonatal (grave). Es causa también del linfogranuloma venéreo, rara enfermedad de transmisión sexual crónica que puede destruir los genitales. En el sitio de inoculación de la enfermedad aparece una úlcera genital o anal poco evidente que cura en froma rápida y sin cicatrización. Luego aparecen los ganglios linfáticos regionales aumentados de tamaño, que se fistulizan y supuran. Luego se fibrosan. Las lesiones ulcerativas también van a la fibrosis, y es habitual que aparezcan estrecheces en el recto, la vagina y la uretra. 
La Clamydia trachomatis es la causa de una de las ITS (Infecciones de Transmisión Sexual) más comunes, tanto en el hombre como en la mujer. Generalmente cursa como una infección asintomática. No es raro encontrar esta enfermedad en las adolescentes.
La Clamydia trachomatis tiene un espectro de enfermedades amplio. Hasta hace poco se creía que sólo causaba el tracoma, enfermedad ocular que produce ceguera. También puede causar oftalmía neonatal (grave): conjuntivitis de inclusión, y conjuntivitis oculoglandular. Es causa también del linfogranuloma venéreo, rara enfermedad de transmisión sexual crónica que puede destruir los genitales. En el sitio de inoculación de la enfermedad aparece una úlcera genital o anal poco evidente que cura en froma rápida y sin cicatrización. Luego aparecen los ganglios linfáticos regionales aumentados de tamaño, que se fistulizan y supuran. Luego se fibrosan. Las lesiones ulcerativas también van a la fibrosis, y es habitual que aparezcan estrecheces en el recto, la vagina y la uretra. 

Actualmente la C. trachomatis es causa en la mujer de: cervicits, salpingitis aguda, uretritis, fiebre postparto, endometritis, neoplasia cervical, perihepatitis, sindrome de Reiter, muerte fetal intrauterina.
En el recién nacido y el lactante es causa de: oftalmía neonatal, neumonía y otitis media.

 

La infección por Clamydia es una enfermedad prevalente en la actualidad. Es 2½ veces más común que la blenorragia. Las bacterias pertenecientes al género Clamydia constituyen uno de los grupos de microorganismos más difundidos y prevalentes como causa de infecciones diversas, del tracto genital, respiratorio y ocular.

ALTAMENTE CONTAGIOSA.

Tanto en el hombre como en la mujer no produce muchos síntomas. Tiene un período de incubación de 8 a 15 días. Los síntomas aparecen entre 1 y 3 semanas después de la infección.
En la mujer puede aparecer flujo inespecífico, blanquecino, filante, con poco ardor; dolor abdominal o de espalda durante una relación sexual. Si la puerta de entrada del germen es el ano, pueden aparecer fisuras y secreciones. No obstante, el 80% de las mujeres afectadas no presentan los síntomas adecuados que las obliguen a buscar atención médica, y hasta en el 40% no se observa en el examen físico ninguna anormalidad macroscópica en el cuello del útero. 
En el hombre ardor al orinar o disuria (dolor). Al igual que la gonococcia, si no se la trata, en la mujer asciende la infección a los órganos intrapelvianos, provocando la enfermedad inflamatoria pelviana, atacando las trompas de Falopìo y puede ser causa de esterilidad también. En el hombre, si no se trata, también asciende a los conductos deferentes y a las vesículas seminales, provocando esterilidad.  La bacteria se detecta mediante cultivos de flujo.
 

 

SINTOMATOLOGÍA EN EL HOMBRE:

Un 50 % de los hombres infectados no presentan síntomas. La Chlamydia trachomatis (primera en frecuencia) y la Neisseria gonorrhoeae (blenorragia) son los responsables de la mayoría de los casos de epididimitis en menores de 35 años.  

 

 

SINTOMATOLOGÍA EN LA MUJER:

Un 75% de las mujeres infectadas son asintomáticas. El 40% de las mujeres con infección no tratada por Chlamydia desarrollará EPI (Enfermedad Pelviana Inflamatoria).
Generlamente NO produce síntomas específicos, pero se puede llegar a aislarse el germen en el 60-70% de las mujeres:

§  Bartholinitis (inflamación de la glándula de Bartholino vulvar).

§  Endocervicitis: es la localización más común en la mujer (inflamación del interior del cuello del útero). Es la manifestación clínica más frecuente. Pero no existe sintomatología específica que pueda hacer sospechar la infección. 

§  Secreción mucopurulenta: ante la presencia de flujo vaginal amarillento de debe consultar.

ASOCIACIÓN CON GONOCOCO EN EL 50% DE LOS CASOS.

DURANTE EL EMBARAZO la infección no tratada puede producir rotura prematura de membranas ovulares, con la consiguiente infección del feto. También puede producir parto prematuro, aborto espontáneo, corioamnionitis, retardo de crecimiento intrauterino, bajo peso al nacer. Infecciones maternas postparto, postcesárea o postaborto: endomiometritis.
Como ocurre con el gonococo, la infección del feto se produce por transmisión vertical durante el pasaje del feto por el canal del parto, o por vía ascendente a través de las membranas ovulars. NO OLVIDAR QUE HAY PORTADORAS ASINTOMÁTICAS que pueden contagiar. El riesgo de adquirir la infección para el bebé, es del 60 al 70%.
Mientras que las cepas oculogenitales de C. trachomatis implican claros riesgos para el neonato, su efecto sobre el feto es incierto. Pero ya hemos visto los efectos que puede producir durante el embarazo. Se cree que la vía de ingreso primaria en el feto son los ojos, con la diseminación posterior hacia la nasofaringe a través de los conductos lagrimales, y desde allí hacia el árbol bronquial o hacia el oído medio. Los lactantes eliminan microorganismos desde el tracto respiratorio durante alrededor de un año.
El RN se infecta por aspiración de las secreciones al atravesar el canal del parto. O bien, si nace por cesárea, a través de la vía ascendente vaginal hacia el útero si se produjo la rotura prematura de las membranas:

o    Nasofaringitis

o    Neumonía o neumonitis

o    Vaginitis en las niñas

o    Otits media serosa

o    Infecciones oculares:

§  Conjuntivitis de inclusión infantil purulenta

§  Tracoma (ceguera)

DIAGNÓSTICO:  

El diagnóstico de las enfermedades causadas por Clamydias es difícil clínicamente. Se realiza un hisopado de vagina o de pene y se analiza. También mediante un análisis de orina. Si la sospecha clínica es alta, se pueden hacer tratamientos empíricos. No olvidar que esta enfermedad puede estar asociada a otras ITS: blenorragia, sífilis, herpes genital, HIV.
El advenimiento de las técnicas de amplificación genética para la identificación de microorganismos constituyó un avance importante en el diagnóstico de las infecciones genitales por C. trachomatis. La PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa) y la LCR (reacción en cadena de la ligasa) tienen una especificidad del 100%, y una sensibilidad de más del 95%, y son mejores que el aislamiento del microorganismo mediante cultivo celular. Son reacciones muy caras, y por lo tanto en países subdesarrollados no se usan de rutina.

MUJERES CON RIESGO DE INFECCIÓN GENITAL POR CLAMYDIAS

Se justifica el tratamiento presuntivo en ausencia de una prueba diagnóstica de laboratorio altamente confiable.

EN CASO DE ESTERILIDAD O DE INFERTILIDAD, AMBOS MIEMBROS DE LA PAREJA DEBEN SER ESTUDIADOS CON LOS CULTIVOS PERTINENTES (orina-semen en el hombre, orina-flujo en la mujer).

TRATAMIENTO

A falta de técnicas diagnósticas de laboratorio con cuidadosa exactitud, se aconseja emplear las etrategias de tratamiento presuntivo respaldadas por los CDC (Centers for Disease Control) en las pacientes que están expuestas a mayor riesgo. 
Desde la alopatía es muy amplio el espectro de antimicrobianos que se pueden utilizar para el tratamiento de la clamydia, y son muchas las propuestas terapéuticas sugeridas.  

Sin tratamiento, tanto hombres como mujeres pueden desarrollar artritis con los años (al igual que la gonococia).
Se recomienda NO mantener relaciones sexuales durante el tratamiento (ni con preservativo).

PREVENCIÓN:

Se debe basar en el incremento del grado de sospecha por parte de los tocoginecólogos, los urólogos y de los médicos dedicados al tratamiento de las Infecciones de Transmisión Sexual.
Se recomiendan cuatro estrategias fundamentales para el control y prevención de la infección por C. trachomatis:

o Educación de las personas con riesgo de adquirir la infección.
o Detección de personas infectadas asintomáticas y sintomáticas.
o Diagnóstico y tratamiento de las personas infectadas.
o Evaluación, asesoramiento y tratamiento de las parejas sexuales de la persona infectada.

Se recomienda el uso del preservativo como preventivo de ITS y HIV.

 

HOMEOPATÍA:

Cuando un paciente está tratado con HOMEOPATÍA tiene su sistema inmunitario en perfectas condiciones como para enfermar lo menos posible. El sistema inmunitario es a lo que se denomina vulgarmente "las defensas", y en HOMEOPATÍA “energía vital”. Además de un buen tratamiento homeopático, es necesario tener una vida sana, no promiscua, respetando al cuerpo de uno y al de los otros. 
Cada ser humano es único e irrepetible, no hay otro igual. Por eso el remedio único homeopático que le corresponde a ese paciente lo va a poner en condiciones inmunológicas de bienestar y de armonía con él mismo y con el medio que lo rodea. Esto va a favorecer la NO necesidad de tratamiento antibiótico, debido a que el propio organismo va a encontrar la directriz de su propia curación.
El tratamiento homeopático es también importantísimo para evitar las infecciones recurrentes, ya que si inmunológicamente está en condiciones, no tiene por qué volverse a enfermar. Desde el punto de vista alopático, la ciencia se desespera tratando de encontrar por qué recurren algunas infecciones, "a pesar de que los tratamientos antibióticos atacan al germen con todo". Ellos se preguntan por qué hay recurrencia en algunos pacientes y en otros sólo casos esporádicos. La HOMEOPATÍA lo puede explicar bien: algunos pacientes tienen su sistema inmunitario (de defensa) en perfectas condiciones, lo que favorece para que los gérmenes no se instalen ni se hagan patógenos. Otros están inmunológicamente deprimidos, y cualquier bacteria o virus puede colonizarlos y enfermarlos.
Ya lo dijo el Dr. Claude Bernard a fines del siglo XIX: "el germen no es lo importante, lo importante es el terreno". El terreno para la homeopatía es el paciente, único e irrepetible, con su predisposición a enfermar de determinada enfermedad. A esto los Homeópatas lo llamamos: MIASMA. Por ello es necesario muchas veces tratar primero el MIASMA y luego reforzar la energía vital con su remedio único. 

Existen muchos remedios homeopáticos que se pueden utilizar en el caso agudo de la enfermedad. Con estos remedios la gran mayoría de las veces se resuelve la misma sin necesidad de recurrir a antibióticos "para atacar al germen". Son remedios que han sido experimentados en el hombre sano (único experimentador en Homeopatía) y que ha sido probada su eficacia. Al evitar prescribir antibióticos estamos evitando suprimir los síntomas, ya que haciendo esto estamos provocando en el paciente una reacción del organismo, que en corto o largo plazo le producirá una enfermedad más grave y más profunda. Y la supresión se establece alopáticamente con la mayoría de los remedios que suprimen síntomas, tales como todos los "anti" (antinflamatorios, antipruriginosos, antiespasmódicos, antibióticos, etc.).

También los médicos homeópatas tenemos el recurso de otros remedios complementarios, como ser el  autonosode, es decir la "autovacuna homeopática", que se realiza con material extraído de la lesión o de la infección del paciente, pero preparada farmacológicamente bajo las estrictas leyes de la homeopatía: diluído y dinamizado.
Demás está decir que estos son tratamientos no agresivos, no destructivos, y con mejores resultados, a corto y a largo plazo, no son onerosos, y son fáciles de realizar. Y lo más importante de todo, es que se logran evitar las recidivas.