CÁLCULOS RENALES
Dr. Ricardo Gottlieb
Las personas que forman cálculos pueden clasificarse en 3 grupos: aproximadamente la mitad tienen una obstrucción o infección de la vía urinaria, una cuarta parte puede tener una enfermedad metabólica y otra parte hipercalciuria o hiperuricosuria (eliminación aumentada de calcio o ácido úrico por orina).
Uno de los síntomas característicos es el cólico renal, cuando el cálculo obstruye uno o más cálices, la pelvis renal o el uréter; dolor lumbar intenso agónico que puede extenderse a abdomen y genitales y acompañarse con nauseas, vómitos e hinchazón abdominal.
Este síntoma se repite en los pacientes y se lo trata con analgésicos, en algunos casos se realiza la litotricia (destrucción de cálculos).
Otro síntoma frecuente es la infección urinaria a repetición, com micción frecuente, ardor y dolor al orinar y es tratada por la medicina convencional con antibióticos.
Cansados de sufrir estos dolores e infecciones, muchos recurren a la medicina homeopática, porque ella no trata sólo el riñón, como lo hace la alopatía, sino que trata a la persona en su totalidad, que ha hecho una patología urinaria.
Caso clínico 1) : Viviana, de 35 años, concurre a mi consulta el 22/6/2001; con antecedentes de cólicos renales a repetición, dolor de abdomen y nauseas. En la ecografía aparecen 5 cálculos entre 5 a 8 mm. en su riñón derecho y 4 cálculos de 8 a 11mm. en el izquierdo.
Indagando sobre su personalidad, aparece muy responsable, meticulosa con su orden personal, insegura, mandona; al estar nerviosa aprieta los dientes, sobre todo cuando duerme; es sensible e irritable antes de menstruar; tiene temor a la soledad futura y de hablar en público por ser muy tímida. Tiene deseos de comidas dulces al estar ansiosa.
El 15/8/2001- Está más tranquila, menos ansiosa y menos irritable antes de menstruar; menos deseos de dulces y comienza a hacer gimnasia, sin molestias renales.
El 12/3/2002 trae a la consulta una nueva ecografía; se han reducido el tamaño de los cálculos y ha desaparecido uno del riñón izquierdo (que fue eliminado)
Hasta el día de la fecha 10/7/2002 se encuentra equilibrada emocionalmente, con más confianza en sí misma y energía para realizar sus tareas habituales y sin molestias renales a más de un año de su tratamiento homeopático.
Caso clínico 2): Ema, de 75 años, consulta por infección urinaria a repetición, con ardor, dolor y micción frecuente. Ha sido tratada, repetidamente, con antibióticos. Presenta un cálculo en su riñón derecho.
Tiene dolor de su rodilla derecha al darse vuelta en la cama, sufre de hipotiroidismo y diabetes.
Siempre tiene miedo que "algo" le ocurra, es compasiva, sufre mucho por el dolor ajeno. Siente rencor por un tío que le pegaba de chica y nunca lo perdonó.
Tiene grandes deseos de comidas dulces.
Al hablar de su esposo fallecido hace un año y medio, no deja de llorar y dice sentirse desamparada desde entonces.
Inicia el tratamiento homeopático.
Concurre 2 meses después y manifiesta que tiene más fuerzas para realizar las actividades, no tuvo síntomas de infección urinaria ni dolor de su rodilla derecha; más tranquila en general, sin deseos de cosas dulces, no ha pensado en el maltrato de su tío, no llora al hablar de su fallecido marido y se siente más equilibrada emocionalmente.
Si bien los médicos tradicionales, como también los pacientes, se conforman con una mejoría temporaria de los síntomas renales y urinarios, en homeopatía se trata al paciente integralmente, ya que muchos síntomas de cólicos o de infecciones urinarias, aparecen luego de disgustos, stress, ansiedades, depresión, enojos que repercuten en el "talón de Aquiles" de cada persona, es decir en su punto débil, en este caso las vías urinarias. Equilibrando al paciente logramos una curación verdadera.
