OFTALMOPATIA

PERDIDA DE LA VISIÒN DE UN OJO

Dr Nestor Bonomi

 

 

Este es un artículo corto sobre un caso importante y del cual no tuve diagnóstico, porque no lo sabía la enferma, ni su padre que la acompañaba y el especialista aún lo estaba estudiando.

Pero lo único importante era que la joven estaba desesperada y había que trabajar sin diagnóstico clínico.

Se trata de la enfermedad de un ojo, enfermedad nada insignificante para quien la padece. Más aún, es una entidad nomológica, que si bien no pone en peligro la vida del que la sufre, no deja de producir intenso miedo, ante el temor de la pérdida de la vista, que es el sentido que más amamos.

Paciente cuyas siglas son M.G.A. de 22 años, soltera.

Comienzo a atenderla en el mes de Agosto de 1984. Desde hace años padece de miopía pero, de un día para otro empieza a ver nublado con el ojo derecho.  Está muy asustada porque sólo ve sombras. Se atiende rápidamente con un oftalmólogo quien, no arriesga un diagnóstico definitivo, pero le explica que cree que es una alteración del epitelio “pigmentario macular”-

Es, le dijo el especialista, una membrana neo vascular…

Le dice a la paciente que se trata de una enfermedad que se ve en gente de edad avanzada.

Lo extraño es que aparezca en una persona tan joven.

Le aconseja hacer un tratamiento con rayos Laser, cree que con este procedimiento vería mejor. Pero ella prefiere evitarlo y probar con otra medicina.

Esta paciente dice que es de buen carácter pero se enoja con facilidad.

Es poco cariñosa y no puede tolerar la contradicción. No tolera el consuelo porque le hace mal y todos los problemas que tiene los guarda para ella, no comentándolos. Esta muy apenada por lo que le sucede. Lo cual es lógico.

Sus deseos alimenticios manifiesta una gran preferencia por comidas saladas, condimentadas y picantes. Le agradan lasm cosas ácidas y el limón.

Le indico el primer remedio homeopático el 8 de Agosto, vuelve al mes y me confiesa que con el ojo enfermo, el derecho, ve casi como con el izquierdo.

El estudio del oftalmólogo lo corrobora. Vuelve en Octubre del mismo año, es decir, al mes siguiente. Su visión es normal. El oftalmólogo no comprende qué pasó, “tímida, o como ocurre casi siempre, avergonzada de haber recurrido a un homeópata no le dice una palabra.

Doy el alta el 11 de Enero cuando me hace su cuarta y última visita.