MIEDOS

 

 

                                                     Dr Nestor H.Bonomi

 

El joven J.A.R. de 33 años de edad me consulta el 11 de noviembre de 1997 por una cantidad de miedos que comienza a padecer. Empiezo por anotar esos temores para preguntar después qué había pasado en su vida para llegar a este estado: temor a que le pase algo, temor a la enfermedad, temor a la altura, temor al encierro y agrega temor a todo.

Dice que no puede respirar (miedo a la asfixia) que esos miedos aparecen en el estomago y suben, “van para arriba”. Yo no puedo entenderle pero siempre insiste con las mismas palabras: “van para arriba”.

Ha perdido hace 2 años una pierna en un accidente. Se encuentra muy mal por películas que le producen miedos. Miedo cuando ve por televisión cualquier noticioso. Miedo a la multitud, siente también algo raro en su cabeza que no define bien pero que le provoca miedo a enloquecer. Es muy compasivo. Razona perfectamente y fuera de los miedos no puede darme ningún síntoma de carácter.

Siempre dice: solamente tengo miedo, soy solitario y me duele mucho el sufrimiento ajeno.

Sus deseos de comida consisten fundamentalmente en dulces, luego pastas, condimentos y helados.

El mismo día comienzo “a tientas” con el tratamiento ya que en ese estado de terror continuo no se puede dejar al paciente mas tiempo. Vuelve al mes y con gran alegría me dice que esta muy mejorado, mas o menos un noventa por ciento. Se fueron casi todos los miedos. En los meses siguientes sigue la mejoría y en 1998, estando fantástico sólo tiene un miedo: hablar en público.