ALERGIA

 

DR. NESTOR H. BONOMI

 

En Diciembre  de 1979, estando en el campo, me veo en la necesidad de atender a un jovencito de 12 años de edad cuyas iniciales son O.E.

Padecía de un cuadro alérgico consistente en la edematización de toda la cara, incluyendo parpados, labios y nariz. Como esta reacción se repite cada vez mas a menudo, es atendido por varios médicos en repetidas oportunidades durante el ultimo año. De acuerdo a los facultativos, el niño era completamente sano, salvo por supuesto, su susceptibilidad especifica a diversos alergenos”. Que requería dosis cada vez mayores de corticoides. Obviaron lógicamente su cuadro psíquico, del que emanan cantidad de síntomas que por si solos son capaces de persuadirnos  a elegir el remedio curativo del paciente , Es decir en buen romance, que en vez de ser completamente sano , era nada mas y nada menos que completamente enfermo,

Seguro como es óbice, del error del tratamiento sintomático o de la medicina antagónica, me dedico a estudiar homeopáticamente al jovencito, dejando de lado tanto sus edemas como los análisis y estudios efectuados referidos  exclusivamente a su alergia, que en este, como en tantos otros casos, solo sirven para tranquilizar la conciencia de sus padres.

Es así como obtengo una serie de elementos que dejan en claro” que es lo que tengo que curar en este enfermo”.

Callado, muy introvertido, no comenta sus problemas con nadie. Tímido, o tan introvertido que parece tímido. Se concentra con difilcutad. No puede llorar, aun habiendo sido castigado por sus padres.

En su rostro se refleja una pena de la que no habla  ni siquiera aceptar a pasar de mis preguntas, Por supuesto, tomo los síntomas como “pena silenciosa.”

Fuera de todo esto que me permite claramente entrever cual será en medicamento curativo en este caso, me informa que los deseos de comida bien salada, de pescado, de dulces y de pan. Padece aversión por la leche.

Lo medico con el medicamento que le corresponde.

En pocas semanas el cuadro psíquico cambia completamente. Su introversión disminuye en forma notable y es ahora muy conversador.su rictus de pena da paso a una alegría que llama la atención no solo a sus padres, sino también a sus amigos y por supuesto a mi, su cuadro edematoso desaparece  desde las primeras tomas del remedio.

A los pocos días  medico otra vez con una potencia a la 10.000.

En la seguridad de que el proceso de curación se encuentra en marcha, hago un largo paréntesis en la medicación

Pasados varios años, puedo constatar el perfecto equilibrio de su esfera psíquica y la ausencia completa  de alteración patológica funcional y orgánica, lo que es índice evidente de que su fuerza vital ha sido perfectamente estimulada.