ARTROSIS Y HOMEOPATÍA
EL FILÓSOFO DESCARTES
describió el objetivo del mecanismo intrínseco de supervivencia:
"El gran ingeniero del universo ha hecho al hombre
tan perfecto como podía hacerlo,
y no pudo haber inventado un recurso mejor para su preservación
que dotarle de la sensación de percibir dolor".
Dra. Norma Pereyra
La artrosis o artropatía deformante
es una enfermedad degenerativa articular: es la degeneración del cartílago y del
hueso de la articulación. Progresivamente va desapareciendo la función
amortiguadora de las articulaciones, y así las mismas van perdiendo su
movimiento normal. Con el tiempo, todos los tejidos que la rodean (músculos,
tendones) van a sufrir las consecuencias de esta afección degenerativa e
invalidante.
En una articulación normal, el cartílago que está entre los dos huesos de la
misma permite que el movimiento sea suave y que no haya roce entre los huesos.
Dentro de la articulación existe un líquido, llamado líquido sinovial, que la
lubrica.
En la primera fase de la enfermedad se destruye el cartílago. Esto no produce
ninguna sintomatología (dolor). En esta etapa la enfermedad puede ser
reversible. Pero cuando el cartílago se destruye totalmente ya es irreversible.
Afecta más frecuentemente a personas de edad media y a ancianos. Las mujeres se
afectan mucho más que los hombres, pero en ellos la aparición de la enfermedad
suele ser a edad más temprana. Las zonas del cuerpo más afectadas
son: columna lumbar y cervical, caderas, rodillas, articulaciones distales de
los dedos de las manos, articulación proximal del dedo gordo del pie. O bien
puede afectar a articulaciones que han sido dañadas por una enfermedad reumática
previa, por sobrepeso, por alguna infección crónica, por traumatismos, y lo que
es muy importante, por el uso indebido del cuerpo, las malas posturas, por
ejercicios violentos y no controlados por especialistas, lo que va a repercutir
indiscutiblemente en las articulaciones.
Aproximadamente el 70% de las personas mayores de 60 años muestran alguna
alteración radiológica de la enfermedad, pero sólo el 50% presentan
sintomatología.
TIPOS DE ARTROSIS:
· Artrosis degenerativa: es la más frecuente. Se produce por enfermedad degenerativa del cartílago articular que se va desgastando y lesionando progresivamente, hasta llegar a afectar al hueso también (erosión ósea). Se presenta en personas de mediana edad y en mayores.
· Artritis reumatoidea: es un tipo de inflamación de las articulaciones que va destruyendo el cartílago articular. Se pierde la integridad de las articulaciones. Puede darse a cualquier edad, pero es más frecuente entre los 30 y 50 años. Se desconoce la etiología (las causas que la producen).
· Artrosis post-traumática: se produce después de una lesión traumática en una articulación que no se ha curado bien: fractura, lesión de algún ligamento o menisco. Las irregularidades que quedan producen más desgaste de la articulación.
CAUSAS:
Son múltiples, y muchas aparecen juntas en una misma persona.
· Factores hereditarios: sobre todo en la osteoartritis deformante de los nudillos de las manos. Hay una predisposición familiar, y más en las mujeres.· Envejecimiento.
· Obesidad.
· Traumatismos.
· Mal uso de la articulación o exceso de uso: deportistas (tenis, football, paddle, aeróbic), trabajadores que pasan muchas horas forzando alguna articulación (manos, codos, hombros).
· Posiciones defectuosas del cuerpo, y contracturas musculares: las tensiones musculares tironean las articulaciones produciendo defectos en la posición de las mismas.
SINTOMATOLOGÍA:
Los síntomas aparecerán gradual y lentamente.
Uno de los primeros síntomas es el dolor. Generalmente el dolor se va
desarrollando
gradualmente, aunque la aparición súbita también puede ser posible. Aparece al
iniciar la movilización del miembro afectado, y va mejorando a medida que se
pone en movimiento, luego desaparece con el reposo. A medida que progresa la
enfermedad el dolor es casi permanente. Esa articulación, al ir perdiendo
movilidad, ocasiona que los músculos que la rodean se vayan poniendo rígidos, se
contracturen, y esto cada vez produce más dolor. Los cambios de temperatura
ambiente (frío, calor, humedad) también pueden afectar el grado de dolor de la
articulación. En cualquiera de los casos el dolor puede estar acompañado por
hormigueos, sensación de quemazón o adormecimiento.
También pueden escucharse crujidos, y posteriormente aparece la
rigidez de la misma, y los espasmos musculares.
En la artrosis de los dedos de las manos, que suele ser casi siempre bilateral,
a medida que van apareciendo los nódulos en las articulaciones dístales hay una
reacción inflamatoria y un crecimiento anormal del hueso. Cuando la deformación
se completa, suelen desaparecer los dolores, sólo queda el problema
estético.
TRATAMIENTO:
La medicina alopática tradicional
se limita a aliviar el dolor y a mejorar la función articular. Para ello recurre
a analgésicos y antiinflamatorios, infiltraciones locales y también a
corticoides. Pero estos medicamentos no curan, solamente suprimen síntomas,
sumamente perjudicial para el organismo, ya que debido a la supresión,
tarde o temprano aparecerán enfermedades más graves y más profundas.
El uso de corticoides a largo plazo produce efectos secundarios importantes, y
con el tiempo gran deterioro del paciente.
Deben ser corregidos los factores desencadenantes o agravantes.
RECOMENDACIONES: medidas
higiénico-dietéticas para evitar el
sobrepeso. Es muy importante practicar natación, a cualquier edad. NO se
recomienda el reposo absoluto, ni largas caminatas, ni aerobic, ni cargar pesos,
etc.
DEBE EVITARSE LA INMOVILIDAD. Por eso se estimulará al paciente a realizar Trabajo Corporal suave, trabajando las articulaciones, las posturas, la manera de caminar, de sentarse, tomando conciencia de cada articulación que se pone en suave movimiento, con mucho amor y con mucho respeto por el cuerpo.
DEBEN EVITARSE LOS TRATAMIENTOS LOCALES. Lo único que se obtiene mediante ellos es suprimir el síntoma, que reaparecerá a corto o largo plazo.
Fisioterapia: masajes, ultrasonido, diatermia.
Natación: muy recomendable, ya que moviliza todas las articulaciones de una manera suave, plástica, inteligente.
Ducha caliente con sales de baño: muy indicado. Las sales deben dejarse correr por la articulación con el efecto de la ducha de chorro fuerte y caliente. Es un tratamiento muy desinflamatorio.
Ejercicios:
es fundamental, pero con muchísimo cuidado, no cualquier ejercicio ni en
cualquier lugar en donde no conozcan y respeten al cuerpo humano dinámico. Los
ejercicios deben ser suaves, respetando la naturaleza del cuerpo, ya que forzar
alguna articulación es perjudicial, y en lugar de mejorar la artrosis, se
empeora y se acelera la evolución destructiva de la enfermedad. Lo que se debe
conseguir es fortalecer los músculos de la articulación y corregir las posturas
y las rigideces. Para ello, lo más indicado es EL TRABAJO CORPORAL CON
CONCIENTIZACIÓN, en el cual los movimientos son suaves, no sobrecargan a la
articulación, disminuyen el dolor y aceleran la reparación del cartílago,
siempre y cuando no esté totalmente destruído. Lo más indicado sobre esta
técnica es comenzar a practicarla a una edad en que todavía no hay posibilidades
de desarrollar la enfermedad, y tener una continuidad en los años para lograr un
dominio del cuerpo y de las posturas no viciadas.
HOMEOPATÍA:
Es frecuente que las personas refieran sus dolores de columna o de sus extremidades a "la artrosis", pero esto en realidad no es así. Después de una determinada edad, casi todos los individuos padecen de artrosis, muchas veces indolora hasta pasados muchos años. En realidad, lo que pasa con esas personas que se quejan "de dolores" es que a lo largo de toda su vida han hecho una mala utilización de su cuerpo, de sus posturas, de su manera de caminar, de apoyar los pies, de sentarse. Así se van produciendo vicios de postura de las articulaciones, con la consiguiente deformación, tironeamiento de ligamentos y de tendones, contracturas musculares.
Es importante tener mucho cuidado con los tratamientos locales, ya que
los mismos suprimen síntomas, pero con
el tiempo la enfermedad se agrava, y además el paciente no es tratado
como corresponde en forma holística:
NO SE DEBE TRATAR LA ENFERMEDAD SINO EL ENFERMO.
Por ello propongo a LA HOMEOPATÍA UNICISTA, más sana y menos nociva, que trata al paciente en su totalidad, con el remedio de fondo o único, o sea el que le corresponde a ese paciente, único e irrepetible. Esto le va a permitir al mismo encontrar su equilibrio emocional y físico, y estar en paz y en armonía consigo mismo y con el medio que lo rodea.
El remedio homeopático de fondo correctamente indicado aumenta la capacidad del organismo para defenderse o curarse por sí mismo.
En los casos en que el paciente concurre a la consulta homeopática con su enfermedad ya instalada, existe el recurso del remedio homeopático de acción local, el remedio del tropismo de la enfermedad, teniendo en cuenta las modalidades de los síntomas, la forma de presentación de los mismos, los síntomas concomitantes que se agregan a los locales.
LA HOMEOPATÍA UNICISTA es muy útil para retrasar y limitar la evolución de la enfermedad, para aliviar enormemente el dolor, muchas veces para curar. Para darle al paciente una mejor calidad de vida. Para ello es necesario que la consulta al especialista homeópata sea precoz, y no cuando ya hay poco para hacer.
Desde la HOMEOPATÍA se puede hacer preparar alguna pomada a base de remedios puramente homeopáticos para aliviar los dolores.