ARTRITIS REUMATOIDEA
Dr. Jorge A. Casale
Se trata de una inflamación con hinchazón, deformación y dolor de las articulaciones.
Es una enfermedad sistémica predominante en las mujeres, que tiene una evolución crónica, progresiva, deformante e invalidante. Se atribuye su etiología a un factor reumatoideo.
Alopáticamente se le dan varias clasificaciones; atróficas, hipertróficas, la gota, por depósito de ácido úrico sobre el dedo gordo del pié y la psoriásica asociada a esta enfermedad.
Homeopáticamente sabemos que todo proceso crónico tiene su origen en un desorden psicosomático donde la psiquis tiene gran preponderancia sobre lo orgánico y nunca, como en estos casos, está mejor demostrado. En muchos años como homeópata he tratado cantidad de "artritis" y puedo afirmar que detrás de cada una de ellas hay un paciente que arrastra uno o varios sufrimientos morales, generando en ellos un estado de rencor silencioso y mortificación, que termina expresándose en un reumatismo articular.
Cargar con un pasado demasiado pesado nos impide el movimiento.
Relataré dos casos bastante dramáticos, donde se manifiesta con claridad el origen psíquico de esta enfermedad.
El primero trata de una persona de 65 años la cual, al volver de un viaje a Europa (hace 5 años), se encontró que su hijo se había separado y con el embargo de la casa de ella por una garantía que había firmado y no se cumplieron los pagos. Su vida de luchadora ya había sido signada por otras circunstancias dramáticas: pasó largos meses de angustia hasta poder reencontrarse con su hijo, que estuvo en la guerra de las Islas Malvinas.
Después del último episodio, comenzaron a hincharse sus piernas, a perder fuerza en sus manos y a dolerle sus articulaciones.
Por 5 años fue tratada con cortisona, calmantes y sedantes nocturnos para sus dolores, sin poder detener el proceso. Cuando acudió a mi consultorio estaba con rigidez en las piernas, cadera y dolores generalizados que casi le impedían caminar.
Como es de rigor en la Homeopatía, el interrogatorio se concentró en su vida, sus penas, las modalidades del carácter y de la personalidad que en suma, es su manera de ubicarse y defenderse en el medio que le tocó existir. Su enfermedad, si bien es importante en el interrogatorio, no es más que el resultado perceptible de su desorden anímico. La verdadera enfermedad estaba en lo profundo de su ser y en el cúmulo de situaciones que se vio obligada "a tapar" a lo largo de su vida, disimulando su pena y su bronca ante los hechos consumados. Su remedio fue Natrum Muriáticum, que se corresponde a la mayoría de las artritis por su profunda acción sobre el terreno de mortificación silenciosa donde estas se asientan. Dos años han pasado con los altibajos lógicos de la evolución y lo cierto es que la paciente, desde esa época dejó la cortisona y los calmantes de manera definitiva, se moviliza más ágilmente y casi sin dolor. Conserva las lógicas limitaciones articulares que siguen deformadas pero, no hinchadas, lo que demuestra que ya no hay actividad reumática.
Otro caso parecido es el de una señora de 50 años que comenzó a los 23 con su artritis, que le comprometió hombros, manos y rodillas.
Fue mortificada por un padre pegador que la abandonó cuando ella tenía 3 años y, su madre, la dejó en manos de una tía severa, que también le pegaba. Vivió con ella hasta los 11 años, para luego atender a su madre, que nunca se había ocupado de ella, y que, aún siendo menor de edad, la caso con quien ella no amaba. Sería desentenderse de tanto sufrimiento para no pensar que su reuma a los 23 años no tuviera otro origen que su bronca silenciosa y sumisa.
Toda esta suma de factores fueron dejando huellas indelebles en ambas pacientes y mellando su energía vital que, al punto de no tener forma de desahogo, localizaron su sufrimiento moral en alguna parte de su organismo. Esa energía, atascada, terminó afectando las articulaciones y limitando sus movimientos. Podemos interpretar en estos casos, que los enfermos artrósicos se paralizan porque "no saben para donde ir".
Desbloqueando el pasado y reordenando la energía vital afectada, la causa se puede revertir.
(Nota de la redacción) La Homeopatía es una medicina socialmente imprescindible.
Agradecemos al Dr. Casale este artículo clarificante y pedimos a nuestros lectores que lo propaguen.