QUE EL ARBOL NO NOS IMPIDA VER EL BOSQUE

 

Dr. Hugo Rivas

Médico Psiquiatra

Medico Psicoanalista

Director de Psicodrama

Médico Homeópata

 

 

 

 

El desarrollo de la medicina moderna ha hecho que más y más se haya impuesto la especialización y aún la super especialización médica lo cual estaría bien, siempre y cuando la misma no nos hiciera olvidar el viejo aforismo hipocrático: “no hay enfermedades sino enfermos”. ¿Que significa esto? Significa que como para cualquier otra faceta de la vida, no se puede considerar o entender al ser humano sin tener en cuenta su entorno. Quiere decir que cada uno se enfermará a “su” manera. También significa que lo que le sucede a una persona no puede entenderse si no se tiene en cuenta su sexo, su edad y la de sus padres, la presencia o ausencia de hermanos, su lugar en la escala de los mismos, o si está en pareja o es casado/a, si tiene hijos o no, el tipo de relación con su pareja, las presiones familiares o sociales a que está sometido, cuál ha sido la historia familiar y su propia historia dentro de esa familia etc. Tienen enorme importancia los posibles traumas psicológicos antiguos o recientes, las decepciones, los disgustos, las pérdidas de personas que haya sufrido, los sentimientos de orfandad o de abandono, o de exclusión o maltrato y a veces hasta detalles aparentemente muy sutiles de acontecimientos de su historia, que para otros tal vez no tuvieron importancia pero para el protagonista sí pues se encontraba en un momento frágil de su vida. Ciertos momentos o etapas de la vida son proclives al desequilibrio psico-físico, por ejemplo :La infancia, en la que el Ser humano está en estado de total dependencia de los adultos, a los que además idealiza, pues de ellos recibe el alimento, la seguridad, el afecto, la protección, y son la fuente de la que bebe el conocimiento del mundo, son los transmisores de la cultura en la que ha nacido y por ellos le llegarán y se incorporarán a su mente las presuntas verdades sobre la vida y la gente y también los preconceptos, los prejuicios de todo tipo y las prohibiciones que limitarán su Deseo. Ésta etapa es muy importante porque las informaciones genéticas que el niño trae, interactuando con los seres humanos que lo rodean tiene como resultado la formación del Núcleo de la Personalidad, que son las marcas, las huellas en su Sistema Nervioso Central que van a ser la base con la que cuenta para luego hacer sus aprendizajes sociales (la forma particular en que este SER se va a relacionar con el mundo). En esta etapa infantil se ve muy bien la expresión psico-física de cualquier desequilibrio y también que no existe una mente separada del cuerpo, pues el niño expresa su ansiedad o su angustia, o los problemas que percibe en su entorno, con su llanto, con su inquietud motora, con su insomnio, o con la caída de sus defensas, sus infecciones, sus anginas, su eczemas, su asma o enfermándose gravemente. Ésta etapa es la fuente de posteriores fobias y de personalidades temerosas o asustadizas con los sentimien-

tos de desprotección e indefensión que implican. Los conflictos con sus propios deseos agresivos y sexuales vivenciados en la infancia son el origen de la histeria y de las neurosis obsesivas que se expresan tanto con síntomas mentales como somáticos o en la conducta.

La adolescencia: es una etapa en la cual, a la pérdida irreparable de la infancia se agregan multitud de exigencias sociales a las que el sujeto se siente obligado a responder, pero para las cuales no siempre se siente preparado. Aquí se ponen de manifiesto la timidez  y las dificultades de integración social así como los complejos de inferioridad, los sentimientos de exclusión, la sensación de no ser querido, las dificultades sexuales, a veces la homo-

Sexualidad, los rasgos agresivos en la relación con los demás, o características sicopáticas o dictatoriales que generan rechazo social, y si el núcleo de la personalidad es muy frágil pueden surgir problemas graves como aislamiento, retracción sobre si mismo, introversión, abandono de amigos, trabajo o estudios, drogadicción, depresiones y has psicosis con delirio y alucinaciones. Las chicas pueden volverse anoréxicas y los chicos caer en el alcoholismo, agregándose ahora la falta de perspectivas por la carencia de trabajo bien remunerado o de medios para poder elaborar proyectos. Y aún no he mencionado como causa de enfermedad o desequilibrio, el horrendo crimen social que significa la miseria  con la consecuente disgregación de las familias, la pérdida de la dignidad de PERSONA, el disloque de los roles familiares, la ausencia de puntos éticos de referencia y de ejemplos, los chicos sumidos en el más atroz abandono y convertidos en chicos de la calle, fenómeno que perdura a través de los años, que todos vemos, y la acumulación en la comunidad de sentimientos de frustración, fatalismo, cólera e impotencia, Ahora se agrega también el atróz incremento de la drogadicción que lleva a la muerte lenta de chicos y jóvenes y también al aumento de la violencia y de la delincuencia. Esta realidad se respira y se mete en los hogares y no solo por la TV o la radio y eleva el sufrimiento, la mortificación y el estrés permanente en que se vive. O lo digo o reviento y no quiero reventar sino ayudar a crear conciencia.

En la Edad Adulta, se agregan a lo antedicho las responsabilidades y dificultades propias de esta etapa de la vida y entonces el adulto se descompensa, se enferma de aquello para lo cual está más predispuesto geneticamente, (familias de cardíacos, de hipertensos, de alérgicos, de diabéticos, de enfermos el aparato digestivo etc. o de depresivos, fóbicos, psicóticos etc.

También son momentos de fragilidad para la salud aquellos que comportan otras exigencias como el casamiento, la paternidad, o momentos que se vivencian como pérdidas, como la menopausia, el envejecimiento, la jubilación etc.

¿QUE ES LA ENFERMEDAD? Es una pérdida de armonía, un desequilibrio basado en un descenso de las defensas que hasta entonces nos sostenían y nos permitían hacer como si nada pasara, y al mismo tiempo es un descontento, ya sea con nosotros mismos o con personas del entorno o con la sociedad en que vivimos, y es sobre todo un lenguaje por el cual todo nuestro SER (que es bio-psico-socio-espiritual) nos está diciendo que algo pasa, que algo no anda bien.

Por eso, ser médico responsablemente implica ante todo estudiar y estar actualizado en medicina interna y en las modernas técnicas de diagnóstico, pero también instruirse acerca de qué es y cómo es ese SER que tratamos, ese SER inseparable de su familia y de su cultura, También hay que decir que el médico como criatura de la misma cultura, mientras no pueda tomar distancia y hacerse crítico de la misma, participa de los mismos prejuicios, creencias y valores o seudo valores de aquella, quedando atrapado en las redes de la misma y cayendo a veces en la rutina del ejercicio de la medicina, que tiene mas que ver con el negocio de los laboratorios farmacéuticos o de las corporaciones médicas o con el amor personal al dios dinero, que con la medicina por la que hicimos el juramento hipocrático.

La homeopatía, que nos enseña a tener en cuenta la persona total del paciente ligado a su universo ofrece una oportunidad a todo profesional que de verdad  quiera ser médico.