TRES CASOS NOTABLES
Dr. Raúl Sanz
¿Se puede mejorar la
inteligencia de una persona?
Este es el relato de un niño de 9 años que había solucionado su problema
asmático con Homeopatía y sus padres aparecen nuevamente, esta vez preocupados
porque al niño le "va mal en el colegio" y está por repetir el año. No
responde a las consignas, está falto de atención, tiene dificultad para
comprender, está irritable.
En las pruebas proyectivas aparece un yo debilitado, inseguro, inteligencia
menor a la normal, test de merril 85. Aprovecho la oportunidad para recordar a
los pacientes de Homeopatía que, una vez curados de la afección por la cual
recurren a un homeópata, deben tener en cuenta que la existencia, con todas
sus vicisitudes continúa y la persona siempre está expuesta a nuevas y futuras
patologías por lo que, debe insistirse que todo paciente tiene que, en uno u
otro momento, hacer una
"pasada" por su médico, a fin de que él controle su "estado". Homeopatía es
alta Prevención.
Volvamos a este niño.
Con respecto a los síntomas que ahora manifiesta, le prescribí Cal. Phos a su
debida potencia homeopática. A la segunda consulta los padres me explican: "A
los pocos días de tomar el remedio el niño tuvo un cambio extraordinario";
ahora en su cuaderno tiene todos 10; en clase levanta la mano para intervenir
rápidamente. Este es un ejemplo de cómo se puede ayudar cambiando su "estado"
con un remedio homeopático de acuerdo a la totalidad de sus síntomas
individuales. Este niño, para su bien, cambió gracias a la Homeopatía y a sus
padres que confiaron en ella.
PARKINSON
Tanto La enfermedades agudas como crónicas pueden ser erradicadas con
medicación homeopática, siempre que la fuerza vital sea suficiente para
reparar el daño causado por el disturbio o desorden original.
Llega a mi consulta una señora de 77 años con una enfermedad de Parkinson de 3
años de evolución, a pesar de todos los medicamentos alopáticos que probaron
con ella. La paciente apenas podía caminar, llega ayudada por sus familiares y
se observa el temblor característico. Relata que sufre de mareos, sus
deposiciones son cada 8 días, tiene dolores artrósicos en casi todas las
articulaciones y se queja de su poca memoria. Llora al relatar el
fallecimiento de su marido sucedido 20 años y también recordando que cuando
era niña su padre le pegaba a su madre. Tiene temor a los truenos y el trato
rudo hacia ella es lo peor que le pueden hacer, aunque ella todo lo soporta.
Comienzo su tratamiento con Natr. Mur en baja potencia. En su segunda consulta
los temblores cesaron completamente, está más animada y regularizó sus
deposiciones haciéndolo ahora diariamente.
Se retira la medicación alopática y se continúa con Natr. Mur. Vuelve a los
dos meses como una mujer distinta, camina sola, sin ayuda, sonríe al entrar al
consultorio, sin temblores, se siente feliz, contenta, serena, va de vientre
normalmente, no tiene dolores articulares, sólo se queja de su memoria y tiene
buen apetito. Maravilla de la Homeopatía que con un solo remedio le devolvió a
esta señora la felicidad y la salud plena de acuerdo a su edad. La energía
vital de la paciente la
curó, ayudada por el remedio y la potencia adecuada.
Agradezco a Dios por haberme dado la posibilidad de
ayudar a éste ser humano, que tanto sufrió.
¿SE PUEDEN CURAR ENFERMEDADES GRAVES CON HOMEOPATÍA?
El relato siguiente es sobre una niña de 16 años que debió ser internada de
urgencia en un hospital de la Capital Federal, por presentar anemia intensa
con mareos, dolores de cabeza, encías sangrantes y hemorragias abundantes al
tener la menstruación. Le hicieron transfusiones de sangre y luego de
exhaustivos estudios, el diagnóstico fue de Aplasia Medular, un pronóstico de
vida de pocos meses, salvo que se intentara un transplante de médula; cosa
imposible de realizar en ella.
Llegó a mi consulta muy débil, pálida, ojerosa, tímida, sangrando las encías y
menstruando en forma hemorrágica sin coágulos.
Los análisis en ese momento: Glóbulos rojos 2.000.000, HB glóbulos
blancos3.000, plaquetas 11.000. Como antecedente surge que tres meses antes
había tenido una eruptiva y le dieron analgésicos y antibióticos. Relata que
se siente muy triste desde hace un año y medio, que se encierra para llorar y
que le hace bien hacerlo, todo desde que falleció su abuelo y coincidió que
debió viajar a Buenos Aires desde su provincia, porque su madre quiso alejarla
de un chico del cual ella se enamoró.
Como remedio de urgencia prescribí Phosphorus por sus hemorragias, a continuar
con Sodio Cloride en potencias homeopáticas.
Vuelve a la segunda consulta y me dice que se ha normalizado su menstruación
sin hemorragias. Sus análisis revelaban G.R. 3.100.00, HB 9,2 % GB 3.400,
plaquetas 95.000. Se vuelve a medicar con Sodio Cloride y a la tercer
consulta: Glóbulos rojos 3.540.000; GB 6.600 HB 11, plaquetas 195.000; está
contenta y de novia. A la cuarta consulta comenta que ese mes no le había
venido la menstruación. Se piden análisis que dieron embarazo positivo. Meses
después habla por teléfono llorando de alegría por haber tenido un hermoso
niño y, los dos siguen tratamiento homeopático con buena salud.
Este es un ejemplo de lo que los homeópatas estamos acostumbrados a ver y que
para el que no conoce, puede parecer un milagro.
En todo caso son milagros de la energía vital del
individuo al volver a su equilibrio.
Como siempre, agradezco a Dios.